La parroquia de Bolea ha acogido este domingo la visita pastoral del obispo de Huesca, monseñor Padre Pedro Aguado Cuesta, en una jornada de convivencia y encuentro que ha reunido a numerosos fieles de distintas comunidades parroquiales del entorno.
Al acto han asistido también representantes y feligreses de las parroquias de Chimillas, Banastás, Lierta, Puibolea y Aniés, así como miembros de la Cofradía de Cillas, en una muestra de fraternidad y unión entre las comunidades cristianas de la zona.
El momento central de la jornada ha sido la solemne celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo y acompañada por la imagen de la Virgen de la Soledad de Bolea, una de las devociones más arraigadas de la localidad. La homilía del Padre Pedro ha resultado reconfortante con su estilo directo, claro y profundo, en una ceremonia que ha congregado a un gran número de fieles que participaban con recogimiento y fervor en esta celebración especial.
La visita pastoral del prelado ha permitido también compartir momentos de cercanía y diálogo entre el obispo y los miembros de las distintas parroquias, lo que ha permitido fortalecer los lazos de comunión y reafirmar el compromiso de la Iglesia con las comunidades rurales del territorio.
La jornada concluía en un ambiente de cordialidad y fraternidad, reflejo de la vitalidad de las parroquias que integran esta parte de la diócesis oscense.