El delegado del Gobierno de Aragón, Fernando Beltrán, ha acusado a la Unión Temporal de Empresas (UTE) Rover-Aldesa de "unilateralmente dejar la obra porque el Gobierno de España estaba trabajando con ellos en el tercer modificado, donde las cantidades que pedía la contrata eran inasumibles por parte del Ministerio", en una entrevista concedida esta mañana a Aragón Radio.
Ha asumido que la obra "está literalmente abandonada. Ahora hay que rescindir ese contrato" y abrir "un proceso de urgencia para rematar".
Beltrán ha afirmado que "esos son los problemas que ocurren cuando se está trabajando con esas obras de tantísimo importe y con esa magnitud de complejidad técnica".
Las obras están paralizadas por la actual adjudicataria desde noviembre ante las discrepancias sobre el tercer modificado y cuando apenas queda un 2 % de obra pendiente de la variante de Sabiñánigo, según explica el Gobierno.
Cabe recordar que este tramo fue adjudicado en 2019 por 70,9 millones de euros (la licitación fue por 96 millones) con un plazo de cuarenta meses que terminaban en enero de 2023. Los dos modificados técnicos primeros, aceptados por el ministerio, elevaban ya el coste de las obras prácticamente un cincuenta por ciento respecto a la cantidad que fue aprobada inicialmente.
La situación de bloqueo, que suma ya prácticamente nueve meses, está provocando un importante perjuicio para las poblaciones de tres comarcas, para los empresarios y los ciudadanos que demandan del Ministerio soluciones mientras son continuadas las retenciones en fines de semana en este tramo.