Se avecinan días grandes en Huesca porque este próximo fin de semana regresa al Teatro Salesiano uno de los actos centrales de la Semana Santa oscense: La Pasión. Acumula 79 años de historia esta obra de teatro -única en Aragón- qie ofrece al público un recorrido por la vida, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret, en una demostración de que la evolución optimiza el resultado de la tradición.
Este año las representaciones tendrán lugar los días 21, 22, 28 y 29 de marzo y 4 y 5 de abril, todas ellas a las 17:00 horas. Las entradas ya están a la venta en la página web www.lapasionhuesca.com y también a través del teléfono 644 55 62 92.
Más de 200 personas posibilitan, gracias a su dedicación desinteresada, esta representación declarada de Interés Turístico Regional. En su última edición sentó a 1.771 espectadores, superando las cifras previas a la pandemia. A los 150 actores de todas las edades, que comenzaron a ensayar en el mes de enero se suman otras 50 personas del equipo técnico. Entre ellos se encargan de áreas como sonido, iluminación, tramoya, vestuario, maquillaje, peluquería, taquilla o atención de sala.
La Pasión apuesta cada año por realizar cambios y mejoras que sorprendan al espectador, y de hecho sus aplicaciones tecnológicas fascinan desde hace años. En esta ocasión, una de las principales novedades es la renovación de la iluminación. A través de la empresa oscense Rampa, La Pasión ha adquirido nuevos focos móviles con tecnología led, que aportan mayor dinamismo, funcionalidad y ahorro energético
Esta evolución se suma a la inversión realizada hace dos años para renovar el ciclorama. Unos avances que han sido posibles gracias a que toda la recaudación obtenida con la venta de entradas se reinvierte en mejorar la propia representación.
Además, desde la última edición, un equipo joven y con nuevas ideas se ha reunido a lo largo de todo el año para revisar y adaptar el guion de La Pasión a los nuevos tiempos. Fruto de este trabajo, este año la obra cambiará su formato habitual y pasará a dividirse en dos actos en lugar de tres, con un único descanso, algo más largo. Este nuevo planteamiento ha supuesto la variación, reducción o reubicación de algunas escenas dentro de la obra con el objetivo de ganar dinamismo.