"No creo que existaun récord Guinness de presencia en trabajos municipales como rotondas, porque, si lo hubiera, tendría que ser para el alcalde de Huesca". Estas palabras son de Antonio Fraguas, Forges, el humorista gráfico español que selló su presencia eterna en Huesca a través de cuatro elementos: el Congreso de Periodismo Digital que le trajo por vez primera en el invierno de 2003, su definición de nuestra urbe como Rotonda's City, la cesión de los derechos de autor de su gran personaje, Blasillo, el paradigma de la España rural, sabia y eterna; y la rotonda que ha cumplido 15 años en la confluencia de la Plaza de Santa Clara y la Avenida de los Monegros.
Es una de las glorietas más llamativas de Huesca, sin lugar a dudas. Durante estos días previos de San Lorenzo por ella han pasado, en un alto porcentaje sin reparar ni interponer la curiosidad humana, miles de personas camino de las actuaciones musicales, de las ferias y de los chiringuitos. Y, sin embargo, es la reina de las rotondas de la ciudad que admiró Forges.
Blasillo acabó convirtiéndose, como Forges, en un oscense más. Al año siguiente, 2004, se entregaría el Premio blasillodehuesca.net. Antonio Fraguas encontró en Huesca el lugar perfecto para promover la imaginación, la creatividad el ingenio y la innovación en internet frente a la abulia de los contenidos de entonces. Propuso un galardón dotado con 6.000 euros y la convocatoria fue un éxito con centeneres de aspirantes.
Por cierto, su presencia en Huesca aquel 2003 permitió inaugurar una exposición en el Matadero con 30 de sus viñetas con la presencia de Marcelino Iglesias, presidente del Gobierno de Aragón, José María Mur, presidente de las Cortes, y Eva Almunia, consejera de Educación y Cultura.
En la inauguración de aquel su primer Congreso, Forges tiró de su ingenio habitual con el lenguaje. “Asistimos a una revolución vicevérsica que va ‘pal’ otro lado o distinto al camino que llevaba”.
En presencia del entonces alcalde, Fernando Elboj, uno de los más acrisolados humoristas gráficos de España entregó el 16 de enero de 2004 el I Premio BlasillodeHuesca.net y lo hizo a un oscense de Barbastro, Mariano Gistaín. Por aquel entonces, Forges reconocía que no sabía muy bien de qué iba aquello de internet, pero ya decía que no se había cruzado "con un solo chat inteligente".
El creativo madrileño se convirtió en asiduo del Congreso de Periodismo invitado por Fernando García Mongay y lossucesivos presidentes de la Asociación de la Prensa de Aragón desde Ramón Buetas.
El 21 de febrero de 2011, en la presentación del libro "La palabra escrita" de Pedro de Alzaga dentro de los preludios congresuales, Luis Felipe, que había sucedido casi ocho meses antes a Fernando Elboj, anunció que la rotonda de la Plaza de Santa Clara iba a ser dedicada a Forges y a Blasillo. Una sorpresa agradable posible gracias a la contribución de la empresa Agrigán.

Iba a ser una rotonda muy especial, con abundancia de verde bien cuidado (por la propia empresa promotora) y con un hito central obra de un artista emergente desde la herrería, César Pueyo Tresaco, que apostó por el acero corten y una chapa inoxidable, con un peso de 1.500 kilogramos. En la parte frontal, el lema "Huesca a Forges", y Blasillo vigilando el tráfico.
No pudo ser inaugurada porque aquel mayo era electoral (de hecho, hubo cambio de alcaldía), pero se cumplen ya quince años de aquel tributo a Forges de la Rotondas-city que no le olvida. Una rotonda artística que en estos días agostíes (término que tanto utilizaba el humorista) se antoja "enormérrima". La forgiana escultura bien merece un reconocimiento cuando se cumplen tres lustros, y la rotonda y el premio han sobrevivido al creador, que se fue a otros predios en 2018.