Monzón ultima los preparativos para una de las citas culturales y turísticas más importantes de Aragón. El XXIV Homenaje Templario a Jaime I y Guillem de Mont-rodón, que se celebra del 22 al 24 de mayo, volverá a transformar la capital del Cinca Medio en una gran villa medieval marcada por recreaciones históricas, torneos, desfiles, mercados y actividades populares. La ciudad espera superar los 15.000 visitantes en una edición que la organización considera histórica por el nivel de participación vecinal y por la creciente repercusión nacional del evento.
La recreación conmemora la estancia del joven Jaime I en Monzón entre 1214 y 1217 bajo la tutela de Guillem de Mont-rodón, comendador de la Orden del Temple encargado de la educación y protección del futuro monarca tras quedar huérfano siendo niño. Durante aquellos años, el castillo de Monzón se convirtió en uno de los principales centros políticos de la Corona de Aragón y en el lugar donde comenzó a forjarse la figura del rey conquistador.
El homenaje, declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional y Regional, se ha consolidado además como una de las recreaciones históricas medievales más importantes del país. Así lo reflejan tanto la dimensión del mercado medieval como la participación de recreacionistas, asociaciones y visitantes llegados desde distintos puntos de España.
Uno de los grandes termómetros del crecimiento de la fiesta vuelve a ser el poblado de jaimas del parque de la Azucarera, convertido desde hace años en uno de los principales focos de convivencia y ambientación medieval. En esta edición habrá 39 jaimas y cerca de 1.500 personas inscritas, una cifra que refleja el fuerte arraigo social del homenaje entre los vecinos de Monzón.
El concejal de Ferias y Festejos, Jairo Sánchez, considera que esa implicación popular es precisamente el principal secreto del éxito de la celebración. “Por mucho que promueva el ayuntamiento, si no hay participación, todo quedaría estéril”, señala. El edil destaca especialmente cómo asociaciones, peñas, comercios y vecinos se vuelcan cada año en la ambientación de la ciudad. “El que más y el que menos saca una mesita a la puerta con un cofre, cuatro cálices y una botella de vino para el que pasa”, explica.
La repercusión del homenaje también se deja notar en el mercado medieval, que volverá a llenar el centro histórico con 76 puestos de artesanía, alimentación y restauración. La demanda para participar ha sido tan elevada que más de ochenta solicitudes han quedado fuera por falta de espacio. “Hay empresas de Galicia que quieren estar sí o sí”, ha explicado Sánchez sobre el creciente interés que despierta la cita fuera de Aragón.
La elevada afluencia de visitantes ha obligado además a reforzar la oferta hostelera y gastronómica del municipio mediante restauración itinerante, ya que la capacidad local resulta insuficiente para absorber toda la demanda prevista durante el fin de semana.
Uno de los aspectos que más ha querido reforzar la organización este año es el rigor histórico de la recreación. La concejala de Turismo, Marta Montaner, ha explicado que el objetivo es que vecinos y visitantes puedan “participar de la historia” y sumergirse en una ambientación medieval coherente y cuidada. En esa línea, la zona infantil instalada en la plaza del Conservatorio de San Francisco contará con atracciones de movilidad mecánica y talleres inspirados en el siglo XIII.
La edil también ha destacado la renovación de parte del elenco protagonista. Tras 25 años interpretando a Guillem de Mont-rodón, José Manuel Baén cede el testigo a David Herbera, un vecino de Monzón que hasta ahora participaba como voluntario en los desfiles y actos de la recreación.
Herbera reconoce que su llegada al personaje surgió de forma inesperada. El nuevo Mont-rodón decidió presentarse al casting público “casi como una apuesta entre amigos” y terminó siendo elegido para asumir uno de los papeles más emblemáticos del homenaje. El actor montisonense admite que el reto le provoca “vértigo”, especialmente por tratarse de su debut sobre un escenario y por la dimensión que ha alcanzado la fiesta.
Para preparar el personaje, ha profundizado en la historia de la Orden del Temple y en la figura histórica de Mont-rodón. “He estado leyendo bastante de la vida de los templarios”, explica Herbera, que asegura haber descubierto una dimensión histórica del homenaje que antes apenas conocía como participante de los desfiles.
La recreación incorporará además nuevas escenas y cambios en algunos de los actos principales, especialmente en el acto institucional y en la despedida final. El hilo narrativo seguirá centrado en la llegada del joven Jaime I a Monzón y en su formación bajo la protección templaria. “Fue aquí donde se curtió para ser un gran conquistador”, destaca Marta Montaner.
EL CAMPAMENTO Y EL TORNEO
Uno de los principales focos de atención se trasladará este año a las inmediaciones del castillo, donde se instalará el Campamento de Reconstrucción Histórica “Jaime I de Aragón, 1214-1217” tras abandonar su anterior ubicación en el parque de la Azucarera. Recreacionistas llegados de distintos puntos de España reproducirán con fidelidad la vida militar y civil del siglo XIII mediante exhibiciones de arquería, combates, exposiciones y demostraciones históricas.
Jairo Sánchez subraya el nivel de detalle de este campamento, cuyos participantes vivirán durante el fin de semana sin electricidad ni comodidades modernas para reproducir las condiciones de la época medieval. El año pasado, esta propuesta ya atrajo a más de 1.500 visitantes adicionales al castillo.
Otro de los grandes atractivos volverá a ser el Torneo a Caballo en honor al Rey Jaime I, que se celebrará el domingo en el anfiteatro Labordeta. Para el concejal de Festejos, se trata de uno de los momentos más espectaculares de toda la programación. “Los golpes suenan de verdad y duelen. Ver eso es de película”, afirma sobre unas justas medievales que recrean combates ecuestres inspirados en el siglo XIII.
La programación incorporará además nuevas propuestas como “Mi Bautizo Templario”, una actividad dirigida a bebés nacidos en 2025 y 2026 que tendrá lugar tras las justas del domingo. Los participantes recibirán un obsequio personalizado en un acto simbólico presidido por personajes históricos y autoridades locales.
Otra de las iniciativas que regresará este año será la reproducción de la moneda histórica acuñada en Monzón en 1089. El año pasado se emitieron mil piezas que muchos visitantes decidieron conservar como recuerdo, lo que ha llevado a la organización a ampliar la producción para esta edición.
Pasacalles, música folk, yincanas, vermús populares, exhibiciones y animación recorrerán durante tres días distintos puntos de la ciudad. El homenaje alcanzará uno de sus momentos más multitudinarios en el gran desfile del sábado, cuando cientos de recreacionistas y vecinos vestidos de época acompañen a los personajes históricos de Jaime I y Guillem de Mont-rodón por las calles del municipio.
Durante todo el fin de semana, Monzón volverá a llenarse de estandartes, armaduras y ambientación medieval en una celebración que ya forma parte de la identidad de la ciudad y que cada año convierte al municipio en uno de los grandes referentes nacionales de la recreación histórica medieval.