El Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) del Ayuntamiento de Huesca ha incorporado una autobomba nodriza ligera con capacidad para transportar hasta 7.000 litros de agua y una carpa hinchable de despliegue rápido. Los nuevos recursos en su equipamiento, que han sido presentados este viernes por la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, y el inspector jefe del servicio, Ignacio Farjas, han supuesto una inversión conjunta de 274.839 euros.
Las adquisiciones buscan mejorar la capacidad operativa de los bomberos tanto en las intervenciones dentro del término municipal como en los dispositivos de colaboración con otros servicios de emergencia. Una necesidad de especial relevancia como pone de manifiesto la participación del parque oscense en los incendios forestales de la provincia y en actuaciones fuera de Aragón, como la emergencia provocada por la dana en la Comunidad Valenciana.
Orduna ha enmarcado estas incorporaciones en el compromiso del equipo de gobierno con la mejora de los medios materiales y la formación de la plantilla. "Hemos tenido siempre la intención de atender todas aquellas necesidades y reivindicaciones históricas que tenían los bomberos de la ciudad", ha señalado. La alcaldesa ha recordado que durante este año se han destinado alrededor de 300.000 euros a utillaje, formación y nuevos equipos.

La mayor inversión corresponde a la autobomba nodriza ligera, adquirida por 266.805 euros. Se trata de un camión MAN seminuevo con chasis 4x4 y una potencia de 320 CV, preparado para transportar 7.000 litros de agua y suministrar apoyo a otros vehículos durante las labores de extinción. Incorpora un cañón situado sobre la cabina, manejable desde el interior mediante un joystick, con una capacidad de descarga de 1.900 litros por minuto.
El vehículo dispone también de un sistema de generación de espuma y un cabrestante eléctrico con capacidad de tracción de 6.880 kilos, que permite realizar labores de arrastre y autorrescate. Su principal cometido es garantizar una reserva de agua y mantener el suministro durante intervenciones que requieren un abastecimiento continuado, especialmente en incendios industriales y forestales.
Farjas ha destacado su versatilidad y las distintas aplicaciones que puede tener en el trabajo diario del servicio. "Es un elemento muy multidisciplinar, sirve para incendios de industria, para incendios forestales y para suministros de agua", ha explicado. De hecho, ha señalado que actualmente los bomberos están realizando aportes de agua a varios municipios afectados por los incendios de Riglos.

La compra incluye, además, una dotación técnica completamente nueva, con equipos de comunicación TETRA, trajes de protección química estancos a gases de tipo 1, sistemas de descontaminación, bombas de trasiego, generadores eléctricos, herramientas hidráulicas de rescate con batería y equipos de protección respiratoria.
La incorporación de esta unidad permite disponer de un vehículo especializado y de su correspondiente equipamiento técnico, aprovechando un camión existente en lugar de recurrir a uno de nueva fabricación
CARPA PARA COORDINAR EMERGENCIAS
La segunda incorporación es una carpa presurizada hinchable de doble membrana, con una superficie de 25 metros cuadrados y un coste de 8.034 euros. Su principal ventaja es la rapidez de despliegue: puede estar montada e inflada en aproximadamente tres minutos desde su llegada al lugar de la intervención.
La estructura cuenta con dos membranas unidas mediante nervios intermedios que crean una cámara de aire, lo que proporciona aislamiento frente a las condiciones ambientales. Dispone de accesos en los extremos frontal y posterior, con puertas enrollables y ventanas transparentes para facilitar la entrada de luz natural.
Este espacio permitirá organizar el trabajo de los equipos de emergencia, servir de apoyo en intervenciones prolongadas y disponer de una zona cubierta para distintas necesidades operativas y formativas.
Orduna ha explicado que la idea de adquirir este recurso surgió a raíz de la intervención desarrollada tras los problemas registrados en los edificios de la plaza Santa Clara, cuando fue necesario coordinar a distintos servicios de emergencia. "Consideramos que para coordinar todos los equipos de emergencias, no solamente ante esa actuación, sino también en otras, pero también para dar formación y poder trabajar, era muy importante", ha indicado.

La carpa también responde a un criterio de coordinación entre los distintos parques de Aragón. Farjas ha destacado que se trata del mismo modelo que utiliza el Servicio de Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, por lo que ambas estructuras pueden unirse para ampliar el espacio disponible. "Son carpas que se pueden anexar unas a otras. Al final estamos hablando de grandes emergencias, de colaboración, de que podamos trabajar y hablemos el mismo idioma en las emergencias todos los servicios de Aragón", ha señalado.
Durante la presentación, Farjas también ha ofrecido algunos datos sobre la situación actual del SPEIS municipal. La relación de puestos de trabajo contempla 46 efectivos, aunque cinco plazas permanecen vacantes. El servicio dispone de 13 vehículos, ocho camiones y cinco unidades ligeras, si bien parte de ellos se encuentran averiados o deben afrontar su renovación.
El inspector jefe ha recordado que el parque ha acumulado años de retraso en la renovación de sus medios y que todavía existen necesidades pendientes. "No podemos parar, tenemos que ir renovando vehículos. Como llevábamos tantos años de parón, tenemos muchos frentes abiertos", ha apuntado.
En este sentido, ha explicado que la incorporación de la nueva autobomba no supone ampliar la flota, sino sustituir progresivamente vehículos anteriores. La antigüedad media de los camiones que estaban en servicio hace cinco años superaba los 20 años y se ha conseguido reducir hasta los 15. No obstante, Farjas considera que los vehículos de emergencias no deberían superar los diez años de antigüedad.
La ampliación de plantilla y la continuidad de los procesos selectivos serán otras de las cuestiones que deberán abordarse. "Las oposiciones de bomberos tienen que seguir saliendo el año que viene. Es algo cíclico", ha indicado, en referencia tanto a las nuevas incorporaciones como a los procesos de promoción interna.
Por su parte, Orduna ha asegurado que el Ayuntamiento ya trabaja en los presupuestos de 2027 con la previsión de atender las necesidades de una ciudad en crecimiento. "Para nosotros es imprescindible garantizar la seguridad de todas las personas que viven, trabajan y estudian aquí, y que cada vez tenemos más gente, así que nuestro cuerpo de bomberos no puede quedarse atrás", ha concluido.