Una explosión y fuga de productos tóxicos ponen a prueba a los Bomberos de Huesca en un simulacro

El ejercicio ha recreado un escape de cloro y una explosión en una empresa con tres víctimas y forma parte de una formación especializada para todos los integrantes del servicio

Periodista
17 de Septiembre de 2026
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Una explosión y una fuga de cloro ponen a prueba a los Bomberos de Huesca

Los Bomberos de Huesca han puesto este jueves a prueba su capacidad de respuesta ante una emergencia con mercancías peligrosas en un simulacro desarrollado en el polígono Sepes. El ejercicio ha recreado una fuga de cloro y una explosión en el interior de una empresa, donde el humo había tomado las dependencias y permanecían tres víctimas. La práctica forma parte de una formación especializada que está recibiendo todo el personal del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento y que se repetirá la próxima semana para completar la preparación de todos los efectivos.

La formación cuenta con tres instructores del cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, que dispone de una unidad especializada en intervenciones con mercancías peligrosas. Durante estas dos semanas, los bomberos oscenses están trabajando procedimientos específicos para identificar las sustancias implicadas, evaluar los riesgos, establecer zonas de seguridad y utilizar los equipos y herramientas adecuados en función del producto al que se enfrenten.

Antes del simulacro, el inspector jefe del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios, Ignacio Farjas, ha explicado que este tipo de emergencias puede producirse tanto en instalaciones industriales como durante el transporte por carretera. En el primer caso, la emergencia está más localizada y los propios trabajadores suelen disponer de preparación para actuar, mientras que un accidente durante el transporte puede producirse en cualquier punto, incluso al atravesar un municipio, con un riesgo añadido para la población.

La identificación correcta de la sustancia es uno de los primeros pasos y, según Farjas, también uno de los aspectos fundamentales de la intervención. “Lo más importante es que identifiquen correctamente las materias a las que se están enfrentando”. A partir de ahí, los equipos deben zonificar el área afectada, utilizar el material de protección correspondiente y seleccionar las herramientas necesarias para intervenir con seguridad.

El tiempo de respuesta adquiere una importancia especial cuando existe una fuga de una sustancia peligrosa. “Al final lo más importante es centrarnos en salvar vidas”, ha señalado Farjas. Si la emergencia se produce en una industria, los trabajadores pueden quedar expuestos al producto, por lo que reducir cuanto antes el tiempo de permanencia en la zona contaminada permite limitar las consecuencias de la exposición.

La práctica de este jueves ha permitido trasladar esos procedimientos a un escenario adaptado a las condiciones de una emergencia real. En el caso de la explosión, los bomberos han tenido que acceder a unas dependencias afectadas por el humo para localizar y atender a tres víctimas, mientras que el ejercicio con la fuga de cloro ha servido para entrenar la intervención específica ante una sustancia peligrosa.

La necesidad de mantener esta preparación está relacionada con la escasa frecuencia de este tipo de emergencias. El Servicio de Bomberos de Huesca puede afrontar alrededor de uno o dos incidentes con mercancías peligrosas al año, según los datos aportados por Farjas. Los simulacros permiten entrenar procedimientos que no pueden adquirirse con la misma frecuencia a través de intervenciones reales.

En el ejercicio han participado 18 efectivos del Servicio. La formación se ha organizado en dos ediciones para que pueda pasar por ella todo el personal del parque sin comprometer la continuidad del servicio. La primera concluye esta semana y la segunda comenzará la próxima, coincidiendo con un nuevo simulacro previsto para el 25 de septiembre en el mismo entorno.

Farjas ha destacado además el esfuerzo realizado por el Ayuntamiento de Huesca "que confía en las decisiones que tomamos como Servicio, y ha apostado por una formación de estas características, que ronda los 10.000 euros". La formación se integra en una inversión más amplia para reforzar los medios del servicio, que incluye la próxima incorporación de una autobomba nodriza pesada y su correspondiente dotación, con una inversión conjunta que ronda los 250.000 euros. El nuevo vehículo está previsto para mediados de octubre.

Los bomberos mantienen además una formación práctica habitual durante sus jornadas de trabajo. Según Farjas, durante las guardias de 24 horas cada efectivo realiza al menos una o dos prácticas, a las que se suman formaciones específicas que requieren acudir fuera de la jornada ordinaria, como la desarrollada estas semanas sobre mercancías peligrosas.

El responsable del servicio señala que el programa formativo se adapta a las necesidades que van surgiendo y a la evolución de los riesgos. Entre los ámbitos que considera necesario abordar en próximas acciones figuran las nuevas tecnologías aplicadas a la movilidad y las emergencias relacionadas con vehículos eléctricos o propulsados por hidrógeno. “Al igual que el mundo va evolucionando, nosotros los servicios públicos tenemos que ir evolucionando a la vez”, ha apuntado Farjas.