La unidad 03272 de alta velocidad entre Huesca y Madrid ha sufrido esta mañana repetidas incidencias que acumulan ya una previsión de entre treinta y cuarenta minutos cuando todavia no ha llegado a Zaragoza a las 9:25 y se encuentra parado entre Villanueva de Gállego y Delicias después de tres detenciones y haber partido de la Intermodal oscense con casi un cuarto de hora de demora respecto a las 8:05 anunciada. El retardo final en Madrid ha sido de 37 minutos.
Los viajeros han aguantado pacientemente el arranque del AVLO (unidad que sustituye al AVE en determinadas ocasiones) que se ha postergado, según han explicado desde la propia Renfe (por cierto, siempre impecable en la información a los medios), por una incidencia en la vía de Tardienta. "Por necesidades de reorganización de los trenes, ayer se envió esa unidad vinilada de Avlo. Pero es un S 112 con prestaciones de AVE", especifican desde la compañía..
A esta circunstancia se ha sumado una parada previamente a Villanueva de Gállego, en medio de los campos, y sin información de ningún tipo según ha explicado una usuaria que ha viajado cinco veces en las últimas semanas a Madrid y ha soportado dos episodios de retraso importantes, el primero el del AVE que no salió por el incendio de una unidad en Ricla y hubo de coger el coche para ir a la capital española. "Esto empieza a ser una aventura".
Ha vuelto a arrancar, ya con previsión de más de media hora de retraso, el tren y ha transitado por varios pueblos en un itinerario inhabitual, según explica la testigo y a la vez paciente sufridora. Renfe explicaba que estaba resuelta la incidencia pero, repentinamente, entre Villanueva de Gállego y Zaragoza otro parón del tren de unos minutos.
El ferrocarril ha parado en Delicias a las 9:35 (ochenta minutos respecto a la previsión, que no parece de muy alta velocidad) e inmediatamente ha partido con destino a Madrid al ritmo normal de los AVE de ahora, que llegan a la estación Almudena Grandes-Atocha a las 10:55 según refleja el billete (10:38 según la información en la web), que son 35 minutos más que antes del accidente de Ademuz.
Salvo acelerón, será más de media hora la demora total en la capital de España, lo que complica para algunos pasajeros la programación del día en reuniones o simplemente actividades de ocio, y que amplía la percepción de incertidumbres cada vez que se toma el AVE, lo que provoca, según reconocen las estadísticas oficiales, una merma en el número de viajeros en la alta velocidad española que durante años fue paradigmática en el mundo.