Carlos Monaj, el segundo de los Monaj Brothers (en el negocio, porque en la familia va por delante su hermana Alicia), ha protagonizado una conferencia dentro del ciclo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en el Centro Cultural Fundación Ibercaja para explicar los pormenores de las originales fórmulas que han guiado al éxito de Youtalk universalizado con su canal de formación en inglés para hispanohablantes, que suma 1,36 millones de suscriptores que les han otorgado el Plato de Oro de Youtube, la considerada hoy televisión de mayor audiencia del planeta.
Carlos Monaj era presentado por Alfredo Serreta, director de los cursos de la UIMP, y mantenía posteriormente una conversación con María Puértolas, responsable de redes sociales de Fundación Ibercaja. El pequeño de los socios exponía las raíces de Youtalk con la experiencia de su hermano Fran en Estados Unidos y su formación en Vaughan, para confluir en la convicción de que la enseñanza del inglés había de evolucionar con unas reglas nemotécnicas para que el aprendizaje fuera más eficaz, natural y fluido.
Su academia fue dinamizadora cultural de la ciudad de Huesca con cine, música (los dos hermanos han formado parte de una banda de rock oscense), literatura y otras manifestaciones artísticas en inglés que, junto al método, se convirtieron en una gran fortaleza de Youtalk. Como dicen siempre los hermanos, no se trataba sólo de aprobar, para eso ya estaban otras academias, hasta el punto de bromear con su marca: "Nos llamamos Youtalk porque no nos podríamos llamar You Write". Una hipérbole porque la formación que imparten es integral aunque el primer objetivo es adquirir facilidad para hablar y desenvolverse en ámbitos anglófonos con ese puntito de matiz estadounidense que impera en el mundo.
Fran y Carlos son referentes en este sector gracias, reconoce el pequeño de los Monaj, a su indiscutible dualidad de prueba-error. Todo lo han intentado y, como el grano y la paja, han tenido la habilidad de escoger bien, de incidir en aquel aforismo del pensamiento económico que aduce que lo grave no es meter la pata, sino no saber sacarla a tiempo.
Los hermanos Monaj formaron a cientos de alumnos niños, adolescentes, adultos y maduros, estudiantes y empresarios, trabajadores y curiosos, en sus instalaciones en Concepción Arenal que hubieron de ampliar en el traslado a la Avenida Juan XXIII.
Su metodología era aplaudida por sus discípulos y en congresos y convenciones nacionales e internacionales. "No me arrepiento de nada porque la dinámica prueba-error te da el callo". Refería los 15 libros que editaron para dar soporte a sus enseñanzas. Y la apertura en Zaragoza, "que fue un fracaso total", nada menos que en la Avenida de Sagasta y en un local bien lustroso. "Luego hicimos franquicias, y fue un desastre".
En la búsqueda continua de estos dos curiosos de la vida, didácticos y autodidactas, probaron un canal de Youtube. Ya que la montaña (Zaragoza) no iba a Mahoma, pues Mahoma habría de ir a la montaña.
"Empezamos con dos videos por semana y fue cogiendo dinámica, se fueron haciendo virales algunos videos. De repente, llegamos a los diez mil suscriptores, luego a los 35.000 y los 50.000". La evolución era rápida y los 100.000 fueron reconocidos con el Plato de Plata de Youtube.
No había camino de vuelta, dejaron la enseñanza presencial, pasaron el material a formato digital primero con 9 videos de 40 minutos cada uno. "Todo eran ventajas en estos tiempos para la audiencia y para nosotros. Más fácil, menos personal, mayor alcance y mejores resultados". Las cuatro patas virtuosas del nuevo modelo de negocio.
La evolución hasta los 1.360.000 suscriptores (con parada en el millón para recoger el Plato de Oro) selló la autenticidad del "espíritu Monaj". A la prueba-error, le ha sucedido fundamentalmente la dualidad prueba-éxito. Siempre han sido Carlos y Fran, Fran y Carlos, los más aplicados en ese universo. Insistieron en el "marketing online, una chica nos dio unas pautas y nos ayudó a mejorar. Sin quererlo, poniendo mucho interés, vimos las mejoras".
A partir de entonces, "llegas a todo. Consigues ser eficaz para que te compren el curso grabado y los libros en PDF. La fabricación es coste cero. No hay inversión, todo son ventajas, ¡es una pasada!" Esa capacidad de entusiasmo obvia que, hasta aquí, como se dice en el mundo emprendedor, su "know-how" (el conocimiento aplicado que podría deci Cervantes) había estado nutrido por miles y miles de horas de preparación y grabaciones.
Tanto trabajo, tanta siembra (adquirido el concepto de su padre agricultor) y tantos cuidados (por vía maternal la enfermería vocacional), ha llegado a una cosecha importante. Sus 450 horas de curso en internet es valorado por dos aspectos: "Es muy extenso y funcional. En Internet es más importante cómo vendes algo que lo que vendes. Y la gente realmente aprende".
El consumo de sus contenidos adquiere dos vías: la orgánica, sin pagar y con indicación de que la audiencia se inscriba, con lo que ya toman el contacto, envían datos y pueden rastrear las necesidades; y el alumnado, que ahora pueden ser diez mil estudiantes. Invierten algo en publicidad de pago en redes. "El alcance es espectacular, inimaginable comparado con el negocio físico. Llegas a Zaragoza, a Lima o a Estados Unidos. Y eso que nuestro inglés va dirigido sólo a hispanohablantes".
A las preguntas, Carlos respondía que, en este mundo digital, es fundamental "tener paciencia, no frustrarte. Esto es un aprendizaje continuo, hay que saber observar y ver a la competencia como inspiración, no con envidia".
Han tenido algunos referentes en este ascensor, como "José Víctor Alfaro, que fue alumno y en algunas cosas nos guiaba, nos decía que había que aprender porque nos puede ayudar desde la curiosidad".
El aspecto tecnológico es crucial y se dejan asesorar y auxiliar. "Había un momento en que para entrar en un video del canal costaba ocho segundos, y eso es una barbaridad. Todo lo que sea más de tres segundos te resta", la famosa latencia ya resuelta por YouTalk TV.
Ya han tenido más de 35.000 alumnos por Youtube y éste es el momento en que los resultados se aprecian en todos los sentidos. "La enseñanza presencial es muy cansada, aunque es verdad que se echa de menos el contacto con los alumnos, que era enriquecedor".
Hoy, los hermanos Monaj, Fran y Carlos, el primero habitual del programa Zapeando de La Sexta, están acompañados de Cristina y de tres o cuatro personas subcontratadas. La experiencia, ahora sí, de aquellos jóvenes intrépidos reclama sustituir aquella audacia y valor por una dosis de prudencia. "Si podemos mantenernos, mejor. Pero la verdad es que nunca descartamos nada". Two awesome guys continue surprising to youtube planet. Dos asombrosos jóvenes -algo menos ya- siguen sorprendiendo al Planeta Youtube. Ahí, y en la cohesión entre ellos, está su influencia.