Ecologistas y plataformas ciudadanas de Huesca llaman a movilizarse contra el trasvase de recursos a los centros de datos

Convocan una concentración el 6 de noviembre en la plaza Navarra y una manifestación al día siguiente en Zaragoza para denunciar la proliferación de estos proyectos y reclamar más transparencia y control

Periodista
03 de Noviembre de 2026
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Ecologistas y plataformas ciudadanas de Huesca se movilizan contra el trasvase de recursos a los centros de datos. Foto Mercedes Manterola
Ecologistas y plataformas ciudadanas de Huesca se movilizan contra el trasvase de recursos a los centros de datos. Foto Mercedes Manterola

Ecologistas en Acción y plataformas ciudadanas se han sumado a las movilizaciones europeas contra los centros de datos con una concentración el próximo viernes 6 de noviembre, a las 18.00, en la plaza Navarra, a la que seguirán otras acciones con el objetivo de denunciar el impacto ambiental, energético e hídrico de estas instalaciones en Aragón y reclamar mayor transparencia sobre unos proyectos que consideran que están avanzando sin suficientes garantías ni información a la población. "Decimos no al trasvase de recursos para los centros de datos, ni en Huesca, ni en Aragón, ni en ningún sitio".

La convocatoria se enmarca en los días europeos contra los centros de datos, el 6 y 7 de noviembre, impulsados por la organización Stop Dirty Data Centers, que ha reunido a más de 50 colectivos y asociaciones de distintos países. En Huesca, las acciones están promovidas por No es sequía, es saqueo, Ecologistas en Acción y la Plataforma de Afectados por el Centro de Datos de Cuarte. Además de la concentración en la capital oscense, han convocado una manifestación el sábado 7 de noviembre, a las 12.00, en Zaragoza, con salida desde la plaza Paraíso.

La agenda continuará el 11 de noviembre con una mesa redonda centrada en las experiencias de lucha y resistencia en otros territorios, con los que los colectivos aragoneses mantienen contacto. También está prevista una charla de la profesora e investigadora en Inteligencia Artificial Ana Valdivia, vinculada a la Universidad de Oxford, el 27 de noviembre, a las 18.30, en la Facultad de Empresa y Gestión Pública de Huesca, dentro de la programación de la Universidad Ciudadana.

A estas propuestas se suma una campaña de recogida de firmas para expresar el rechazo a la implantación de estos centros. El calendario culminará el 30 de enero con el Decrece Fest, organizado por Ecolojóvenes, un encuentro abierto a la población que pretende promover una reflexión colectiva sobre los desafíos ecológicos y sociales asociados al avance de la inteligencia artificial y los centros de datos.

Laura Cosculleda, integrante de No es sequía, es saqueo, ha denunciado la "falta total de información a la población sobre los centros de datos" y ha mostrado la preocupación por "la meteórica proliferación de estos proyectos sin la existencia de una legislación estatal, incluso europea, que regulara y controlara este tipo de instalaciones en los territorios. Debería existir antes de comenzar estos proyectos, pero vemos que ya están en proceso de construcción muchos de ellos".

Otro de los aspectos que cuestiona el colectivo es la utilización de la figura del Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) para tramitar estas instalaciones. Cosculleda ha recordado que esta herramienta administrativa acelera la implantación de proyectos, ya que recorta los plazos para los trámites burocráticos y también supone una exención de impuestos. "Tampoco se está dando un plan de restitución para la compensación de las afecciones en los lugares de implantación", ha añadido.

Los colectivos llaman pirncipalmente la atención sobre las necesidades hídricas y energéticas de estas instalaciones que pueden comprometer la disponibilidad de recursos para otros usos y condicionar el desarrollo económico de los territorios. "Preocupan muchísimo los altos consumos hídricos y energéticos de estas empresas, así como los impactos ambientales que se dan en las zonas donde se implantan. Se producen grandes movimientos de tierra, ruidos, contaminación y efecto de isla de calor, ya que estas instalaciones hacen que aumente la temperatura varios kilómetros a la redonda", ha detallado.

La representante de No es sequía, es saqueo también ha destacado que "estas instalaciones faraónicas crean muy pocos puestos de trabajo, que sería quizá lo único que podría compensar todos estos impactos negativos".

A ello añade las posibles consecuencias sobre el precio de la electricidad y la capacidad de Aragón para atraer nuevas actividades industriales. "Toda la electricidad que se puede generar en Aragón no es suficiente. Se están implantando más renovables, pero es que aun así no sería suficiente. Habría que cubrir entre el 30 y el 40 % de Aragón de renovables para abastecer todos los macrocentros que hay proyectados en Aragón. Eso es imposible. Es decir, no es posible producir tanta electricidad como necesitan. Eso solo para abastecer a los centros sin hablar de población ni del resto de la industria. De esta forma, llegaría un momento en el que tendríamos que importar electricidad. Aparte de que no podría instalarse una nueva industria, una gran empresa, porque no habría ni un megavatio libre para usar", ha señalado Cosculluela.

Ha explicado que las grandes compañías "firman contratos de uso preferente, firman un precio de la luz barato porque son grandes consumidores, y al resto nos queda la electricidad cara, por lo que aumenta la factura".

En cuanto al agua, Cosculleda ha puesto en duda las previsiones de consumo que presentan las empresas en sus proyectos. Como ejemplo, cita una investigación publicada por El País sobre un centro de datos que funciona en Aragón desde 2022, de dimensiones mucho menores que las instalaciones actualmente proyectadas. Según explica, para 2024 habría solicitado un 48 % más de agua de la cantidad inicialmente prevista. También señala que se han producido incrementos de consumo respecto a las previsiones en el caso del Burgo de Ebro.

"En Aragón no tenemos experiencia de macrocentros de datos como los que se están construyendo, pero vemos lo que ocurre en otros sitios donde drenan las fuentes de agua, y eso es muy preocupante", ha indicado. Ha añadido que la cuestión no es únicamente la cantidad de agua, sino también que "no es la destinada a consumo industrial, que sería lo lógico. El agua que consumen es igual de prioritaria que el consumo para la población. Es decir, que tal como llega a la población, llega a los centros. Y luego ya va a todas las demás prioridades, que en segundo lugar serían agricultura y ganadería y, por último, el resto de la industria".

"Es muy probable, y tememos que pase -ha alertado-, que las fuentes de mayor calidad, que son las que consumimos y tenemos en nuestras casas, se agoten y haya que tirar de otras fuentes de peor calidad. Con lo que podría llevar a que en casa tuviéramos agua no potable en momentos de sequía".

En Huesca, hay dos proyectos vinculados a Amazon Web Services, uno de ellos ya se encuentra en construcción y otro de características similares. "El que ya está en construcción es el que más nos preocupa, porque ya están en ello y van muy deprisa. Pensamos que quieren ir lo más rápido posible para que, si hubiera algún cambio legislativo, ya lo tengan hecho", ha explicado.

"También nos preocupa mucho ese segundo proyecto, que es de características similares al primero, que ya es enorme, con 70 hectáreas de centro de datos, y podría ser un segundo con otras 70. Eso es un consumo brutal de energía, de agua... Este segundo proyecto no se ha publicado. Se están haciendo las aprobaciones de forma confidencia", ha denunciado.

Cosculleda ha apuntado, por otra parte, que se han producido expropiaciones temporales para facilitar el acceso de maquinaria y materiales durante las obras, aunque considera que sus efectos pueden prolongarse mucho más allá de la construcción. "Hay unas cuantas personas a las que se ha expropiado de forma temporal para la fase de la construcción, pero es un poco trampa, porque bajo esos terrenos se están pasando cables de alta tensión, tubos para llevar agua, todo es soterrado, y se guardan el derecho a, si hay algún problema, volver al terreno, cavar, volver a destrozar el terreno en cualquier momento. Eso está en los contratos de expropiación. Una persona que tiene un terreno allí nunca vuelve a ser realmente su dueña", ha considerado.

También ha criticado las cláusulas de confidencialidad que, según afirma, Amazon Web Services obliga a firmar a propietarios afectados e incluso a responsables institucionales. "Incluso las autoridades que deberían informarnos de impactos no pueden porque están limitadas por una cláusula de confidencialidad".

Cosculleda recuerda que las consecuencias de estas instalaciones no son una preocupación exclusiva de Aragón y cita experiencias de Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos, donde, según expone, se han registrado problemas de disponibilidad de agua, saturación de las redes eléctricas y contaminación. En este contexto, insiste en la necesidad de anticiparse a unos impactos que considera especialmente relevantes en territorios con dificultades hídricas durante los meses de verano.

El movimiento contra los centros de datos de Huesca ha celebrado varias asambleas y charlas, ha presentando alegaciones a partes de proyectos que se han ido publicando, y ha llevado a cabo otro tipo de protestas vecinales por motivos como el uso incorrecto de carreteras o cortes de caminos en las zonas donde se está dando la construcción.