Los timbales han sonado puntuales con el Ayuntamiento de Huesca siguiéndoles para irrumpir como siempre en la explanada del Santuario de Loreto, preparado con esmero por las cofradías de Loreto, de San Lorenzo y del Santo Cristo de los Milagros y San Lorenzo para la celebración de la Romería del 1 de mayo. En la puerta, presentes las reliquias de San Lorenzo y San Orencio, ha iniciado la Bendición de los Términos el vicario general de la Diócesis, José Alegre Lanuza, acompañado del deán de la Catedral, Juan Carlos Barón, y el delegado de Patrimonio, José Ignacio Martínez. Flanqueando la escena, los caballos de la Hípica de Salas dirigidos por Kiko Gregorio.
"Jamás el bosque dio mejor tributo en hoja, en flor y en fruto", ha comenzado el vicario general la Bendición. "Preserva nuestros términos de toda adversidad" para que lo que nazca en ellos remedie nuestras necesidades. Alegre ha añadido que en Jesucristo está nuestra salvación, vida y resurrección. "Te suplicamos humildemente que apartes de nuestros términos todas las tormentas, aplaques las tempestades, para que, libres de estas calamidades demos gracias a tu Majestad y tengamos el ánimo mejor dispuesto para servirte". A todos los puntos cardinales ha dirigido su súplica. "Dígnate conceder y conservar nuestros frutos en la tierra" para aumentar los dones espirituales. Y antes de entrar en el Santuario, "te rogamos Señor y Dios nuestro que mires nuestros Términos con ojos serenos y rostro alegre, y envíes sobre ellos su bendición, para que el granizo no los afecte, la fuerza de la tempestad no los arrastre, la sequía no los debilite, las plagas no los dañen y el exceso de lluvia los malogre", para que los frutos sean "íntegros y abundantes" para nuestra necesidad".
Han entrado sobre los sones de los timbales los representantes municipales, con la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, los alcaldes pedáneos de Cuarte, Huerrios y Tabernas de Isuela, y y los responsables de las tres cofradías, además de las mairalesas. Allí, con el acompañamiento musical del Coro Ars Musicae dirigido por Carlos Gascón.
El vicario general de la Diócesis de Hesca ha recordado que el papa Pío XII estableció a San José como patrono del trabajo el 1 de mayo, y coincidiendo con esta fecha desde hace siglos los oscenses contemplan la casa familiar de nuestro santo patrón venerando las cabezas de sus padres. Ha afirmado que, tras la bendición de los Términos en los que se pide protección, sesimboliza que Dios descansa después del traajo, de "crear y de crear bueno". El trabajo, los quehaceres, los dones y la vida personal unen las trayectorias vitales de San Orencio y Santa Paciencia, por un lado, y San José por otro. Ha pedido preguntarnos "si me esfuerzo para el bien. El trabajo me sirve para dignificarme como perrsona y para sustentar el hogar", como sucedió con aquel en que creció San Lorenzo.
José Alegre ha aludido a la tradición secular de honrar a San Lorenzo, "que también fue uno de nosotros". Se ha preguntado el sacerdote si este encuentro feliz nos ha tocado el corazón, porque, de lo contrario, no sabremos descubrir su novedad. "El signo de unidad que es la fe en nuestro patrono, y en María y José, trae cosas nuevas en el corazón y las vamos a poner en el altar para que las ilumine, apra transformarnos y crear hogar, signo de comunión en la ciudad y en los pueblos".

Ha introducido el asunto del acogimiento, invitando a "contemplar a la Sagrada Familia de Nazaret" que nos incita a cuestionar sobre los "que salen de su casa y de su tierra para sustentar a su familia. También Lorenzo partió a Roma atendiendo a la llamada y para servir a sus hermanos con el trabajo", y ha invitado a escoger el camino correcto: "Podemos ser de los que no reconocemos a Cristo si no sabemos contemplar a los que salen de su tierra. No dejemos pasar la oportunidad de entender cómo en tiempos de Jesús dejaron su casa, pongamos la mirada en la Sagrada Familia y la de San Lorenzo, para contribuir para lo bueno. Presentemos nuestros gozos y fatigas, ilusiones y esperanzas, los proyectos de ciudad para el bien como comunidad y sociedad", y ha concluido incitando a "la acogida, la integración, a vivir y convivir para que sea una verdadera familia como la de Nazaret y la de San Lorenzo en este lugar".
Después de la veneración de las reliquias en el templo, se han retirado las autoridades a los sones de los timbales, para compartir con cientos de feligreses el tradicional reparto de tortas y huevos duros bendecidos, aprovechando una mañana estupenda y la gentileza de las mairalesas que han repartido los dos productos y agua. Mañana de refuerzo de la identidad oscense, de fe y de convivencia.