Las vivencias de Pablo Ciprés, banderillero preciado y apreciado durante décadas de profesionalidad al servicio de grandes toreros entre ellos los hermanos Tomás y Diego Luna, se han convertido en el atractivo para llenar el local de la Peña Taurina Oscense durante una tarde de viernes memorable, pletórica de emoción y de análisis.
En la sede de la calle Desengaño, se ha disfrutado de una nueva edición del ciclo de encuentros taurinos, con una figura destacada del mundo taurino y muy vinculado a la afición local y sobre todo a la Peña Taurina Oscense, en la que ha sido durante décadas primero alumno de la Escuela, después colaborador en sus tiempos profesionales, profesor de los meritorios novilleros en la Escuela y finalmente presidente.
La charla, moderada por el periodista Miguel Zandundo, ha contado con la participación de la presidenta de la Peña Taurina Oscense, Gloria Ruiz Picazo, y ha sido seguida con atención por un público que ha abarrotado el salón y entre el que ha destacado una nutrida presencia de aficionados jóvenes, en un indicio del interés que despierta la tauromaquia entre las nuevas generaciones. Una realidad que admite pocas dudas,
En el transcurso del coloquio, Pablo Ciprés ha compartido sus vivencias personales y profesionales, su vínculo con la Fiesta y sus reflexiones como avezado observador sobre la evolución del toreo, generando momentos de gran emoción.
El acto ha contado con la presencia del presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Isaac Claver, que ha querido subrayar así el compromiso de la institución con la promoción de las tradiciones culturales y taurinas de la provincia.
La Peña Taurina Oscense continúa así con su línea de apuesta por fomentar la afición y el conocimiento del mundo del toro a través de actividades culturales y didácticas que acercan a los aficionados a las figuras más relevantes de la tauromaquia, sea en el propio local, sea en ese escenario de culto para el respetable que es la Plaza de Toros.
