Ha sonado el himno gitano como colofón de la celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano en Huesca. María Jesús Bautista ha explicitado el simbolismo de la composición: "Es un himno muy triste porque lo que quiere transmitir son las penas y la angustia que pasó el pueblo gitano en tantos años de exterminio y persecución". La orilla del Isuela ha sido el escenario en el que se han congregado miembros del Grupo de Participación Gitana de la Fundación Secretariado Gitano, junto a concejales de los tres grupos municipales, para terminar el acto con el lanzamiento de claveles al río..
Eduardo Julián ha recordado que el 8 de abril de 1971 se celebró el primer Congreso Gitano donde se instituyó la bandera y el Himno, Gelem Gelem, que significa "anduve, anduve", de reconocimiento a las personas fallecidas en el Holocausto nazi. Ha explicado que la enseña se divide en dos franjas, la azul del cielo y la verde de la tierra por donde anduvieron los gitanos a lo largo de los siglos. "En el centro de la bandera está la rueda roja que significa el nomadismo del pueblo gitano a lo largo de los siglos".
El representante de la Fundación ha recordado que en 2025 se celebraron los 600 años de la llegada a España, que fue por Canfranc y se centró en las contribuciones a la sociedad española tanto en el léxico como en las artes escénicas. Ha asegurado que en este 2026 se demanda "una ley integral de reconocimiento y promoción social de la comunidad gitana", porque, aunque ha habido avances, hay una brecha. "Queremos un reglamento legal para que, independientemente del color de quien gobierne, haya un acompañamiento educativo, que los chavales tengan un apoyo escolar, un programa de empleo y de formación para que cada vez más gitanos se incorporen al mercado normalizado". Sólo un 0,8 % de los gitanos tiene estudios universitarios, el 63 % no acaba secundaria en relación al 4 % de la "sociedad mayoritaria" y la tasa de paro triplica en el caso del pueblo gitano. "Hay que seguir trabajando con las administraciones e instituciones año a año para que, en cuanto menos tiempo mejor, esa brecha de desigualdad se reduzca y llegue un momento que no tengamos que reivindicar nada porque la igualdad se haya conseguido".
EL MANIFIESTO
Los jóvenes Sergio, Iris y María Jesús han procedido a la lectura del Manifiesto titulado "Es tiempo de reconocimiento, de igualdad y de promoción".
Afirma que este Día Internacional sirve "para sentir orgullo de quienes somos, recordar de dónde venimos y seguir defendiendo hacia dónde queremos ir". Remembra la conmemoración del 600 aniversario de la entrada en la Península Ibérica, desde la que "queremos seguir caminando. Nuestra historia no es sólo una cifra, sigue viva en nuestras familias, en nuestra memoria, en nuestra cultura, en nuestras palabras, en nuestra forma de estar en el mundo y también en nuestra manera de resistir, de salir adelante y de seguir aportando a esta sociedad".
Reivindica el manifiesto los siglos "de convivencia, de presencia y de identidad", que sin embargo no empece para seguir siendo mirados "como algo ajeno, desde una imagen reducida e injusta de lo que somos. No basta con que se diga que el pueblo gitano forma parte de la historia de España si después muchas personas gitanas seguimos encontrando más obstáculos, menos oportunidades y más desigualdad que la mayoría".
De ahí que este 8 de abril ponen sobre la mesa la idea esencial: "Conocer es necesario, reconocer es imprescindible". En este sentido, "no basta con que se nos nombre de vez en cuando. No basta con que se reconozca nuestra aportación sólo en los días señalados. Es necesario avanzar hacia una igualdad real, porque todavía hoy, demasiadas veces, ser gitano o gitana sigue significando tener que demostrar más, empezar desde más atrás".
Desde estos conceptos, consideran que es el momento de "dar un paso más como sociedad. Un compromiso real con el reconocimiento, la igualdad y la promoción del pueblo gitano". Especifica que el objetivo ni es lejano ni es complicado. "No estamos hablando de papeles, ni de despachos, ni de palabras difíciles. Estamos hablando de nuestras vidas. De nuestras familias. De nuestros niños y niñas. De nuestros mayores. De nuestros barrios. De nuestras oportunidades. De nuestro derecho a vivir con dignidad, con respeto y en igualdad de condiciones".
UNA LEY INTEGRAL
Esta perspectiva, reclama el manifiesto, infiere que ha llegado el tiempo de "avanzar hacia un compromiso más claro, más firme y más útil. Un compromiso que no se quede solo en las buenas palabras, sino que ayude de verdad a reducir desigualdades y a combatir el antigitanismo que todavía hoy sigue marcando demasiadas trayectorias de vida". Por eso añade la defensa de la necesidad de una "ley integral que garantice estos principios y asegure los derechos del pueblo gitano".
Sonaba firme la voz de los tres jóvenes con el río de fondo. "Cuando defendemos una Ley integral para el reconocimiento, la igualdad y la promoción del pueblo gitano, no estamos hablando de algo lejano. Estamos hablando de un compromiso real de los poderes públicos con nuestro pueblo. De una forma de asegurar que, gobierne quien gobierne, los derechos y la igualdad del pueblo gitano no desaparezcan de la agenda política ni sigan quedando relegados a los márgenes o a los asuntos sociales".
Sostenían que hablar del pueblo gitano "es hablar también de memoria, de reconocimiento, de cultura, de dignidad y de ciudadanía. Y es hablar, por supuesto, de las políticas públicas, que siguen siendo necesarias para garantizar la igualdad real en ámbitos como la educación, el empleo o la igualdad de trato, para que la igualdad no dependa de la suerte, del código postal o del peso que todavía tiene el prejuicio en determinados espacios".
Responsabilidad que atañe, agrega, a la sociedad. "No queremos caminar solos sin implicar a los distintos actores, porque una sociedad que combate las desigualdades, que reconoce su diversidad, que protege mejor los derechos y que no deja a nadie atrás, es una sociedad mejor para todas las personas". En cualquier caso, fundamental, "este camino no puede hacerse sin nosotras y nosotros".
Han reivindicado "seguir siendo potagonistas" del presente y el futuro, alzar la voz, "participando, proponiendo, construyendo y ocupando con dignidad los espacios que también nos corresponden. Porque nadie puede definir mejor nuestras necesidades, nuestras aspiraciones y nuestras prioridades que nuestro propio pueblo".
Este 8 de abril, agrega el comunicado, "queremos celebrar lo que somos, honrar a quienes estuvieron antes y reafirmar nuestro compromiso con lo que está por venir".
"HEMOS RESISTIDO Y APORTADO MUCHO"
Como colofón, el recuerdo de que vienen "de lejos. Hemos resistido mucho. Hemos aportado mucho. Y seguimos aquí. Por eso, hoy decimos con claridad y con esperanza: es tiempo.
Es tiempo de reconocimiento, sí.
Es tiempo de igualdad, también
Es tiempo de promoción, por supuesto.
Pero, sobre todo, es tiempo de dar un paso más como sociedad.
Porque el pueblo gitano no sólo forma parte de la historia.
Somos presente y queremos seguir siendo futuro.
Sastipen thaj Mestipen-Salud y Libertad
Opre Roma! - ¡Arriba, Pueblo Gitano!".