¿Quién no se conmueve cuando se reencuentra con los juguetes de su infancia? ¿Quién no siente nostalgia de volver a ser niño, de evocar aquellos años cuando estábamos deseosos de que llegaran los Reyes Magos, de recordar días llenos de aventuras, de magia y, sobre todo, de mirar las cosas con ilusión?
Esto es lo que ha querido transmitir Rosa Sánchez, madrileña afincada en Huesca, con su magnífica colección de juguetes antiguos que se expone en Fundación Ibercaja Huesca hasta el próximo día 5 de enero.
Se trata de un salto en el tiempo, una mirada retrospectiva sobre lo que fue la época del juguete, con distintos fragmentos que reflejan las costumbres propias de la sociedad de aquel tiempo.
Este amplio abanico de objetos abarca desde los años 50 hasta los años 80. Una evolución del juguete desde aquellos que se fabricaban con metal hasta los más modernos, hechos con plástico.
Rosa, que es coleccionista por vocación desde que era muy joven y actualmente cuenta con la ayuda de sus hijas, destaca aquellas miniaturas que fueron muy populares en los años 50. Coches y barcos de hojalata, las pequeñas figuritas, las casas de muñecas, conocidas como ‘casas para bebés’, vitrinas que reflejaban interiores como el de una farmacia o un taller de costura con todo lujo de detalles. Una pieza a la que Rosa tiene especial cariño es un pequeño kiosko, unos iconos que antaño fueron auténticos templos donde se podía encontrar de todo, desde juegos de cartas hasta recortables, pasando por paquetes de tabaco o por los chicles Bazoka.

Pero, sin lugar a dudas, la reina de aquella época fue Mariquita Pérez, la muñeca más famosa de la historia de España y sus versiones en pequeño con sus correspondientes vestidos. Rosa nos cuenta cuál es su historia seguramente desconocida para muchos. En 1939, Leonor Coello, hija de un conde, tuvo la idea de vestir a la muñeca de su hija con los mismos trajes de la niña. La pequeña pronto fue popular al llevar a su muñeca vestida como ella. De esta manera, Leonor creó una muñeca diferente a todas, también accesible para unas pocas, con el eslogan Se viste de verdad.
Rosa Sánchez: "Ver la sonrisa de una persona al recordar su infancia es el mejor premio que puedo recibir"
BABY BOOM
El ‘baby boom’ en España, desde finales de los años 50 hasta finales de los 70, creó una gran demanda de juguetes, ya al alcance de toda la población, que llegaban a los hogares a través de la televisión, los escaparates o los catálogos. Aparecieron las jugueteras más importantes del país. Empresas como Famosa, Exin, Feber, Borrás o Madel, entre otras, formaron parte de la época conocida como la ‘Edad de Oro del Juguete’. Fabricantes que con su imaginación y destreza crearon modelos y escenas icónicas que llevaron la historia y la vida cotidiana al mundo infantil.

Años que estuvieron marcados por una explosión de personajes inolvidables como la Nancy, Barriguitas, Barbie, con sus correspondientes accesorios, los Madelman, Geyperman o los indios y vaqueros de Comansi que en los años 70 causaron furor. Y quién no pidió, algún año, a los Reyes Magos el maletín de la Señorita Pepis, los Juegos Reunidos Geyper o Magia Borrás, que protagonizaron unas décadas convirtiéndose, algunos de ellos, en elementos culturales que todavía perviven.
Muchos eran instrumentos de alto valor pedagógico, pequeños tesoros que apelaban a la creatividad, a la intuición, fomentando las relaciones entre padres e hijos como los Castillos Exin que estimulaban la motricidad o la paciencia, permitiendo construir réplicas detalladas y realistas de la arquitectura medieval.
Rosa señala que mucha gente ha visitado la exposición y que lo más bonito que le pueden decir, el premio más grande que se puede llevar, es la sonrisa de una persona al recordar su infancia.
En la actualidad, los niños atienden a otro tipo de inquietudes para jugar. Sin embargo, la visita a esta exposición será una grata sorpresa tanto para ellos como para sus padres y abuelos.