La XXVII Semana Sin Humo, presentada este lunes en Huesca bajo el lema “Inhala vida, toma aire”, ha puesto el foco en dos reclamaciones principales: la necesidad de ampliar la prohibición de fumar a espacios como las terrazas y la urgencia de establecer una regulación más estricta sobre vapeadores y cigarrillos electrónicos, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
El coordinador de la campaña en Huesca, el doctor José Luis Martínez González, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro del Grupo de Trabajo de Tabaco de la SamFYC, ha advertido de que existe una creciente normalización del consumo de nicotina entre la población joven, impulsada por dispositivos que siguen percibiéndose erróneamente como menos perjudiciales que el tabaco convencional.
La campaña, promovida por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), coincide con la celebración del Día Mundial Sin Tabaco, que tendrá lugar el próximo 31 de mayo bajo el lema “Desenmascaramos su atractivo: las tácticas de la industria con los productos de tabaco y nicotina al descubierto”. Durante toda la semana, los centros de salud de Huesca instalarán mesas informativas, repartirán material divulgativo y ofrecerán orientación y tratamientos para quienes deseen dejar de fumar.
TERRAZAS
Uno de los datos más relevantes de la encuesta nacional presentada por la semFYC refleja el amplio respaldo social a endurecer las restricciones frente al humo. El 75,7% de los participantes apoya ampliar los espacios libres de tabaco y, entre los no fumadores, el apoyo a medidas como prohibir fumar en terrazas alcanza el 82,3%.
José Luis Martínez ha subrayado que estos datos evidencian una sensibilidad social cada vez mayor hacia la protección frente al humo ambiental y la necesidad de reducir la normalización del consumo en espacios cotidianos.
La encuesta, realizada entre finales de marzo y abril con la participación de 9.375 personas, de las cuales 892 pertenecen a Aragón, muestra además que el 72,1% considera necesario incrementar las campañas de prevención y que el 66,1% respalda una regulación más estricta sobre los puntos de venta de cigarrillos electrónicos.
VAPEO
La campaña ha alertado especialmente sobre el aumento del consumo de vapeadores y dispositivos electrónicos entre menores y jóvenes. Según los datos presentados, el 13,2% de las personas de entre 14 y 18 años fuma actualmente, y dentro de este grupo el producto más consumido son los cigarrillos electrónicos, por delante incluso del tabaco convencional.
Entre los jóvenes de 19 a 24 años, la prevalencia total de consumo asciende al 24,8%, prácticamente uno de cada cuatro. Además, la encuesta confirma que continúa creciendo el denominado consumo dual, es decir, la utilización simultánea de cigarrillos tradicionales y dispositivos electrónicos.
La semFYC considera especialmente preocupante la falsa percepción de bajo riesgo asociada a estos productos. El 84% de los encuestados cree que el vapeo se extiende porque existe la idea errónea de que resulta menos perjudicial para la salud.
José Luis Martínez ha insistido en que estos dispositivos “no son inocuos” y ha recordado que la evidencia científica ya relaciona su uso con problemas cardiovasculares, respiratorios y adicción temprana a la nicotina. Además, ha advertido del impacto ambiental derivado de sus residuos electrónicos y plásticos.
La encuesta profundiza también en los factores que favorecen su consumo entre adolescentes. Los sabores atractivos, la moda, la presión social y la estética de los dispositivos aparecen entre los principales elementos que impulsan su uso.
PREVENCIÓN
José Luis Martínez ha recordado que cada año mueren en España alrededor de 50.000 personas por enfermedades relacionadas con el tabaquismo, asociadas principalmente a patologías cardiovasculares, respiratorias y oncológicas.
Pese a ello, destaca algunos avances. Cuando comenzó la Semana Sin Humo en el año 2000, la prevalencia global del tabaquismo en España era del 32,6%, mientras que actualmente se sitúa en torno al 22%.
El especialista ha subrayado el papel de la Atención Primaria en el acompañamiento a quienes desean abandonar el hábito. Según los datos de la encuesta, el 72% de los fumadores ha intentado dejarlo alguna vez, aunque más de la mitad lo hizo sin ayuda profesional, aumentando así el riesgo de recaída.
También ha insistido en la necesidad de reforzar el acceso a tratamientos y apoyo sanitario desde los centros de salud y las unidades especializadas, al considerar que la combinación de seguimiento médico y tratamiento farmacológico incrementa de forma notable las posibilidades de éxito.