La plaza Concepción Arenal de Huesca se ha llenado este martes de imaginación, trabajo en equipo e iniciativa con la celebración del Mercado de Cooperativas Escolares del programa Aprendiendo a Emprender, impulsado por Fundación Ibercaja. Más de 425 alumnos de 5º y 6º de Primaria, procedentes de ocho centros educativos de la provincia, han presentado los proyectos que han desarrollado durante el curso dentro de una iniciativa que les permite acercarse al mundo cooperativo y descubrir, desde edades tempranas, el valor del emprendimiento.
La jornada ha reunido a 19 cooperativas escolares que han mostrado y comercializado los productos elaborados durante los últimos meses, culminando así un proceso educativo que abarca mucho más que la venta final. Detrás de cada puesto se esconden horas de trabajo en equipo, creatividad, planificación y toma de decisiones, desde la constitución de la cooperativa hasta el diseño de logotipos, la elaboración de estatutos o la definición de los productos.
El responsable de Empleabilidad de Fundación Ibercaja, Alberto Pérez, ha explicado que esta cita representa la gran fiesta de clausura de un programa que alcanza ya su decimosexta edición. Según ha señalado, la jornada permite visibilizar el esfuerzo realizado por los escolares durante todo el curso y compartirlo con las familias y con el conjunto de la sociedad.

Pérez ha destacado que el verdadero valor del proyecto no reside únicamente en los artículos expuestos, sino en todas las competencias que los alumnos adquieren durante el proceso. Ha puesto el acento en la creatividad, la capacidad de organización y el aprendizaje que supone trabajar dentro de una estructura cooperativa donde cada participante asume responsabilidades y contribuye al resultado final.
Además, ha subrayado que el objetivo principal no es formar futuros empresarios, sino desarrollar una actitud emprendedora entendida como la capacidad de detectar problemas y buscar soluciones. Una habilidad que, a su juicio, resulta cada vez más demandada en el ámbito laboral y que puede trabajarse de forma natural desde la escuela a través de proyectos prácticos y participativos.

La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, que ha asistido acompañada por el concejal de Infancia y Juventud, Guillermo Gómez, ha valorado muy positivamente una iniciativa que considera especialmente útil para el desarrollo personal y profesional de los más jóvenes.
Orduna ha destacado la importancia de que los alumnos se familiaricen desde edades tempranas con conceptos como el emprendimiento, la cooperación y la iniciativa personal. En su opinión, este tipo de programas permite que los niños aprendan a socializar, a trabajar conjuntamente y a transformar ideas en proyectos reales que, en un futuro, podrían incluso convertirse en oportunidades laborales o empresariales.
La alcaldesa ha resaltado además la diversidad de propuestas presentadas por los escolares, desde iniciativas relacionadas con la tecnología y la inteligencia artificial hasta proyectos de carácter artístico, creativo o educativo. A su juicio, experiencias como esta contribuyen a que los estudiantes comiencen a reflexionar sobre sus intereses y vocaciones futuras.

"Es un día de fiesta en el que todos pueden presentar sus proyectos y compartir el trabajo que han realizado", ha señalado, antes de agradecer a Fundación Ibercaja que continúe apostando por una actividad que ha calificado de innovadora e interesante y que vuelve a celebrarse en la capital altoaragonesa.
Por su parte, el director general de Política Educativa, Ordenación, Equidad y Formación del Gobierno de Aragón, José Luis Ferrando, ha defendido la importancia de introducir la cultura emprendedora en las aulas desde edades tempranas, aunque ha querido alejarla de una visión exclusivamente ligada al mundo empresarial.
Ferrando ha explicado que emprender significa, sobre todo, desarrollar una actitud activa ante los retos y dificultades que surgen en la vida cotidiana. En este sentido, ha señalado que programas como este ayudan a formar personas capaces de buscar soluciones, trabajar de manera colaborativa y asumir responsabilidades. A su juicio, la competencia emprendedora consiste precisamente en fomentar ciudadanos proactivos, con iniciativa propia y preparados para afrontar los desafíos de la sociedad actual.

La respuesta de los centros educativos oscenses vuelve a confirmar la buena acogida de un programa que mantiene cifras muy similares a las de ediciones anteriores. Los más de 425 participantes proceden de centros públicos, concertados, privados y de educación especial, una diversidad que constituye uno de los principales valores de la iniciativa.
Tras el acto inaugural, las autoridades han recorrido los diferentes puestos instalados en la plaza para conocer de primera mano los proyectos elaborados por los escolares. Durante la jornada también se han entregado diversos reconocimientos a las cooperativas participantes, premiando aspectos como la creatividad, la presentación de los productos o la capacidad de trabajo en equipo.
Durante toda la mañana, familiares, vecinos y visitantes han podido acercarse a los expositores para conocer las propuestas de los jóvenes cooperativistas y adquirir algunos de los artículos elaborados por ellos mismos.