“Una historia que no llega a su destinatario es una historia fracasada”. Con esta reflexión, la periodista madrileña María Sánchez Díez ha reivindicado el papel de las nuevas estrategias editoriales y la conexión con las audiencias en el periodismo actual durante su intervención en el Congreso de Periodismo de Huesca, donde recogió el XXV Premio de Periodismo José Manuel Porquet.
La editora senior de Narrativas Digitales y formación de The New York Times, María Sánchez Díez, ha defendido que el periodismo atraviesa una transformación profunda que obliga a repensar no solo cómo se elaboran las historias, sino también cómo se distribuyen. Según ha explicado, el trabajo periodístico ya no termina cuando se publica una información: comienza entonces otra tarea esencial, lograr que esa historia encuentre a sus lectores allí donde estén.
El galardón le ha sido otorgado por su sólida trayectoria, marcada por trabajos de alta calidad reconocidos internacionalmente y por su compromiso sostenido con la innovación en el periodismo.
Sánchez Díez ha reflexionado sobre la evolución del periodismo desde que acudió por primera vez al congreso oscense, cuando el encuentro aún se denominaba Congreso de Periodismo Digital. A su juicio, la desaparición posterior del término “digital” reflejaba una realidad evidente: internet había dejado de ser un espacio marginal para convertirse en la infraestructura central de la información.
Ha recordado que comenzó su carrera con la aspiración de ejercer el periodismo más clásico: hablar con desconocidos, viajar y contar historias. Sin embargo, su trayectoria la llevó a especializarse en el desarrollo del periodismo digital y en la relación entre las redacciones y sus audiencias.
En ese ámbito, ha explicado, trabajan hoy numerosos profesionales que diseñan visualizaciones para explicar datos complejos, experimentan con nuevos formatos narrativos o desarrollan herramientas para mejorar la experiencia de lectura. También ha mencionado a quienes se encargan de que las páginas web carguen con rapidez o de que la navegación resulte fluida, tareas técnicas que permiten que el contenido periodístico llegue a los lectores de forma eficaz.

“Muchos trabajamos entre bambalinas para asegurarnos de que el periodismo de calidad cumple su misión de informar y servir a la sociedad”, ha afirmado . En su opinión, esa labor suele pasar desapercibida pese a ser imprescindible para el funcionamiento de los medios.
Sánchez Díez ha apuntado, además, que no es casual que muchos de estos departamentos estén formados mayoritariamente por mujeres, pese a que sus contribuciones rara vez aparecen firmadas o reciben premios. Por ese motivo, ha asegurado que recogía el reconocimiento con gratitud personal, pero también como representación de numerosos profesionales que trabajan en esa intersección entre periodismo, audiencias, datos y tecnología.
En su análisis sobre el presente de la profesión, la periodista ha advertido de los desafíos que afronta el ecosistema informativo. Entre ellos ha mencionado la proliferación de bulos, la polarización, los llamados “parapetos cognitivos” que refuerzan las creencias previas de los usuarios y la creciente presencia de contenidos generados mediante inteligencia artificial.
Este contexto, ha indicado, se suma a las dificultades económicas que atraviesa la industria y configura una nueva fase de internet que traerá cambios profundos en los medios y en la sociedad. En su opinión, la transformación tecnológica seguirá avanzando y obligará a las redacciones a adaptarse.
Sánchez Díez ha reconocido que estos procesos suelen generar resistencias dentro de las organizaciones periodísticas, ya sea por razones culturales, comerciales o estratégicas. Sin embargo, ha insistido en que los periodistas no pueden permitirse vivir de espaldas a estos cambios, porque comprenderlos será clave para la supervivencia del oficio.
Ha insistido en la importancia de la distribución de las historias. “El periodismo no es solo lo que contamos, sino también cómo lo hacemos llegar”, ha afirmado, subrayando que garantizar el impacto social de las informaciones exige creatividad, inteligencia editorial y experimentación constante.
En la parte final de su intervención, Sánchez Díez ha agradecido el apoyo recibido a lo largo de su trayectoria profesional. Ha mencionado a su pareja y a su madre, así como a numerosos compañeros con los que ha compartido coberturas, redacciones y proyectos periodísticos.

Entre ellos ha recordado a algunos de sus primeros referentes profesionales, como los periodistas Gumersindo Lafuente y Borja Echevarría, además de colegas de distintas redacciones internacionales. También ha destacado la influencia de periodistas latinoamericanos con los que trabajó en Estados Unidos y que, según ha señalado, le enseñaron el valor de la diversidad dentro de una redacción.
La periodista ha evocado, asimismo, a los compañeros con los que participó en uno de sus primeros proyectos digitales, SoyTu.es, una iniciativa pionera que apostó por la inmediatez, los formatos multimedia y la interacción con los lectores.
Nacida en Madrid en 1984, Sánchez Díez está especializada en estrategia editorial y narrativas digitales. Antes de incorporarse a The New York Times trabajó como editora de operaciones y audiencia en The Washington Post, donde formó parte del equipo responsable de un proyecto sobre calentamiento global que obtuvo el Premio Pulitzer de periodismo explicativo.
A lo largo de su carrera también ha participado en iniciativas periodísticas innovadoras en distintos medios internacionales. En ProPublica dirigió el proyecto Electionland, galardonado con el premio ONA a la excelencia en colaboraciones, y anteriormente trabajó en Univision Noticias en Miami, donde desarrolló nuevos formatos narrativos dirigidos a la comunidad hispanohablante en Estados Unidos.
El reconocimiento del jurado se extiende también a su trabajo como autora de reportajes, entrevistas y perfiles que conectan a los lectores hispanohablantes con figuras relevantes de la cultura y la sociedad estadounidense. Entre sus trabajos recientes figuran una semblanza dedicada a la cantautora Violeta Parra o un reportaje visual sobre el rodeo queer en el oeste estadounidense.
Uno de sus reportajes sobre las barreras lingüísticas que afrontan las víctimas hispanohablantes de violencia doméstica recibió en 2017 el Premio Elaine Rivera de Derechos Civiles y Justicia Social de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos de Estados Unidos. Además, formó parte del equipo galardonado con el Premio Ortega y Gasset de Periodismo por el pódcast Mejor vete, Cristina.
La periodista ha concluido su intervención recordando una idea que escuchó años atrás en ese mismo escenario, de una compañera que recibió este mismo premio. “Una historia que no llega a su destinatario es una historia fracasada”, ha afirmado, insistiendo en que ese principio sigue definiendo uno de los grandes retos del periodismo contemporáneo.