La oposición a la expansión de los centros de datos ha ocupado este viernes la plaza Navarra de Huesca. Ecologistas en Acción, No es sequía, es saqueo y la Plataforma de afectados por el centro de datos de Cuarte han convocado una concentración coincidiendo con las jornadas internacionales de movilización contra estas instalaciones, que se desarrolla en distintos países europeos y suma más de 80 colectivos en España.
La protesta ha servido también para recoger firmas con las que los convocantes quieren visibilizar el rechazo ciudadano a estos proyectos. Tras la mesa, tres grandes pancartas han recogido algunos lemas de la concentración: "Ven, ayúdame a gritar centros de datos no", "Agua para los patos, no para los datos" y "Amazon go home ya".
En el caso de Huesca, la preocupación se centra especialmente en los tres centros de datos vinculados a Amazon Web Services (AWS) previstos en el municipio. Uno ya operativo en el polígono Plhus, otro en construcción en Walqa y un tercero proyectado también en Plhus, junto al establecimiento de Decathlon. Uno de los proyectos afecta especialmente al entorno de Cuarte, pedanía de Huesca.
Chesús Ferrer, portavoz de Ecologistas en Acción, ha explicado que la concentración es fruto de varios meses de organización entre distintos colectivos, que han celebrado tres asambleas abiertas para informar sobre los proyectos y coordinar la respuesta ciudadana. Ha señalado que el objetivo es dar un paso más y constituir "una gran plataforma ciudadana que aglutine a los diferentes colectivos y planifique unas campañas y trabaje por evitar estos centros de datos". Una estructura común que permita coordinar las iniciativas y ampliar la participación de vecinos y organizaciones preocupados por la implantación de estas infraestructuras.
El manifiesto leído durante la concentración señala que la carrera empresarial por liderar el desarrollo de la inteligencia artificial está favoreciendo un modelo de expansión que antepone los intereses económicos de las compañías a las necesidades de los territorios donde se instalan, y advierte de las consecuencias de esta expansión sobre ámbitos como la educación, el medioambiente y la seguridad. En este contexto, el manifiesto señala la situación de los vecinos de Cuarte, especialmente afectados por el proyecto de Amazon en Walqa, y denuncia la falta de información durante el desarrollo de las actuaciones vinculadas a la instalación.
Los colectivos aseguran que, desde las primeras expropiaciones, la compañía ha mantenido una actitud opaca con los residentes de la pedanía. En concreto, critican el envío de "cartas confusas, llenas de tecnicismos y con un tono amenazante", que, a su juicio, han dificultado la comprensión de las actuaciones y sus consecuencias para los propietarios afectados.
La falta de transparencia que denuncian se extiende también, según el manifiesto, a las obligaciones fiscales, las previsiones de consumo de agua y las expectativas de creación de empleo. Sobre el primer aspecto, los convocantes sostienen que Amazon no habría cumplido inicialmente con sus obligaciones tributarias en Aragón y recuerdan la denuncia pública del alcalde de El Burgo de Ebro por el impago de impuestos durante cuatro años. "Hizo falta que el alcalde saliera a denunciarlo para que empezaran a pagar", señalan.
Asimismo, las plataformas aseguran que las necesidades de agua de las instalaciones han aumentado respecto a las previsiones iniciales y cifran ese incremento en un 45 %. Según los datos que recogen en el manifiesto, tanto el centro que se construye en Walqa como el proyectado en el polígono Plhus podrían necesitar alrededor de 2,5 millones de litros de agua diarios cada uno.
Los convocantes también critican que "nos prometieron miles de puestos de trabajo cuando la propia empresa en la actualidad dice: 30 por edificio", y consideran desproporcionada la relación entre los recursos que necesitan estas infraestructuras y el empleo que, según su interpretación, generan.
El manifiesto amplía sus críticas a los posibles efectos sobre la salud y el entorno. Entre las preocupaciones que plantea figuran el estrés, las alteraciones del sueño y la ansiedad de los vecinos que viven cerca de estas instalaciones, así como posibles riesgos cardiovasculares, de cáncer y de legionela. También advierte de las consecuencias que podrían tener sobre la fauna, los ecosistemas y el funcionamiento de los servicios públicos, desde la red de abastecimiento energético hasta los servicios de emergencia.
"Sea como sea, solo perdemos nosotros, los ciudadanos. El momento de detenerlos es ahora. Es el momento de decir "¡basta!", basta de encarecer la electricidad y el precio de vida, basta de agravar los problemas de sequía cada vez más patentes; basta de poner en riesgo nuestra salud y nuestras empresas; de volver nuestras instituciones cada vez más dependientes", sostiene el documento.
El texto dirige también sus críticas al Gobierno de Aragón y al Ayuntamiento de Huesca, a los que reprocha su relación con Amazon y la firma de acuerdos de confidencialidad que, según los convocantes, se utilizan para limitar la información que llega a la ciudadanía. "¿Cómo se atreven a tratarnos como estúpidos, mintiendo, ocultando sus datos y pretendiendo que les demos todo a cambio de unas migajas?", plantea el manifiesto.
Los colectivos apuntan que la contestación a estos proyectos forma parte de un movimiento internacional y recuerdan que existen iniciativas contrarias a la expansión de los centros de datos en otros países. El documento cita las moratorias impulsadas en Estados Unidos y las decisiones adoptadas en Ámsterdam para frenar nuevas instalaciones, como ejemplos de una movilización que afirman que está creciendo en distintos territorios.
En Aragón, además, los convocantes destacan que han llevado a la vía contencioso-administrativa el proyecto de expansión de Amazon, en el que se incluyen los centros de Huesca y el centro de medida de La Sotonera. Una iniciativa judicial que se encuadra parte de una estrategia más amplia de oposición y coordinación entre las plataformas afectadas.
El manifiesto concluye con un llamamiento a reforzar la movilización ciudadana y a defender los recursos naturales y las condiciones de vida de los municipios afectados: "No nos quedemos atrás. Defendamos nuestro territorio, defendamos la vida de los pueblos, defendamos nuestras vidas".
Entre las actuaciones desarrolladas hasta ahora figuran también la celebración de asambleas y charlas informativas, la presentación de alegaciones al proyecto de AWS, las protestas vecinales por el uso de carreteras y caminos y la coordinación con otros territorios aragoneses afectados por iniciativas similares.
La concentración de este viernes en la capital altoaragonesa constituye un acto previo a la manifestación convocada para este sábado en Zaragoza. La marcha partirá a las 12.00 horas de la plaza Paraíso y reunirá a plataformas y colectivos de distintos puntos de Aragón que comparten su rechazo a la expansión de los centros de datos.
La agenda de movilizaciones continuará en Huesca durante las próximas semanas. El 27 de noviembre, a las 18.30 horas, la Facultad de Empresa y Gestión Pública acogerá una charla de Ana Valdivia, profesora e investigadora en Inteligencia Artificial, Gobierno y Políticas de la Universidad de Oxford. La actividad está organizada junto a la Universidad Ciudadana.
Además, el 11 de diciembre está prevista una mesa redonda con activistas de otros territorios para conocer sus experiencias y las acciones de resistencia frente a la implantación de estas infraestructuras. La iniciativa tendrá continuidad al día siguiente con una sesión de teatro playback, una modalidad de teatro social e improvisación que permitirá abordar la problemática desde la reflexión colectiva.