Miles de romeros han acudido este Lunes de Pascua, al cerro para celebrar el Día de la Alegría en una de las más multitudinarias de los últimos años, aprovechando el buen tiempo y el arraigo de una de las fiestas más queridas por los montisonenses que demuestran año tras año su devoción a la virgen de La Alegría.
Aunque oficialmente el camino del romero se abría a las 8.00, mucho antes ya comenzaban a llegar los romeros que se avituallaban en el puesto con magdalenas, zumos, vino, agua, que este año se ha acompañado como novedad con café que era dispensado por concejales de Monzón y miembros de la Comisión de Fiestas.
Uno de los artículos más demandados es el sombrero que se ofrece de forma gratuita y este año las 1.500 unidades se han repartido rápidamente.
A media mañana, el alcalde de Monzón, Isaac Claver, declaraba que “da gusto ver el ambientazo que estamos viviendo desde primera hora, con miles de vecinos viniendo hasta la ermita a disfrutar de uno de los días más especiales y más queridos para todos. Ver la felicidad con la que se vive este día es muestra del sentimiento y cariño que se tiene por nuestra ermita y por la Virgen y de una tradición que nos identifica como ciudad".
Como ha añadido, "hoy es un día de reencuentro y de planes con amigos y familia para disfrutar juntos de este bonito día", y ha agradecido "el gran trabajo que realizan Protección Civil, Cruz Roja, Policía Local, Guardia Civil, Brigada, comisión de Festejos, Amas de Casa, Asociación Virgen de la Alegría y voluntarios para que podamos disfrutar de este gran día”.
Tras superar los nervios que supone la organización de esta fiesta, el concejal de Festejos, Jairo Sánchez, ha hecho un “un balance muy satisfactorio, ya que ha habido un gran ambiente y mucha gente que ha celebrado este día como manda la tradición y que todos los montisonenses esperamos año tras año con muchas ganas. Este año hemos acondicionado el parquin y hemos repartido 1.500 sombreros que han sido de gran ayudada para combatir el sol”,
Los romeros, una vez han llegado a la explanada de la Cruz, han disfrutado del reparto de longaniza, roscón y vino y la actuación de Aires Monegrinos. Mientras, el camino era un hervidero de gente que subía y bajaba de la ermita, en la que tocan la campana y pasan por el camarín de la virgen.
También se mantiene la tradición entre los más jóvenes de hacer noche en el cerro. Antaño subían carrozas y carros engalanados tirados por caballos, que fueron sustituidos por tractores, aunque en la actualidad es muy escasa su presencia, reduciéndose a uno solo.
La misa central de las 12:00h, ha sido presidida por el obispo de la Diócesis Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, quien ha destacado que se trata de "una fiesta muy bonita que se disfruta en la ermita" y ha felicita a los montisonenses por esta tradición.
Una vez terminada la romería, amigos y familias se han reunido en casas, torres o restaurantes a seguir con la celebración, ya que es un día muy especial para los montisonenses de convivencia, reencuentro y amistad.