Los ayuntamientos de los municipios de la ruta de autobús entre Zaragoza y Santa Eulalia de Gállego rindieron este pasado martes un emotivo homenaje a los hermanos Alberto y Carlos Irigoyen, conductores y propietarios de la empresa de autobuses que durante más de dos décadas ha prestado este servicio, coincidiendo con el relevo de la concesión, que pasa a ser gestionada por una nueva empresa subcontratada por el Gobierno de Aragón.
En el acto participaron representantes de los municipios de Zaragoza, La Paúl, Marracos, Piedratajada, Ayerbe, Biscarrués, Puendeluna, Valpalmas, Lacorvilla, Ardisa, Piedramorrera, Losanglis, Casas de Esper y Santa Eulalia de Gállego, quienes quisieron expresar su agradecimiento por tantos años de "dedicación y cercanía".

Como recuerdo de este reconocimiento, los alcaldes hicieron entrega a Alberto y Carlos Irigoyen de una placa conmemorativa en la que se agradece su trayectoria al frente de la ruta y el servicio prestado a todos los pueblos.
Durante el homenaje se puso de relieve que su labor ha ido mucho más allá de conducir un autobús. "Han sido un apoyo imprescindible para numerosas personas, especialmente jóvenes, mayores y vecinos sin vehículo propio, facilitando sus desplazamientos y ayudando siempre con una sonrisa, cercanía y un trato humano que ha hecho que muchos usuarios los consideraran parte de su propia familia".
Los ayuntamientos coincidieron en destacar que los hermanos Irigoyen dejan una huella imborrable en la comarca y les agradecieron profundamente su profesionalidad, su vocación de servicio y el cariño con el que han acompañado a varias generaciones de vecinos a lo largo de estos más de veinte años.