El sol dibuja un halo de luz sobre la Inmaculada de la Catedral de Huesca

El fenómeno del asoleo ilumina dos veces al año la talla de alabastro de la capilla de San Joaquín, cuando los rayos solares atraviesan un óculo y alcanzan la imagen en torno a los equinoccios

Joaquín Santafé
11 de Octubre de 2026
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El sol dibuja un halo de luz sobre la Inmaculada de la Catedral de Huesca. Foto Joaquín Santafé
El sol dibuja un halo de luz sobre la Inmaculada de la Catedral de Huesca. Foto Joaquín Santafé

Durante unos minutos, los rayos del sol penetran por una ventana elevada de la capilla de San Joaquín de la Catedral de Huesca e iluminan directamente la talla de la Inmaculada Concepción que corona la reja central. El efecto, conocido como asoleo, se produce dos veces al año, en torno a los equinoccios de primavera y otoño, y crea un halo luminoso que envuelve la imagen.

Los rayos de sol que penetran a través de un óculo o ventana elevado en el lado izquierdo del techo de dicha capilla, con un determinado ángulo, inciden directamente en la talla policromada de alabastro de la Inmaculada Concepción, que la ilumina de forma mística, atravesando su corona e iluminando la imagen con un halo lumínico a modo de manto protector.

Esto sucede exclusivamente dos veces al año, unos días entorno a los días de los equinoccios de primavera (marzo) y otoño (octubre), entre las 12 y 13 horas,  al que pertenecen éstas imágenes capturadas  este fin de semana.

Este fenómeno lumínico y arquitectónico prueba la habilidad e intencionalidad de quien construyó está capilla, que se repite en numerosas iglesias y ermitas.

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