La asociación El Cajicar, que agrupa a numerosos vecinos de núcleos rurales de la zona de Sabiñánigo y Jaca, entre ellos muchos agricultores y ganaderos, ha manifestado públicamente su profunda preocupación y malestar ante las graves consecuencias que está provocando la paralización de las obras de la autovía.
Como consecuencia de esta parálisis en la variante de Sabiñánigo por la negociación de un modificado técnico, los accesos habituales han quedado cortados o inutilizados, obligando a agricultores, vecinos y especialmente a los camiones de gran tonelaje a circular por caminos alternativos extremadamente estrechos, con fuertes pendientes y en condiciones poco adecuadas para este tipo de tráfico pesado.
La realidad es especialmente preocupante en lo que respecta a la cooperativa Santa Orosia, la única cooperativa agrícola de la zona, que ha quedado prácticamente aislada. Actualmente, los camiones que suministran y recogen materias agrícolas se ven obligados incluso a atravesar el centro de Sabiñánigo, incrementando de forma notable el riesgo de accidentes y generando una situación de inseguridad vial que consideramos inaceptable.
"Desde la asociación El Cajicar queremos insistir en que no se trata solo de un problema de incomodidad o retrasos, sino de una cuestión de seguridad para los conductores, los vecinos y los propios transportistas, además del perjuicio directo para la actividad agrícola y económica de la comarca", afirma la organización.
Ante estas circunstancias, "solicitamos a las administraciones competentes una solución urgente que permita restablecer accesos seguros y adecuados mientras duren las obras, y que se evite seguir poniendo en riesgo a las personas y al sector agrícola de la zona".