Enjambres en Huesca: los bomberos retiran panales de abejas en una campaña que llega antes de lo habitual

La primavera lluviosa ha llenado las colmenas y ha adelantado la actividad de estos insectos en la ciudad

05 de Mayo de 2026
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Los Bomberos de Huesca actuando con un panal en el Perpetuo Socorro. Foto Myriam Martínez
Los Bomberos de Huesca actuando con un panal en el Perpetuo Socorro. Foto Myriam Martínez

Un zumbido denso, casi inmóvil, ha sorprendido estos días a quienes cruzan el barrio del Perpetuo Socorro. En árboles y farolas, en pleno entorno del colegio Pío XII, se han adherido racimos compactos de abejas que han transformado por unas horas el paisaje cotidiano en una escena inesperada. No ocurre sólo aquí, la situación se ha repetido también en otros muchos puntos de Huesca.

Ante esta imagen, los bomberos despliegan un protocolo tan preciso como paciente: introducen el panal en una caja, lo dejan donde lo han encontrado y esperan. No actúan de inmediato. Saben que la clave está en el tiempo. Solo al caer la noche, cuando todas las abejas hayan regresado al grupo, retirarán el recipiente con seguridad.

No hay alarma, es el devenir de la naturaleza. El bombero Lorenzo Güerri lo explica con claridad: “Ha sido un año muy lluvioso, hay mucho alimento y las colmenas están llenas. Por eso han empezado a enjambrar un poco antes de tiempo”. Es un proceso biológico habitual: nace una nueva reina y parte de la colonia abandona el asentamiento original en busca de otro.

Los Bomberos de Huesca actuando con un panal en el Perpetuo Socorro. Foto Myriam Martínez
La actuación ha despertado la curiosidad de los vecinos. Foto Myriam Martínez

Lo que se ve en la calle son paradas temporales. Las abejas se agrupan en torno a su reina, protegida en el centro, mientras otras exploran el entorno. La escena impresiona, pero en esta fase no existe peligro. No tienen todavía un lugar que defender, observa Güerri. No obstante, los bomberos se pertrechan bien en unos trajes especiales, para evitar posibles picaduras.

El riesgo aparece más tarde. Cuando el grupo se fija en una fachada o un punto estable, su comportamiento cambia. “Ahí sí se vuelven más agresivas”, advierte el bombero. Por eso la intervención temprana resulta esencial: evita situaciones más complejas y reduce el riesgo para los vecinos.

La actividad se ha intensificado esta primavera. Desde marzo, los bomberos han gestionado alrededor de 30 panales, en una campaña que se repite cada año, aunque condicionada por la meteorología. 

Los Bomberos de Huesca actuando con un panal en el Perpetuo Socorro. Foto Myriam Martínez
La actuación ha requerido el uso de unos trajes especiales. Foto Myriam Martínez

El trabajo no termina en la retirada. El servicio dispone de un mapa con las zonas más activas y coloca “caza enjambres”, cajas diseñadas para atraer a las colonias de forma natural. El Perpetuo Socorro es uno de esos puntos frecuentes, debido a la abundante naturaleza que propicia la presencia de colmenas en los tejados.

Una vez capturados, los enjambres se entregan a un apicultor, que les proporciona un nuevo asentamiento. “Es un trabajo bonito”, asegura Güerri. 

Mientras tanto, en las calles, la escena se repite: grupos detenidos, miradas hacia arriba y ese zumbido suspendido que, por unos instantes, recuerda que la ciudad también forma parte de un ecosistema vivo.