La Policía Nacional ha detenido a cinco menores por una cuarta agresión grupal ocurrida en la madrugada del pasado 11 de julio en la calle San Lorenzo, en la que un hombre sufrió una fractura de costilla y lesiones dentales tras intervenir para impedir que un joven siguiera siendo golpeado. Entre los arrestados figuran los tres menores que ya estaban siendo investigados por su presunta participación en otras tres agresiones registradas en las dos últimas semanas.
Según ha informado la Policía Nacional, la víctima denunció los hechos el pasado 17 de julio. En su declaración explicó que tanto él como su mujer recriminaron a un grupo de menores que estaba golpeando a un joven en la calle San Lorenzo. En ese momento, los agresores dirigieron su violencia contra el matrimonio y golpearon al hombre hasta causarle una fractura costal y daños dentales, antes de huir corriendo del lugar.
Tras recibir la denuncia, el Grupo de Policía Judicial inició la investigación y analizó las imágenes grabadas durante la agresión, lo que permitió identificar a los cinco presuntos implicados. Los agentes procedieron a su detención durante la mañana del viernes 17 de julio.
Los menores prestaron declaración en dependencias policiales en presencia de sus representantes legales y posteriormente pasaron a disposición de la Fiscalía de Menores. La autoridad judicial acordó su libertad vigilada, con la prohibición de aproximarse a las calles del centro de Huesca, además de una orden de alejamiento y de prohibición de comunicación con la víctima.
Con esta actuación son ya cuatro las agresiones que la Policía Nacional vincula al mismo grupo de menores y por las que se han practicado detenciones en los últimos días. Los primeros arrestos se produjeron tras la investigación de tres ataques cometidos en distintos puntos de la capital altoaragonesa, unos hechos que motivaron que varias víctimas decidieran relatar públicamente lo sucedido con el objetivo de alertar a otros ciudadanos y reclamar medidas para frenar este tipo de violencia.
La sucesión de agresiones también provocó una reacción política. Tras conocerse las primeras detenciones, el grupo municipal de VOX sostuvo que estos episodios evidenciaban un deterioro de la seguridad ciudadana en Huesca y afirmó que las detenciones confirmaban la existencia de una serie de hechos violentos que, a su juicio, requerían una respuesta contundente. La formación agradeció la actuación de la Policía Nacional y reclamó una mayor presencia policial, más coordinación entre administraciones y una política de tolerancia cero frente a la violencia.
