El Centro de Salud Ramón y Cajal comenzará su actividad el lunes 9 de febrero y pondrá fin de forma definitiva a la etapa del antiguo ambulatorio del Perpetuo Socorro, unas instalaciones que habían quedado obsoletas tras décadas de uso y crecimiento de la población atendida.
La apertura se ha organizado de manera escalonada para garantizar la continuidad asistencial. El nuevo centro, que concentrará toda la atención primaria de la zona, iniciará su actividad con diez consultas de Medicina Familiar y Comunitaria, otras diez de Enfermería y una consulta de Trabajo Social. Además, contará desde el primer día con dos consultas destinadas a atender a pacientes que requieren asistencia sin demora y que no pueden ser incluidos en la agenda ordinaria del día.
El proceso se completará el 23 de febrero, cuando se incorporen Pediatría (pediatras y enfermería pediátrica), Salud Mental, Fisioterapia, Matrona y atención a la mujer, que hasta ahora se prestaban en el Hospital Provincial de Huesca.

Durante la mañana de este viernes se ha llevado a cabo la operación logística necesaria para que el centro pueda abrir sin incidencias. Desde las 9:00, la empresa oscense Mudanzas Garcés ha trabajado en el traslado del mobiliario y el material imprescindible desde el antiguo edificio al nuevo.
La intervención se ha centrado en llevar todo el mobiliario y otro material, en una actuación planificada para una sola jornada y ejecutada con una coordinación precisa para no interferir en la atención sanitaria llevado a cabo este viernes.
El Centro de Salud Ramón y Cajal dará cobertura a algo más de 17.800 personas con tarjeta sanitaria procedentes de los barrios del Perpetuo Socorro, Santo Domingo, San Martín y el Casco Viejo, una población que llevaba años reclamando unas instalaciones acordes a sus necesidades.

"UNA GRAN ALEGRÍA"
La presidenta el Consejo de Salud de la zona, su presidenta, Puri Broto, ha trasladado el sentir de la ciudadanía ante la apertura del nuevo equipamiento. Ha señalado que se recibe con “una gran alegría” tras años de reivindicación conjunta de vecinos y trabajadores, y ha reconocido que durante mucho tiempo pensaron que “no ocurriría nunca”, hasta que la demanda se ha hecho realidad.
Broto ha subrayado también la importancia de que el nuevo centro cuente con todos los recursos humanos necesarios para funcionar a pleno rendimiento. Ha reclamado que “no falten médicos, no falten enfermeras” y que estén completos todos los servicios para que la mejora de las instalaciones se traduzca en una atención sanitaria adecuada.

Entre los vecinos y usuarios, la apertura se valora como un avance largamente esperado. Esther Périz ha indicado que la apertura del nuevo centro supone una mejora considerable. Ha señalado que el centro actual tiene bastantes deficiencias de espacio y que el nuevo va a mejorar en muchos aspectos y va a dar más servicios. Ha añadido que le parece genial y que ya era hora.

Mohamed Touil ha señalado que se trata de un cambio a mejor, aunque ha precisado que todavía no se ha visto la instalación por dentro y se pregunta si los médicos habrán cambiado.
Lali Gracia Santuy ha señalado que para los vecinos la apertura del nuevo centro es algo muy satisfactorio, después de muchos años reivindicando unas instalaciones para el ambulatorio que habían quedado obsoletas y resultaban insuficientes para el número de pacientes que atendían. Ha recordado que el centro llevaba funcionando desde finales de los años setenta o antes y que, aunque en un principio fueron buenas instalaciones y costó conseguirlas, con el paso del tiempo quedaron desfasadas. Ha indicado que ahora es una ventaja poder disponer del nuevo centro y ha afirmado que los vecinos están muy satisfechos y que se han cumplido las expectativas que tenían.

Ha agregado que el edificio es muy grande, por lo que será necesario contar con más trabajadores, porque actualmente faltan médicos, y ha advertido de que este aspecto puede convertirse en un hándicap si no se refuerza el personal.
Lorena Orduna ha señalado que el proyecto ha requerido un trabajo prolongado y ha subrayado que “ha costado mucho” disponer de este centro de salud, al que ha calificado como muy importante para la ciudad. Ha explicado que el Ayuntamiento ha trabajado en coordinación con la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón para hacerlo posible y ha destacado la necesidad de una planificación conjunta para responder a las necesidades sanitarias.
La alcaldesa ha indicado que, a medida que Huesca siga creciendo y se desarrollen nuevas áreas urbanas, será necesario crear más infraestructuras sanitarias. En este sentido, ha afirmado que vendrán “más centros de salud”, que deberán ser nuevos, modernos y con un bajo gasto energético, adaptados a las necesidades de la ciudadanía, y ha calificado esta perspectiva como “una buena noticia” para la ciudad.
La apertura del Centro de Salud Ramón y Cajal cierra una etapa marcada por la falta de espacio y el desgaste del antiguo Perpetuo Socorro y abre una nueva fase para la atención primaria en Huesca, con unas instalaciones modernas y todos los servicios concentrados en un mismo edificio.