Miguel Ángel López, nuevo delegado de Manos Unidas Huesca: “Hay que sensibilizar a los jóvenes, aunque no todos se hagan voluntarios”

Releva a Rosa Tenas tras seis años y apuesta por reforzar la presencia en colegios y catequesis

05 de Mayo de 2026
Guardar
Miguel Ángel López, nuevo delegado-presidente de Manos Unidas Huesca.
Miguel Ángel López, nuevo delegado-presidente de Manos Unidas Huesca.

Miguel Ángel López Sánchez es el nuevo delegado-presidente de Manos Unidas Huesca, tras su nombramiento el pasado 12 de abril por el obispo de la diócesis, Pedro Aguado, con el visto bueno de la presidenta nacional de la organización. El relevo se produce tras la finalización del mandato de Rosa M.ª Tenas Ramírez, quien ha estado al frente de la entidad durante los últimos seis años y continuará vinculada como vicepresidenta.

López, que actualmente colabora como voluntario en el equipo económico de la Diócesis de Huesca, llevaba ya varios años implicado en Manos Unidas, una trayectoria que ha desembocado ahora en su designación al frente de la delegación oscense.

El nuevo delegado explica que el relevo responde al cumplimiento de los plazos establecidos. “Terminaba el mandato de Rosa, que son tres años por otros tres, y ya había que nombrar a una persona nueva”, ha señalado.

En este contexto, recuerda también el cambio normativo que ha permitido su designación. Históricamente, esta organización, que inició su andadura a principios de los años 60, ha estado integrada y dirigida exclusivamente por mujeres.  Sin embargo, desde la reforma de los estatutos en 2022, la entidad contempla la posibilidad de que los hombres puedan asumir responsabilidades de dirección.

En la actualidad, según detalla, esta situación sigue siendo minoritaria dentro de la organización. “Creo que hay unas 72 delegaciones en toda España y somos tres o cuatro delegados”.

Su nombramiento responde también a su implicación previa en la entidad. Su experiencia como voluntario y su conocimiento del funcionamiento interno facilitaron su designación, evitando así la necesidad de crear una comisión gestora externa que asumiera temporalmente la dirección. Con una trayectoria vinculada a la gestión y al trabajo en equipo, tanto en Walqa como en Valentia, ha asumido el cargo con normalidad y remarca el ambiente de colaboración que existe dentro del grupo de voluntariado, al que define como cercano y comprometido.

En cuanto a sus líneas de trabajo, López indica que su etapa al frente de la delegación estará marcada por la continuidad, aunque con nuevas iniciativas orientadas a reforzar la actividad propia. Su intención es implicar a otros colectivos y promover acciones propias, más allá de la participación habitual en iniciativas externas, aunque reconoce las dificultades derivadas del perfil del voluntariado -personas mayores- y la disponibilidad de tiempo.

Entre sus prioridades,figuran el refuerzo de la sensibilización, especialmente en el ámbito educativo. El nuevo delegado apuesta por intensificar la presencia de Manos Unidas en colegios y catequesis, con el objetivo de dar a conocer su labor entre los más jóvenes y fomentar una mayor implicación.

Logo WhatsApp
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp para tener la mejor información

En este sentido, subraya la importancia de acercar el voluntariado a nuevas generaciones, no solo para incorporar nuevos miembros, sino también para transmitir valores vinculados a la cooperación, la lucha contra el hambre y la desigualdad. Considera que este trabajo de base resulta clave para fortalecer el compromiso social y ampliar el alcance de la organización en el futuro.

CONTRA LA DESIGUALDAD

La entrada de Miguel Ángel López en Manos Unidas estuvo motivada por su esposa, Lucía González, que era voluntaria en la entidad y trabajaba en el ámbito de los proyectos de cooperación. Con el tiempo, esa ayuda que le dispensaba se fue consolidando hasta formalizar su incorporación, un paso que, además, resulta imprescindible para asumir responsabilidades como la delegación (como mínimo, hay que ser voluntario tres años).

Desde entonces, su implicación ha ido creciendo de forma progresiva. López insiste en la  el trabajo del equipo de voluntarias y el ambiente de colaboración que caracteriza a la delegación, así como iniciativas como el taller de costura, que considera especialmente significativo. En ese contexto, añade que su participación responde tanto a una implicación personal como al compromiso con una labor colectiva que define como “un gustazo” poder apoyar.

El nuevo delegado refiere que su motivación principal radica en la dimensión social de la organización, que actúa frente al hambre y la desigualdad, a través de proyectos concretos como la construcción de escuelas, pozos de agua o infraestructuras sanitarias en países en desarrollo. En este sentido, pone en valor el sistema de seguimiento de Manos Unidas, que garantiza la correcta ejecución de las iniciativas y refuerza la confianza en el destino final de los recursos, siempre al margen de intereses políticos y centrados en mejorar las condiciones de vida de las comunidades beneficiarias.

Lucía González y Rosa Tenas, de Manos Unidas. Foto Myriam Martínez
Lucía González y Rosa Tenas. Foto Myriam Martínez

LA LABOR DESTACADA DE ROSA TENAS

López ha valorado de forma muy destacada la labor de Rosa M.ª Tenas Ramírez, al frente de la delegación durante los últimos seis años, subrayando su implicación incluso en circunstancias personales difíciles. Ha resaltado especialmente su capacidad para representar a Manos Unidas y “dar la cara” de forma constante ante instituciones, medios y colectivos.

El nuevo delegado ha incidido en el papel clave que ha desempeñado en la visibilidad de la organización, así como en su capacidad para abrir relaciones con otras entidades, grupos políticos y plataformas sociales, entre ellas la Plataforma del Voluntariado. Estima que esta labor no siempre resulta sencilla dentro de un voluntariado que, en muchos casos, prefiere mantenerse en un segundo plano, y ha señalado que Tenas asumió esa exposición pública con naturalidad y eficacia.

Además, ha relatado que celebró recientemente un acto para reconocer todo ese magnífico desempeño. “Estábamos emocionados todos”, ha afirmado; y aunque lamenta que no pueda continuar en el cargo por la limitación de mandatos, ha subrayado que seguirá vinculada a la organización como vicepresidenta, una continuidad que permitirá mantener su experiencia y su papel activo en la delegación.

El nuevo presidente ha completado además el equipo de la delegación con varios nombramientos clave. La secretaría recaerá en Lucía González, mientras que la tesorería continuará en manos de Gloria Araguás, responsable de la gestión económica y de la elaboración de informes, una labor que López ha destacado por su rigor y constancia.

López ha valorado de forma positiva el funcionamiento del equipo, que permite trabajar con estabilidad y eficacia en el desarrollo de las actividades de Manos Unidas.

Archivado en