El Centro Terapéutico Recuerdos se llenó de emoción, cercanía y espíritu navideño con motivo del Tradicional Brindis Navideño de la Asociación Alzhéimer Huesca, una cita muy especial que, un año más, reunió a toda la gran familia que forma la entidad para compartir vivencias, agradecer apoyos y mirar al futuro con esperanza.
El encuentro contó con la presencia de la concejala del área de Acción Social, Familia y Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Huesca, Marta Escartín, y de la diputada de Servicios Sociales, Lola Ibort, cuya asistencia puso de relieve el apoyo institucional a la labor que la asociación desarrolla en el ámbito social y asistencial.
La presidenta de la entidad, Irene San José, estuvo acompañada por la gerente Nekane Rosa, los expresidentes Concha Bailac y Javier Lasierra, miembros de la Junta Directiva, profesionales, usuarios, familias, voluntarios y representantes de otras organizaciones.

La velada estuvo amenizada por la Coral Diego de Pontac, dirigida por Mariángel Leo, que interpretó un repertorio de villancicos tradicionales y populares, creando un ambiente cálido y emotivo que envolvió a todos los asistentes en estas fechas tan señaladas.
En su intervención previa al concierto, Irene San José dio la bienvenida y agradeció la presencia de las autoridades, así como el acompañamiento constante de las familias y la implicación de los trabajadores y de la Junta Directiva, destacando el trabajo diario que permite seguir celebrando este encuentro año tras año.
La presidenta realizó una reflexión sobre el año vivido y señaló que “ha sido un periodo con momentos positivos y otros más complejos”, marcado por la superación de diversos obstáculos y por la imposibilidad de mantener algunos servicios, una situación que fue afrontada gracias al esfuerzo del equipo profesional y a la comprensión de las familias, lo que permitió reafirmar el compromiso de la entidad con una atención de calidad y la voluntad de seguir mejorando el acompañamiento a las personas usuarias y a sus entornos.
San José quiso reconocer además la colaboración altruista de quienes hicieron posible compartir un ágape durante la velada, y subrayó el valor de la música y el encuentro como símbolo de convivencia y solidaridad.
El acto concluyó con el tradicional brindis, un gesto sencillo y cargado de significado con el que los asistentes celebraron la Navidad y expresaron el deseo de seguir reuniéndose durante muchos años más, reforzando los lazos humanos que definen a la Asociación Alzhéimer Huesca.