Viajar a Marte, localizar a una empresaria desaparecida y descifrar una señal misteriosa llegada desde una de sus lunas. Todo en tiempo limitado. Ese ha sido el punto de partida del desafío al que se han enfrentado este lunes 60 alumnos del CPIFP Pirámide de Huesca, convertidos por unas horas en tripulación de rescate dentro de la ruta Finexit, un ‘escape room’ educativo que utiliza la narrativa de ciencia ficción para introducir conceptos clave de educación financiera.
La historia sitúa a los estudiantes en la misión Ares-VII, encargada de encontrar a Erika Midas, fundadora de Midas Corp y primera residente en una base en Marte, tras detectarse una anomalía desde Fobos. A partir de ahí, cada grupo ha tenido que resolver enigmas y superar pruebas en equipo, utilizando herramientas como el análisis DAFO, el cambio de divisas o la interpretación de documentos empresariales para avanzar en la trama. Todo ello en un autobús adapatado en su interior para llevar a buen término la misión.
Detrás de esta propuesta está la Cámara de Comercio de España junto a Fundación Mapfre, con la cofinanciación de la Unión Europea y la colaboración de la Cámara de Comercio de Huesca. La iniciativa alcanza su tercera edición con el objetivo de mejorar la cultura financiera entre jóvenes de Formación Profesional, un ámbito donde, según distintos estudios, existen carencias relevantes.
El programa recorrerá este curso unos 150 centros de 110 ciudades españolas y se espera que participen cerca de 8.000 estudiantes. En Huesca, la unidad móvil ha hecho parada durante toda la jornada en el CPIFP Pirámide, donde ha recibido la visita de representantes institucionales y del ámbito educativo. Han participado Iván Rodríguez, concejal de Urbanismo y Movilidad de Huesca, Mónica Martínez, directora del Servicio Provincial de Educación, Cultura y Deporte de Huesca, Celia Elfau, secretaria general de la Cámara de Comercio de Huesca, Jorge Gómez, responsable del servicio de Empleo de la Cámara y director de Fundesa, y Francisco Javier Ruiz Castilla, representante de Fundación Mapfre en Huesca, además de la dirección del centro educativo.
Mónica Martínez, ha subrayado la importancia de este tipo de iniciativas y ha reconocido que existe “una laguna importantísima” en este ámbito. En su intervención ha agradecido la implicación de las entidades organizadoras y ha señalado que este tipo de actividades permiten que los alumnos “ganen en herramientas, en contenidos y en conceptos” a través de una fórmula “muy atractiva que seguro va a dejar poso”. A su juicio, la educación financiera no solo es útil en el ámbito académico, sino que resulta “fundamental en la vida cotidiana”.
En la misma línea, el representante de Fundación Mapfre en Huesca, Francisco Javier Ruiz Castilla, ha destacado el alcance de la iniciativa y su capacidad para llegar a todo tipo de territorios. Ha valorado que el proyecto no se limite a grandes capitales y que permita acercar esta formación a más estudiantes. También ha recordado que informes internacionales como PISA reflejan que el nivel de conocimientos financieros entre jóvenes es bajo y ha explicado que el objetivo es “contribuir a que eso mejore” mediante una propuesta “divertida, dinámica y basada en el trabajo en equipo”.
Desde la Cámara de Comercio, el responsable del servicio de empleo y director de Fundesa, Jorge Gómez, ha puesto el acento en la conexión entre formación y empresa. Ha señalado que esta actividad permite acercar al alumnado a situaciones reales del ámbito empresarial y financiero, facilitando un aprendizaje más efectivo. En su opinión, la gamificación ayuda a reducir la distancia entre la teoría y la práctica y favorece que los estudiantes “anticipen situaciones que van a encontrarse en su vida profesional”. Además, ha insistido en la importancia de reforzar el vínculo con el tejido empresarial para contribuir a la retención del talento joven en el territorio.
La experiencia no se limita a un juego. El dinamizador de la campaña, Víctor Marín, encargado de guiar a los participantes caracterizado como un “humanoide”, ha explicado que el objetivo es que los alumnos tomen conciencia de la utilidad real de estos conocimientos. Ha detallado que, a lo largo del recorrido, los estudiantes deben aplicar conceptos como rentabilidad, inversión o forma jurídica en un entorno lleno de incertidumbre. Según ha indicado, no se trata de impartir clases, sino de que el alumnado entienda que estas herramientas son necesarias “cuando vayan a firmar un contrato, contratar un seguro o gestionar una factura”.
Marín también ha reconocido que el nivel de conocimientos previos varía en función de la formación de cada grupo, aunque ha apuntado que muchos estudiantes aún no dominan términos básicos. Por eso, considera que iniciativas como esta resultan especialmente útiles para un alumnado muy diverso, que abarca desde ramas técnicas hasta sociales.
En total, alrededor de 60 alumnos del centro han participado en la actividad, divididos en cuagtro grupos a lo largo de la mañana. Para todos ellos, la experiencia ha supuesto una forma distinta de enfrentarse a conceptos que, en muchos casos, resultan abstractos en el aula, pero que aquí se convierten en herramientas imprescindibles para avanzar en la misión.
La parada en Huesca se enmarca en una ruta que recorrerá todo el país hasta finales de mayo, con el objetivo de acercar la educación financiera a 8.000 jóvenes.