Cruz Roja Huesca ha conmemorado este jueves el Día Mundial contra la Trata de Personas con una jornada de sensibilización para alertar sobre una realidad que continúa afectando a millones de personas en todo el mundo. La programación ha comenzado durante la mañana con un stand informativo instalado en la plaza Concepción Arenal, donde voluntarios y técnicos han informado a la ciudadanía sobre las distintas formas de explotación vinculadas a esta actividad ilegal y los recursos existentes para atender a las víctimas.
Por el punto informativo se han acercado el subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, y la secretaria general de la Subdelegación, Amparo Roig, quienes han conversado con el coordinador provincial de Cruz Roja, Carlos Arenas, y han mostrado su respaldo a la iniciativa. Campo ha subrayado la importancia de dar visibilidad a un fenómeno que ha definido como "la esclavitud del siglo XXI".
"Hay muchos millones de personas que la sufren, algunos sin saber que la están sufriendo, otros porque son obligados y otros son engañados. Es un fenómeno muy lucrativo para las redes internacionales. Está casi al nivel de la droga y la venta de armas", ha añadido.
Respecto a la situación en el Alto Aragón, Campo ha recordado que en los últimos años se han producido detenciones por delitos de trata con fines de explotación laboral, especialmente relacionados con campañas agrícolas. "Viene gente sin papeles que los tienen en cualquier sitio de mala manera, no les pagan una miseria o no les pagan. La Guardia Civil ha detectado varios casos durante estos años", ha explicado.
El responsable provincial de Cooperación Internacional y Salud de Cruz Roja Huesca, Manuel Martín Cárdenas, ha detallado que la trata de personas abarca múltiples formas de explotación. "Básicamente consiste en la explotación del ser humano por parte de organizaciones criminales", y ha recordado que, además de la explotación sexual y laboral, incluye otras modalidades como los matrimonios forzados, la pornografía, el tráfico ilegal de órganos o la explotación infantil.
Martín Cárdenas ha querido desmontar la idea de que se trata de un problema lejano. "Esto pasa en Huesca y en todas las ciudades del mundo. Donde hay negocio de ese tipo y explotación, ahí está la trata", ha asegurado. En este sentido, ha citado el último informe de Europol, que cifra en 731 las organizaciones criminales activas en Europa, con más de 400.000 integrantes, dedicadas a actividades como la trata de seres humanos, el narcotráfico o el tráfico de armas.
Martín Cárdenas ha explicado que estas redes generan más de 200.000 millones de euros al año, lo que convierte la trata en uno de los negocios más lucrativos del crimen organizado. "Con una droga el negocio termina cuando se vende, pero un ser humano puede ser explotado miles de veces", ha afirmado, para ilustrar la enorme rentabilidad de este delito.
Además, ha precisado que alrededor del 85 % de las víctimas son mujeres, menores de edad y jóvenes, colectivos especialmente vulnerables frente a estas redes criminales. Según ha explicado, estas organizaciones captan a personas en situación de vulnerabilidad mediante falsas promesas o aprovechándose de su necesidad.
El responsable de Cruz Roja ha explicado que la organización atiende en Huesca a personas que han sufrido situaciones de trata, ofreciéndoles asesoramiento jurídico, apoyo psicológico y acompañamiento para facilitar su recuperación. "Después de venir de la prostitución o de la explotación laboral, lo que más necesitan es ser escuchados", ha indicado.
También ha reconocido la dificultad que tienen muchas víctimas para zafarse de estas redes criminales. "Sabemos que es una situación complicada. Son organizaciones que viven de esto y no van a dejar nunca que te escapes de ahí. Algunas personas tienen el valor de hacerlo y por eso tenemos mecanismos y herramientas para apoyar a quienes huyen de la trata de seres humanos", ha explicado.

En la misma línea, el coordinador provincial de Cruz Roja Huesca, Carlos Arenas, ha advertido de que "hay muchas personas que incluso no perciben que están siendo explotadas". Según ha explicado, esta situación es especialmente frecuente entre personas migrantes que proceden de países donde existe una gran desconfianza hacia las autoridades o donde las organizaciones criminales amenazan a sus familias para impedir que denuncien.
La jornada continuará esta tarde, a las 18:30, en el Salón Azul del Casino oscense, con la conferencia "La respuesta de la Guardia Civil y la Policía Nacional frente a la trata de seres humanos", organizada por el Plan de Cooperación Internacional de Cruz Roja. Intervendrán la inspectora María Mar Gil Begué, interlocutora social territorial para la trata de seres humanos de la Policía Nacional en la Comisaría de Huesca, y la cabo Fátima Arriaga, integrante del grupo EMUME de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Huesca, quienes abordarán el trabajo que desarrollan ambos cuerpos para detectar, investigar y combatir este tipo de delitos.
El subdelegado también ha pedido la colaboración ciudadana para detectar posibles casos de trata y ha insistido en la importancia de denunciar cualquier sospecha ante la Guardia Civil o la Policía Nacional. "Si alguien tiene alguna sospecha de que hay personas sometidas a este tipo de fenómeno, que lo denuncie a la Guardia Civil o a la Policía Nacional", ha solicitado.