La Guardia Civil realizó ocho intervenciones de rescate en el Pirineo y otras zonas de la provincia de Huesca durante el domingo y el lunes, 11 y 12 de octubre. Los equipos del Greim, con apoyo de la Unidad Aérea de Huesca y, en varios casos, de médicos del 061, auxiliaron a montañeros, escaladores y senderistas que habían sufrido desde lesiones provocadas por caídas o desprendimientos de piedras hasta la fatiga y la desorientación durante una ruta.
La jornada del domingo concentró seis avisos en distintos puntos de la provincia. El primero se recibió a las 13.30 horas, después de que una mujer de 23 años, vecina de Pamplona, sufriera una caída a distinto nivel mientras realizaba una ruta de trekking junto a otro montañero en los ibones de Arriel y Chela, en el término municipal de Sallent de Gállego. La caída le provocó diversas contusiones. Efectivos del Greim de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061 acudieron al lugar y, tras localizar a los dos excursionistas desde el aire, los evacuaron hasta la helisuperficie de Panticosa. Allí, la mujer fue transferida a una ambulancia para su traslado al hospital de Jaca.
Menos de una hora después, otro senderista necesitó ayuda en las inmediaciones del Castillo de Acher, en el término municipal de Hecho. El hombre, de 54 años y también vecino de Pamplona, había tropezado durante la actividad y presentaba contusiones en la cabeza, la cadera y los brazos. El Greim de Jaca, la Unidad Aérea y el médico del 061 intervinieron para localizarlo y evacuarlo en helicóptero hasta la helisuperficie de Jaca, donde una ambulancia se hizo cargo de su traslado al hospital.
La tercera intervención tuvo lugar a las 15.00 horas en la escuela de escalada de Ligüerre, en Abizanda. Una escaladora de 43 años, vecina de Alfaro (La Rioja), recibió el impacto de unas piedras que cayeron sobre ella y sufrió una contusión en una pierna. El Greim de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061 acudieron en su auxilio. Una vez localizada, fue evacuada en helicóptero hasta su vehículo particular, desde donde tenía previsto acudir por sus propios medios al centro médico más cercano.
A las 17.00 horas, los equipos de rescate recibieron dos avisos casi simultáneos. El primero procedía del collado de Millaris, en el término municipal de Gistaín, donde una montañera de 31 años, vecina de Logroño, había sufrido una caída al mismo nivel que le causó una contusión en la tibia. Viajaba con otro montañero, un hombre de 34 años, también de Logroño. El Greim de Boltaña, la Unidad Aérea y el médico del 061 localizaron a ambos y los evacuaron en helicóptero hasta el refugio de Viadós, desde donde continuaron hasta su vehículo particular.
El segundo aviso de esa hora se produjo en la zona de las clavijas de Carriata, en el término municipal de Torla. Un senderista de 34 años, vecino de Madrid, se encontraba fatigado y no podía continuar la ruta. Los especialistas del Greim de Boltaña, junto a la Unidad Aérea de Huesca y el médico del 061, lo localizaron y trasladaron en helicóptero hasta la Pradera de Ordesa. Desde allí pudo continuar por sus propios medios.
El sexto rescate del domingo se registró en el cañón de Añisclo, en el término municipal de Fanlo. Un vecino de Madrid de 54 años sufrió un esguince de rodilla tras tropezar durante la marcha. El Greim de Boltaña, la Unidad Aérea y el médico del 061 lo localizaron y evacuaron en helicóptero hasta su vehículo particular, desde donde podía desplazarse por sus propios medios al centro médico más cercano.
El lunes 12 de octubre se produjeron otros dos rescates. El primero en la vía Valle de Tena, en Peña Foratata, dentro del término municipal de Sallent de Gállego. Uno de los dos escaladores que recorrían la vía, un vecino de Madrid de 29 años, presentaba una posible lesión en el hombro. El Greim de Panticosa, la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061 acudieron a la zona y localizaron a los dos deportistas. Ambos fueron evacuados en helicóptero hasta la helisuperficie de Panticosa. El herido acudió al hospital por sus propios medios.
Apenas diez minutos después, la Guardia Civil recibió otro aviso desde la ferrata de Peña Rueba, en el término municipal de Agüero. Un senderista de 52 años y nacionalidad belga se había desorientado y no podía continuar con la actividad. Efectivos del Greim de Huesca y de la Unidad Aérea localizaron al hombre y lo trasladaron en helicóptero hasta el aeropuerto de Monflorite. Desde allí fue transferido a su vehículo particular.