La Plaza López Allué de Huesca ha vivido esta tarde una celebración poco habitual. Niños y niñas, docentes y danzantes han ocupado el corazón del casco histórico en torno al Degollau, una de las piezas más reconocibles del patrimonio oscense. Numerosos pequeños se han sumado espontáneamente a la propuesta, mientras el profesorado participante en las jornadas demostraba también su estilo bajo las indicaciones de la Agrupación de Danzantes de Huesca.
Los 140 docentes de Educación Física procedentes de Huesca y Zaragoza se han distribuido en siete grupos para aprender las mudanzas durante una sesión de entre 50 minutos y una hora. La Agrupación de Danzantes de Huesca, con el mayoral entre sus integrantes, ha conducido el taller de forma altruista, acercando a los participantes una manifestación cultural que forma parte de la identidad festiva de la ciudad.
La animación ha ido creciendo a medida que avanzaba la tarde. El profesorado ha seguido las indicaciones de los danzantes mientras el público se acercaba y numerosos niños y niñas se incorporaban espontáneamente a la actividad. Fuera del contexto habitual de las fiestas de San Lorenzo, el Degollau ha encontrado así un escenario diferente y una audiencia especialmente participativa.
Entre los danzantes ha estado Fernando Esperanza, también profesor de Educación Física, una doble condición que ha encajado especialmente bien con el propósito de la iniciativa: acercar a otros profesionales una manifestación cultural que después podrán trasladar a sus centros educativos desde la experiencia directa.

El colofón ha llegado con la Banda de Música de Huesca, dirigida por Alejandro Escuer. Después de varias pruebas previas con música grabada, la formación ha interpretado en directo el Degollau, que ha tenido que repetirse ante el entusiasmo de participantes y público.
Directores provinciales vinculados a la Educación y varios concejales del PP del Ayuntamiento de Huesca han presenciado esta convocatoria.
CASI CUARENTA AÑOS
La actividad se ha integrado en las XXXVIII Jornadas Provinciales de Educación Física, que reúnen a más de 150 docentes y estudiantes y ofrecen 15 horas de formación permanente hasta este sábado. El encuentro está dirigido a profesorado de Educación Infantil, Primaria y Secundaria y cuenta también con alumnado y docentes de la Universidad de Zaragoza.
Esta edición está dedicada a la evaluación formativa y la cultura motriz. La ponencia principal ha corrido a cargo de Ángel Pérez Pueyo, doctor en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, quien durante la mañana ha abordado la evaluación formativa como uno de los ejes de la convocatoria.

El programa incorpora además talleres de circo, combas y ritmo, fuerza en edad escolar y salud en la escuela, junto a otras propuestas vinculadas a la práctica docente. El coordinador de las jornadas, Juan Pablo Castro, ha destacado el carácter de encuentro e intercambio profesional de una cita que reúne cada año a especialistas de distintos puntos de Aragón.
La sesión de esta tarde ha añadido a ese programa formativo una dimensión cultural. La Agrupación de Danzantes de Huesca ha llevado su repertorio a un espacio abierto y lo ha puesto al alcance de profesionales y público, en una escena poco habitual que ha terminado con la plaza entregada a la música y la tradición.
Las jornadas están organizadas por el Centro de Profesorado Ana Abarca de Bolea en Huesca, el Seminario de Educación Física de Huesca, la Universidad de Zaragoza y el Gobierno de Aragón, con la colaboración del Ayuntamiento de Huesca, el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, Podoactiva y Atleet.