La Plaza López Allué ha vuelto a convertirse este viernes en un espacio de encuentro en torno a la sostenibilidad, el reciclaje y el consumo responsable con una nueva edición del Festival del Reciclaje by Moda Re-, una iniciativa impulsada por Carinsertas, el proyecto de economía solidaria de Cáritas Huesca, que ha recibido el reconocimiento “Evento Sostenible" que concede Grhusa.
La jornada, celebrada a partir de las 17:30, ha reunido a numeroso público pese a una tarde marcada por el viento, que no ha terminado de acompañar el desarrollo de las actividades. Aun así, la participación ha superado la registrada el pasado año, especialmente en los momentos centrales de la programación. Por este espacio se han pasado la alcaldesa de la ciudad, Lorena Orduna, la concejala de Servicios Sociales, Marta Escartín, y varios ediles del PSOE, entre otras autoridades.
El festival se ha enmarcado en las actividades organizadas con motivo del Día Mundial del Comercio Justo, que se celebra cada segundo sábado de mayo promovido por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo bajo el lema “El Comercio Justo le sienta bien a todo el mundo”.
Uno de los principales protagonistas de la tarde ha vuelto a ser Moda Re-, el proyecto social de Cáritas dedicado a la recogida, reciclaje y reutilización de ropa de segunda mano. La organización ha insistido especialmente en el impacto ambiental de la industria textil y en la necesidad de avanzar hacia hábitos de consumo más sostenibles.
“La industria textil es la segunda más contaminante del mundo y queremos concienciar a la gente de que se puede vestir de segunda mano y vestir bien”, ha explicado María Altemir, responsable de comunicación de Carinsertas.

El desfile organizado en plena plaza ha vuelto a convertirse en el momento más esperado de toda la jornada. Trabajadores de Cáritas, familiares, personas vinculadas a la entidad y clientela habitual han desfilado con estas prendas en un ambiente festivo y muy participativo.
La pasarela, acompañada de música y animación, ha congregado a decenas de personas ante el escenario instalado en el centro de la plaza. La organización también ha querido recordar el recorrido que sigue la ropa donada por la ciudadanía en los conocidos contenedores rojos.
“Después se hace una selección: hay ropa que va para ayuda humanitaria, otra que se recicla y se transforma en otras cosas y otra que llega a tiendas”, ha detallado Altemir, recordando que actualmente existen alrededor de 180 establecimientos de Moda Re- en toda España.

Junto a la moda sostenible, el festival ha incluido una muestra de productos elaborados en los talleres prelaborales de Cáritas Huesca, centrados especialmente en recuperación textil y trabajos de madera. También ha habido espacio para el comercio justo con un puesto de sensibilización y degustación de café, uno de los productos más demandados durante la tarde.
En el recinto han participado además otras iniciativas vinculadas al reciclaje creativo y la reutilización de materiales. Entre las novedades de esta edición ha destacado la presencia del escultor Nico Malo, que trabaja con chatarra y elementos reciclados para crear piezas artísticas.

La programación se ha completado con talleres y actividades impulsadas por distintos colectivos relacionados con la sensibilización ambiental y la economía sostenible.
La música ha acompañado el festival desde el inicio. La Academia Flipo ha abierto la jornada con distintas actuaciones protagonizadas por alumnado de edades muy diversas. “Tenemos desde niños muy pequeños hasta adultos. Intentamos adaptarnos a los alumnos y, sobre todo, pasarlo bien, que es lo importante”, han explicado Simón Sampietro, uno de los profesores del centro.
La animación ha continuado después con la colaboración de Sonido 54 y ha concluido con la actuación de la charanga Chilindrón, encargada de poner el broche final a una tarde marcada por el compromiso social, la reutilización y la reivindicación de formas de consumo más responsables.