El Santuario de Loreto "nos hace vivir nuestras propias raíces, nuestra historia, las claves de nuestra fe, nuestra identidad, lo que sentimos como miembros de un pueblo que lleva muchos siglos caminando, y en este lugar siente origen, siente raíz, siente fuerza, siente coraje para seguir caminando". Ha sido el final de la Eucaristía pronunciada por el obispo de Huesca y Jaca, Pedro Aguado Cuesta, que ha presidido la celebración de la Quedada Joven de la Real Cofradía de San Lorenzo.
Una mañana entretenida, con menos participación de la que sería deseable en este 30 de mayo en el que, sin embargo, todos han tenido la oportunidad de disfrutar de la parte lúdica en una jornada iniciada con la liturgia, continuada con los juegos y coronada por unas raciales migas con huevo.
El obispo ha pronunciado una homilía cercana en la que ha defendido el valor de la fe. Tres nombres. La Virgen. "Después de ser madre, fue educadora, y después de ser educadora fue testigo y discípula, y después madre de todos nosotros. Tú, yo, y tú tienes tu camino".
Sobre San Lorenzo, fue santo y mártir, "del cual sabemos su historia y admiramos su fe. ¿Por qué aguantó lo que aguantó? Por su fe. ¿Por qué cuando le preguntaron dónde estaban los tesoros de la Iglesia señaló: estos, los pobres? Por su fe. La fe no le quitó el dolor, ni tampoco el miedo. La fe no es un analgésico, no sirve para eso. La fe da fuerza para afrontar las dificultades".
"Tercer nombre: el tuyo" y ha preguntado a cada uno lo que necesita para ser mejor creyente, para tener más fe. "Lo que más necesitamos para mejorar en nuestra fe es recuperar el niño o la niña que tenemos dentro". Por eso ha valorado "mucho esta iniciativa" de la Quedada, "porque nos ayuda a entender por qué el Señor le dio la llave del Reino de los Cielos a los niños".
Era la despedida del Padre Pedro, acompañado por José María Arnal, párroco de La Encarnación que pedía la intercesión de San Lorenzo fortalezca la Diócesis, a tantas personas buenas que desde c, ofradías, "inspiradas por el amor a nuestro Señor Jesucristo", quieren trabajar por un mundo mejor, y "sobre todo que cuide de los niños y los jóvenes para que crezvan disponiendo de los buenos ejemplos que San Lorenzo siempre tuvo, y que aprendió de sus padres".

Antes de venerar la reliquia de San Lorenzo, el Padre Pedro ha querido agradecer las interpretaciones musicales excelentes de las cuatro jóvenes del Club de Tiempo Libre San Lorenzo, Irene, Isabel, Rocío y Elsa, dirigidas por Montse, a la sazón también conductoras de la serie de juegos en la explanada junto al Santuario.
Tras la veneración de todos los presentes de la reliquia de San Lorenzo, Carmen Urzola ha invitado, tras la Eucaristía, a participar de la parte lúdica. "Los juegos. Hay menos niños de lo que esperábamos, pero vamos a hacerle caso y sacaremos los niños que llevamos dentro".
La alegría, como no puede ser de otra forma ha acompañado la celebración de los juegos y la degustación de las migas con huevo, con el condimento de la carne preparada por Villa de Graus, con cebolla y sin sebo, buscando la jugosidad que acompañe el jugo que se le saca a una reunión entre amigos, aunque sean decenas y decenas.
Esta iniciativa, que la Real Cofradía impulsó por vez primera en octubre, quiere ir pescando, con paciencia, entre los niños y los jóvenes para ir arraigando el sentimiento laurentino y la trascendentalidad de la fe. Una cuestión de artesanía religiosa de una entidad que aglutina a casi mil oscenses en torno a la figura de San Lorenzo.
