Los Premios Humanizar y Cuidar por Aragón han reconocido en su segunda edición ocho iniciativas, una por cada sector sanitario de Aragón, orientadas a mejorar la atención sanitaria desde la perspectiva de los cuidados, la cercanía y la atención centrada en las personas.
Además, se han entregado tres reconocimientos honoríficos a profesionales con una trayectoria destacada en el ámbito sanitario y de los cuidados. Las distinciones han recaído en Reyes Abad Sazatornil, jefa de Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza; Aurora Calvo Pardo, profesional vinculada al ámbito de la Oncología y al programa de cribado de cáncer de mama en Huesca; y en Milagros Díaz García, directora de Enfermería del Hospital San José de Teruel.
La ceremonia, celebrada en CaixaForum Zaragoza, ha reunido a profesionales sanitarios, equipos directivos y entidades colaboradoras. La inauguración ha corrido a cargo del consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz. En el acto también han participado la directora general de Cuidados y Humanización del Departamento de Sanidad del Ejecutivo autonómico, Estíbaliz Tolosa, el director científico del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón, Daniel Orós, y la directora regional de Roche Farma en la zona Noreste, Rita Casas, que apoya estos premios.
Ángel Sanz, ha felicitado a los profesionales y equipos participantes y ha subrayado que los más de 60 proyectos presentados y los 478 profesionales implicados en ellos reflejan que la humanización "forma parte ya del presente y del futuro de la sanidad aragonesa”.
El consejero ha agradecido el trabajo de los profesionales distinguidos por su trayectoria, así como de todos aquellos que han impulsado los ocho proyectos premiados, que sirven para desarrollar iniciativas “que no solo curan, sino que también acompañan, escuchan y cuidan”.
Sanz también ha destacado la implicación de todos los equipos que han optado a estas distinciones, de diferentes ámbitos, como la atención hospitalaria, la salud mental, la atención primaria, el acompañamiento emocional o la continuidad asistencial.
COMPROMISO CON LAS PERSONAS
La directora regional de Roche Farma en la zona Noreste, Rita Casas, ha felicitado a los responsables de todos los proyectos presentados y ha reafirmado el compromiso de la compañía con el impulso a la humanización en la sanidad aragonesa. “Roche es reconocida como una compañía líder en el desarrollo de nuevas terapias y soluciones diagnósticas, pero de poco nos serviría dedicar todo este esfuerzo si no vemos al paciente como la persona que es, no solo como un conjunto de datos, informes y pruebas. Del paciente no solo nos deben importar los aspectos clínicos, sino también su calidad de vida, que reciba un trato cálido y amable, que se sienta escuchado. Eso es la humanización para nosotros”, ha dicho la responsable de esta organización.
Estíbaliz Tolosa ha explicado que detrás de cada proceso, consulta, ingreso, prueba, de cada espera y de cada alta, hay una persona “con una historia de vida”, “con expectativas, dudas y miedos”. Y también hay profesionales “que, cada día, sostienen el sistema, con conocimiento, responsabilidad y con una enorme vocación de servicio”.
Las personas premiadas, pero también todas aquellas que han optado a estos galardones entienden que la humanización, "no pueden depender solo de la buena voluntad individual, sino que debe formar parte de la planificación, de la gestión, de la formación, de la evaluación y de las prioridades del sistema”, ha glosado Tolosa.
Por eso, ha continuado, “vuestro trabajo ha abierto camino. Habéis sabido convertir la sensibilidad en acción, las ideas en proyectos y los valores en cambios reales para pacientes, familias y profesionales”. “Sigamos trabajando juntos para que la humanización sea una seña de identidad de nuestra sanidad”, ha concluido la directora general.
GALARDONES
Los proyectos distinguidos en esta segunda edición, dotados con mil euros cada uno, han sido:
• Sector Alcañiz: ‘El paciente en el centro de la mirada - A través de sus ojos’, un proyecto de Oftalmología, que invita a comprender el proceso asistencial desde la vivencia del paciente. Su enfoque mejora la comunicación, la confianza y la percepción de acompañamiento en un ámbito clínico de alta carga emocional.
• Sector Barbastro: ‘Más allá de lo clínico: humanizando el duelo perinatal’, una intervención centrada en las familias que atraviesan una pérdida gestacional o neonatal. El proyecto incorpora el cuidado emocional y el respeto a los tiempos del duelo como parte inseparable de una atención sanitaria digna.
• Sector Calatayud: ‘Proyecto de Humanización de la Atención de Enfermería en la Unidad de Recuperación Postanestésica (URPA)’, que pone en valor la labor enfermera en esta unidad, un espacio donde la seguridad clínica debe ir unida a la información, la cercanía y el acompañamiento en un momento de especial vulnerabilidad.
• Sector Huesca. Proyecto ‘Acompañar, cuidar y sostener’, del Hospital de Jaca, que implementa un modelo integral de humanización de la atención materno-infantil en un hospital comarcal, demostrando que la proximidad territorial puede convertirse en una fortaleza para ofrecer cuidados personalizados y cálidos.
• Sector Zaragoza I: Proyecto ‘Transformando la espera. Humanización del acceso y la sala de espera de la Unidad de Salud Mental Infanto Juvenil Amparo Poch', que dedica una atención especial a niños, adolescentes y sus familias en los tiempos de espera previos al acceso a la consulta.
• Sector Zaragoza II: Proyecto ‘Me voy a casa’, orientado a mejorar la transición al domicilio, reforzando la continuidad asistencial, la coordinación de cuidados y la seguridad percibida por pacientes y familias en el momento del alta.
• Sector Zaragoza III: ‘Humanizando una consulta de osteoporosis desde la Unidad de Coordinación de Fracturas (FLS): Cuidar los Huesos, Cuidar a la Persona’, que combina la prevención de fracturas, el abordaje integral de la osteoporosis y la atención personalizada, recordando que cuidar los huesos también significa cuidar proyectos de vida, autonomía y bienestar.
• Sector Teruel: Proyecto ‘La cultura del cuidado: transformando la atención’, del centro de salud de Aliaga, que reconoce una experiencia de atención primaria rural, que sitúa la proximidad, la escucha y la relación profesional-paciente como elementos transformadores de la asistencia cotidiana.
LA TRAYECTORIA
Las tres premiadas por su trayectoria profesional han recibido una figura serigrafiada, formada por tres amapolas, que representan la esperanza que brotan en cada gesto de cuidado y en cada acto de humanización.
Con estas distinciones, se remarca como la humanización también se construye a través de liderazgos sostenidos en el tiempo, de equipos bien cuidados y de profesionales capaces de abrir camino desde sus respectivos ámbitos de responsabilidad.
Reyes Abad Sazatornil es jefa de Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. El premio reconoce una trayectoria que simboliza el valor estratégico de la Farmacia Hospitalaria en el sistema sanitario público. Abad ha contribuido a impulsar una farmacia clínica, segura, innovadora y orientada al paciente. Su reconocimiento es también una loa al liderazgo sereno, al rigor profesional y a la capacidad de generar equipos que trabajan para que el medicamento sea parte de una atención más segura, más eficiente y más humana.
La trayectoria de Aurora Calvo Pardo está asociada al cuidado, la prevención y la detección precoz del cáncer de mama. Su trabajo en Huesca representa la importancia de unir conocimiento, calidad asistencial y sensibilidad hacia las mujeres que participan en programas de cribado o afrontan un proceso oncológico. El premio destaca su compromiso con una atención que acompaña, informa y sostiene, poniendo rostro humano a la prevención y al cuidado en oncología.
Milagros Díaz García es directora de Enfermería del Hospital San José de Teruel. Este premio resalta el papel esencial de la enfermería en la humanización sanitaria. Esta profesional ha contribuido a fortalecer equipos y a consolidar una cultura profesional basada en la escucha, la dignidad y el acompañamiento. Su trayectoria es una defensa práctica de la enfermería como columna vertebral del cuidado y como motor de transformación de los entornos asistenciales.