Manos Unidas de Barbastro-Monzón concentra su esfuerzo en ayudar a 532 "intocables" de la India

"Declara la guerra al hambre" sensibiliza y actúa en Guntur y Planadu para beneficiar a colectivos marginados

01 de Febrero de 2026
Guardar
Presentación de la Campaña de Manos Unidas en Barbastro Monzón
Presentación de la Campaña de Manos Unidas en Barbastro Monzón

La delegación diocesana en Barbastro-Monzón de Manos Unidas acometerá el proyecto de mejora de la calidad de vida de colectivos marginados en Guntur y Planadu (India), que beneficiará directamente a 532 personas de colectivos marginados, los denominados "intocables", dalit que están fuera de las castas y suman doscientos millones.

Con 69.804,00 euros, esta ONG de desarrollo de la Iglesia Católica y de voluntarios se fija en personas con discapacidad, migrantes de otras zonas del país, mujeres en riesgo de exclusión, y clases y castas bajas o tribales muy pobres para ayudar a revertir la situación de esos "intocables", invisibles para la sociedad.

El Museo Diocesano de Barbastro-Monzón acogía este sábado la presentación del proyecto. La delegada de Manos Unidas, Genoveva Buatas, revelaba la Campaña contra el Hambre n.º 67, con el lema Declara la guerra al hambre. Dibujó una realidad social de India en la que, a pesar de haber abolido por ley el sistema de castas, pervive la marginación de los “dalit”, considerados “intocables”, privados de todos los servicios y derechos.

“En las áreas rurales, sobre todo las mujeres, sufren una triple discriminación. La distribución de la riqueza ahí es la más desigual del mundo”, explicaba Buatas. “Vamos a echar el resto para ayudar”.

El obispo, monseñor Ángel Pérez Pueyo, aplaude la labor de las voluntarias, “luz de la tierra y sal del mundo” que con su trabajo “abnegado, constante y tenaz obran este pequeño gran milagro: remover conciencias, implicar parroquias, tender puentes más allá de nuestras fronteras y recordarnos que la caridad no es un sentimiento, sino una decisión”.

Sobre la campaña de este año, afirmaba que “declarar la guerra al hambre es declarar la guerra a la indiferencia, al egoísmo organizado, a la resignación que anestesia la conciencia” y animaba a remar todos juntos en la misma dirección.

Por su parte, Asun Bardají, responsable diocesana de comunicación de Manos Unidas, presentaba el cartel y las claves de la campaña, que reflexiona sobre las alarmantes cifras del hambre en el mundo “que se cobra miles de vidas. Es una forma de violencia que arrasa el futuro de los más desfavorecidos. Regresamos a nuestros orígenes, con las fundadoras que decidieron declarar la guerra al hambre”.

Víctor Parrilla, tesorero de la entidad, repasaba las cuentas del año 2025, en el que se apoyó la Mejora sostenible de la seguridad alimentaria en la comunidad de Montegrande (Bolivia). Se recaudaron 77.153,24 euros.

El proyecto Mejora de la calidad de vida de colectivos marginados en Guntur y Planadu (India) beneficiará directamente a 532 personas de 22 comunidades de estos dos distritos de Andhra Pradesh. El proyecto, de dos años de duración, pretende promover y desarrollar los derechos de colectivos vulnerables integrados por personas con discapacidad, migrantes de otras zonas de India, mujeres en exclusión… sobre los que pesa una clara estigmatización y discriminación.

El objetivo consiste en mejorar de las condiciones de niños y jóvenes con discapacidad, migrantes y mujeres excluidas para facilitar su integración social y desarrollo económico mediante el asesoramiento a las familias para favorecer la integración, el fortalecimiento de capacidades para el desarrollo económico y la generación de ingresos, la gestión para el acceso a servicios de atención y a sistemas de apoyo gubernamental, la defensa de sus derechos como colectivos marginados y asistencia jurídica y la oferta de refuerzo educativo.

Los socios locales son Mary Kumari Cheedy, Sisters of Jesú y JMJSocial Service Spciety, que llevan 20 años desarrollando programas de apoyo a personas con discapacidad en Guntur.

Esta acción se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible n.º 1 (Fin de la pobreza) y 10 (Reducción de las desigualdades). En India existe una gran vulneración de derechos hacia grupos marginados (personas de cualquier edad con discapacidad, migrantes de otras zonas del país, mujeres en riesgo de exclusión, clases/castas bajas o tribales muy pobres).

De manera habitual, tienen dificultad o imposibilidad de acceso a programas o servicios del Gobierno. Además, se produce hacia estos colectivos estigmatización y exclusión social lo que profundiza su pérdida de autoestima, automarginación y falta de integración social y carencia de medios de vida. Sufren malnutrición y en general deficiencias en necesidades básicas como agua potable, higiene, sanidad, educación y en ocasiones abusos y violencia.

Manos Unidas indica que revertir estas situaciones demanda que las autoridades adopten medidas protectoras hacia dichos grupos vulnerables, por lo que resulta imprescindible cambiar la actitud de la población para eliminar el estigma social hacia ellos y se requieren programas de ayuda y entornos que faciliten su integración.

Archivado en

Suscríbete a Diario de Huesca
Suscríbete a Diario de Huesca
Apoya el periodismo independiente de tu provincia, suscríbete al Club del amigo militante