Ali Lmrabet: "Marruecos está buscando vengarse del CNI y el espacio aéreo del Sáhara occidental"

El periodista y disidente marroquí ha analizado en Huesca junto al corresponsal Enrique Serbeto las tensiones con España y la falta de perspectivas que hace que miles de ciudadanos quieran irse

Periodista
21 de Octubre de 2026
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Ali Lmrabet conversa con Enrique Serveto en una charla de la UIMP-Pirineos en Huesca.
Ali Lmrabet conversa con Enrique Serveto en una charla de la UIMP-Pirineos en Huesca.

La relación entre España y Marruecos está atravesada por intereses diplomáticos, tensiones territoriales y una realidad social que no siempre resulta fácil de interpretar. El periodista, escritor y disidente marroquí Ali Lmrabet ha señalado que actualmente "Marruecos está buscando vengarse del CNI y el espacio aéreo del Sáhara occidental" y ha denunciado la falta expectativas que condiciona la vida de buena parte de la población marroquí. "Como marroquí, es una cosa terrible", ha afirmado al referirse al deseo de tantos jóvenes de abandonar su país.

Lmrabet ha conversado con el periodista altoaragonés Enrique Serbeto, corresponsal de ABC en Bruselas desde 2002 y antiguo corresponsal en Marruecos, Moscú y México, en un encuentro organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), a través de su Sede Pirineos. La charla, titulada "Marruecos. Un país difícil de descifrar desde Occidente", ha llenado la sede de Fundación Ibercaja Huesca, donde ambos han abordado las claves políticas y sociales del reino alauí y las dificultades para conocer lo que sucede dentro de sus fronteras.

Tras la presentación del director de la UIMP-Pirineos, Alfredo Serreta, Serbeto ha puesto el foco en la actualidad de lo ocurrido en Ceuta, "una situación inédita, complicada de digerir y en algunos aspectos complicada de entender, pero al mismo tiempo también es la expresión de una realidad que existe: la diferencia entre España y Marruecos, hay un contraste tremendo. Entre España y Marruecos hay muy poca permeabilidad, el Estrecho no es tan estrecho, es bastante más ancho y las sociedades son muy distintas". Pero también hay vínculos que obligan a "entender e intentar saber cómo nos afecta. Los marroquíes son una parte muy importante de la población extranjera de España, y eso también tiene consecuencias, y compartimos el mar, el espacio geopolítico y, en muchos casos, intereses", ha señalado.

El corresponsal ha descrito Marruecos como un país de contrastes, capaz de desarrollar infraestructuras de primer nivel como "el puerto de Tánger Med, que es uno de los más modernos del mundo, y al mismo tiempo aldeas donde no hay electricidad". También ha destacado la capacidad de influencia internacional del país, aunque considera que ha disminuido respecto a la etapa de Hassan II.

El público llenó el salón de actos de Fundación Ibercaja. Foto Mercedes Manterola
El público llenó el salón de actos de Fundación Ibercaja. Foto Mercedes Manterola

Para Lmrabet, las relaciones entre Madrid y Rabat no pueden entenderse sin atender a Francia y Argelia. "Las relaciones entre España y Marruecos son como un triángulo en el que también está Francia, obviamente. Hay veces que vemos que las relaciones con Marruecos mejoran o empeoran y no sabemos por qué. Tiene que ver con las relaciones entre Marruecos y Francia", ha explicado. En ocasiones, ha añadido, el acercamiento a España puede utilizarse para presionar a París: "Si no me das lo que quiero, me voy a acercar más a los españoles". A ese escenario se suma la rivalidad entre Marruecos y Argelia, que complica aún más la lectura. "Estamos metidos en un juego de tensiones entre Marruecos y Argelia, entre Marruecos y Francia, entre España y Argelia. Es un puzle en el que además nadie está quieto", ha resumido.

La reciente visita del rey Felipe VI a Ceuta y Melilla ha entrado en la conversación. Serbeto ha recordado que en la anterior visita de Juan Carlos I a Ceuta "no pudo quedarse a dormir porque era parte del pacto con Rabat, y aún con todo, provocó una crisis diplomática. Y ahora no", lo que no deja de sorprender. Lmrabet ha destacado el silencio de los medios marroquíes y la falta de explicaciones públicas sobre el asunto. "No hubo ninguna reacción. No sabemos si Marruecos reivindica Ceuta y Melilla o no. Oficialmente sí, pero es que no nos lo dicen, porque tienen una relación un poco complicada con Pedro Sánchez".

Según ha explicado, "un marroquí que fue bastante importante me dijo: “Le hemos hecho la putada a Pedro Sánchez. Sánchez echó a una ministra del Gobierno de España Arancha González Laya porque Marruecos se lo pidió; nos ha dado el Sáhara; nos da el Mundial de 2030, y le hacemos esto”, cuando "no era considerado ni enemigo ni adversario, al revés".

Serreta durante la presentación de los protagonistas de la charla. Foto Mercedes Manterola
Serreta durante la presentación de los protagonistas de la charla. Foto Mercedes Manterola

"Necesitamos una política de igual a igual, pero no de sometimiento ni del uno al otro. Pero Sánchez es un títere de Marruecos. Cuando un compañero le hace una pregunta sobre Marruecos al presidente Sánchez o al ministro José Manuel Albares no responden, nunca responden, nunca", ha remarcado.

Serbeto, por su parte, ha apuntado que parte de la política exterior española se desarrolla sin explicaciones públicas, mientras que otras decisiones se hacen visibles de forma deliberada, como cuando "hacen algo que va a irritar a Donald Trump".

Por otra parte, ha llamado la atención sobre la formulación de la Constitución marroquí, que atribuye al rey la garantía de la integridad territorial del reino dentro de sus "fronteras auténticas", para abordar el alcance de las reivindicaciones territoriales de Marruecos. "Si le haces a los marroquís esa simple pregunta, explícame ¿de dónde y hasta dónde va la nación?, son incapaces de explicarlo", ha sostenido Lmrabet.

También ha cuestionado Lmrabet la sostenibilidad de los apoyos internacionales con los que cuenta Rabat, especialmente los de Estados Unidos e Israel. "¿Hasta cuándo va a tener ese apoyo? El problema hoy mismo es algo que los marroquíes no quieren que digamos claramente: tenemos un problema con un vecino que se llama Argelia, tenemos un problema con un vecino que se llama España y tenemos un conflicto en el Sáhara Occidental. Entonces, ¿qué es lo que nos falta? ¿Que tengamos un conflicto con el Océano Atlántico?", ha ironizado.

FALTA DE PERSPECTIVAS PARA LOS JÓVENES

Ambos periodistas han analizado los acontecimientos de Ceuta del 30 de julio. Serbeto ha preguntado sobre cómo se produjo la llegada masiva de personas y el papel que pudieron desempeñar las autoridades marroquíes. Lmrabet ha expuesto su interpretación de los hechos, aunque ha reconocido que no dispone de información directa procedente del interior del aparato marroquí.

"Ahora ya sabemos más cosas que antes. La información la tienen los marroquíes, que obviamente no van a dárnosla, y el CNI. El CNI ha dado a la jueza información que me parece que es fidedigna", ha señalado.

Como ha apuntado, "si lo que pasó en Ceuta el 30 de julio hubiera ocurrido el 2 de agosto o el 25 de julio, hubiera dicho que son los marroquíes quienes lo organizaron. 70.000, 80.000 personas que van a una ciudad de 80.000. Pero el 30 de julio es la fiesta del trono, la fiesta más importante del calendario marroquí y no veo a los servicios secretos marroquíes montando una operación ese día para molestar al rey. Desde el mes de julio -ha continuado- Marruecos estaba azuzando, dejando pasar a unos, estaba tentando como hace siempre. Hubo también una campaña en Facebook, que no sabemos de dónde vino, aunque sospecho que son los israelíes, diciendo a la gente que podía pasar a Ceuta tal fecha". 

Ha añadido que se esperaba que fuera a haber "2000, 4000, 10000, como lo que pasó en Ceuta en mayo de 2021, pero estábamos en julio, las playas estaban llenas. Una persona contó a un periodista que la playa de Rifigen -a dos o tres kilómetros de la frontera con Ceuta-, estaba repleta, y alguien dijo que la frontera estaba abierta, y en cuatro o cinco minutos no quedaba nadie en la playa. Se arma la gorda, todo el mundo quiere irse, todo el mundo", ha enfatizado. "Se les fue de las manos, porque llegó a unas cifras extraordinarias, es una ciudad que ocupa otra ciudad". Y los servicios de seguridad marroquíes se habrían "aprovechado de una situación que no habían provocado" directamente. 

La explicación de Lmrabet sobre la "presencia de una fragata" en aguas españolas también se ha presentado como una hipótesis. El periodista ha señalado que algunas fuentes apuntan a que la embarcación esperaba otro barco vendido desde España a Marruecos y que la situación en la frontera pudo generar temor a que se produjeran enfrentamientos y "no sabían qué hacer", ha opinado.

Enrique Serbeto se dirige al público. Foto Mercedes Manterola
Enrique Serbeto se dirige al público. Foto Mercedes Manterola

Más allá de las circunstancias concretas de aquel episodio, Serbeto ha planteado qué revela la disposición de tantas personas a abandonar su país cuando aparece una oportunidad para cruzar la frontera. "El hecho de que Marruecos sea un país en donde dicen que te puedes ir, y que de repente salgan cien mil personas diciendo uff, me voy de aquí corriendo ¿no ha generado un debate?, una reflexión interna para decir qué clase de país estamos haciendo, que no hace más que exportar. Hablando de exportar, la emigración es una de las industrias más importantes de Marruecos. El 4 % o más del PIB son las remesas que envían los emigrantes, pero dar ese espectáculo de que si abrimos la puerta, se va todo el país...".

"Para mí, como marroquí, es una cosa terrible", ha respondido Lmrabet y se ha referido a un dato de un sondeo en 2024 "que se dio cuenta de que la inmensa mayoría de los jóvenes marroquíes quieren irse del país", ha afirmado y lo ha achacado a que "la gente no tiene perspectivas". Ha recordado una frase pronunciada por un youtuber egipcio tras los acontecimientos de Ceuta: "En los países árabes se escapan los dictadores y en Marruecos se escapa el pueblo". "Esto es terrible para nosotros", ha añadido.

Lmrabet ha relatado que entre quienes intentaron cruzar había familias, mujeres con hijos y menores, además de jóvenes que hablaban inglés y francés. "Esto significa que el tema se está complicando más para la juventud, todo el mundo quiere irse", ha dicho.

También se ha referido a que los jóvenes "sabían perfectamente que hubo una regularización masiva en España. Cuando digo efecto llamada -ha apuntado-, hay alguno de la izquierda que dice que no existió. Pero cómo no va a ser si algunos tenían más detalles que yo sobre la sentencia del Tribunal Supremos de que no se puede expulsar si entras por el mar. Para mí es terrible que haya tanta gente que se quiera ir y vamos a más".

CONTROL DE LA INFORMACIÓN

Serbeto ha descrito una sociedad en la que determinados asuntos resultan intocables en la conversación. "No se puede hablar del rey, no se puede hablar del Sáhara, no se puede hablar de la economía marroquí, no se puede hablar de nada, porque todo es un atentado contra la soberanía nacional y ahí se acaba todo", ha afirmado. Lmrabet ha explicado, algunas fuentes aceptan hablar, pero se niegan a hacerlo desde Marruecos o a través de sus propios teléfonos. "El problema es que quieren controlar el relato", ha resumido.

Preguntado por la situación de Mohamed VI, Lmrabet ha asegurado que el monarca lleva tiempo con problemas de salud y ha mencionado una enfermedad autoinmune. La conversación también ha abordado la sucesión política y el nombramiento de una mujer al frente del Gobierno marroquí. "Marruecos es como la fachada de un edificio que se pinta y está perfecta. Llegas a esa fachada y dices: todo está limpio, pero cuando entras en el edificio, todo sigue igual, todo sigue sucio", ha afirmado. Lmrabet ha sostenido que el poder económico continúa siendo determinante en la política del país y ha apuntado al ministro de Economía y Finanzas como una figura clave en ese entramado.

El Mundial de fútbol de 2030, organizado conjuntamente por España, Portugal y Marruecos, también ha aparecido en el debate. Serbeto ha preguntado por la posibilidad de que Marruecos acoja la final y el periodista marroquí ha apuntado directamente al presidente del Gobierno español: "Si Pedro Sánchez gana las elecciones, es capaz de darle el Mundial a los marroquíes. No sé si es capaz de darle Ceuta y Melilla, pero el Mundial sí que es capaz de dárselo", ha añadido. En cambio, ha descartado esa posibilidad si gobiernan el PP y Vox. "Ya con los discursos que estamos escuchando...; nunca escuché un discurso tan ofensivo del PP contra Marruecos", ha asegurado.

y Serveto comparten charla en la sede de la Fundación Ibercaja. Foto Mercedes Manterola
Lmrabet y Serveto comparten charla en la sede de la Fundación Ibercaja. Foto Mercedes Manterola

Serbeto ha introducido entonces las teorías que apuntan a un supuesto pacto entre España y Marruecos para entregar Ceuta y Melilla, una hipótesis que ha dicho no compartir. No obstante, ha recordado la importancia que tendría para Mohamed VI culminar la integridad territorial de Marruecos. Lmrabet también ha rechazado que exista un acuerdo para ceder las dos ciudades españolas. "No pienso que haya un pacto entre Marruecos y Pedro Sánchez", pero sí ha apuntado a la posibilidad de que el espionaje mediante el programa Pegasus tenga relación con la posición del presidente español.

A juicio del periodista marroquí, Sánchez no ha comprende la forma de actuar de Marruecos y ha hecho concesiones que podrían propiciar nuevas demandas. "Al marroquí, si le das un dedo, quiere la mano. Si ve que le das la mano con una facilidad extrema, quiere el brazo y, si le has dado el brazo con facilidad, lo quiere todo", ha resumido.

Según su interpretación, España habría cedido terreno ante Rabat y ahora, "Marruecos estaba buscando dos cosas importantes: quería primero vengarse del CNI, porque ayudó a unos agentes secretos marroquíes que se escaparon del país. Y segundo, el espacio aéreo encima del Sáhara occidental. Porque mucha gente no sabe que ese espacio aéreo no es de Marruecos, sigue siendo de los españoles", ha culminado.

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