La preciosa localidad de Siresa ha disfrutado de unas Fiestas de San Pedro de alto voltaje por la intensidad con las que se han entregado personas de todas las edades que han multiplicado por varios guarismos los poco más de cien censados en la población mundialmente conocida por su maravilloso templo románico.
Concentrar las fiestas en un día tiene la ventaja de que, cada uno en su ritmo y en su edad, se da el todo por el todo hasta más allá de la limitación horaria del día, cuando todos los gatos son pardos y el cuerpo resiste a la tendencia a la rendición.
Las fiestas han tenido su permanencia de atractivos para los más pequeños con los hinchables que han permitido que voltearan sus cuerpos y se deslizaran de las 11:30 a las 18 horas con la única excepción de la hora de la comida. Ha sido entonces cuando se ha producido la pitanza popular, cientos de personas en torno a la mesa, con un ambiente de fraternidad extraordinario.
Para reposar los alimentos, café concierto con ese atractivo que siempre representan las rancheras. El grupo zaragozano Mariachi Son de México, muy demandado para todo tipo de acontecimientos sociales, ha interpretado las reconocidísimas piezas del país centroamericano con esa garra que les caracteriza, mezclando rancheras con corridos y todo tipo de interpretaciones características de esta música.
Tras una intensa hora, con tiempo para estirar las piernas, la prueba de fuego: dos horas a tope con la sabiñaniguense Charanga Zaborreros, con más batería que las famosas pilas del conejito y replicados primero por todo el pueblo y, conforme avanzaba la sesión por las calles de Siresa, con la selección natural que deja la exclusividad del movimiento, de las agachadas y las levantadas, de las gestualidades provocadas por los animadores, a los jóvenes. Inagotables mientras los mayores, a su manera, adoptaban una ilusionada actitud contemplativa de las fuerzas de esos cuerpos en plenitud dinámica. Energía en movimiento.
Cuando han concluido los Zaborreros, todos habían configurado ya el nuevo estado del apetito, o sea que a cenar. Y el punto fuerte de la jornada, ya fuera del marco del 27 que trasciende al 28 de junio pero San Pedro también lo festeja, la actuación desde las 0:30 hasta las 5:30 del DJ Álex Tena, muchísimo talento musical como acredita su condición de DJ residente en Marchica, en Formigal, o sea, acostumbrado a grandes escenarios y que se desenvuelve de maravilla en pequeños espacios. Ahí ha movilizado a toda la juventud con una música variada, con ese punto fundamental que es elevar un punto cuando las fuerzas empiezan a flaquear. Extraordinario.
Y ahí ha acabado la fiesta, cuando antaño se tocaba a maitines. En esta ocasión, lo que ha sonado es la retirada a tiempo para reponerse de una jornada intensa, estupenda, de todo Siresa, gracias al esfuerzo conjunto en lo organizativo del Ayunatmiento del Valle de Hecho, la Asociacióin La Borda, el Hotel Castillo d'Acher y el Bar Lo Saltó la Vieja.