El IES Lucas Mallada de Huesca afronta el nuevo curso con alrededor de 490 estudiantes matriculados, una cifra que puede elevarse hasta los 520 cuando concluya el periodo de inscripción del Bachillerato a distancia. Del total actual, unos 380 alumnos cursan la ESO y alrededor de 110, Bachillerato. El director provincial de Educación, Carlos Oliván, ha explicado que se eligió este centro para el inicio de curso porque es "un paradigma de la diversidad educativa, de niveles de programas y de proyectos".
Entre las nuevas incorporaciones figuran más de un centenar de alumnos que comienzan 1º de ESO, procedentes directamente de los colegios de Primaria, y alrededor de 35 nuevos estudiantes de Bachillerato, todos ellos procedentes de otros centros. De estos últimos, 21 se incorporan a primero, mientras que el resto corresponde a alumnos que acceden al Internacional. El director del instituto, Eduardo Marsó se muestra especialmente satisfecho y señala que muchos de estos nuevos estudiantes podrían proceder de la enseñanza concertada.
Estas llegadas refuerzan un curso especialmente ilusionante para el equipo del Lucas Mallada, que ha preparado la acogida de los nuevos grupos y afronta el inicio de las clases con el objetivo de mantener la identidad de un centro pequeño en dimensiones, pero diverso en su oferta y en los perfiles de su alumnado.
Una de sus alumnas, Martina Ciria, encara el curso con la mirada puesta ya en el Bachillerato. Reconoce que la cercanía de esa etapa le obliga a empezar a pensar en su futuro y que la elección "ya impone un poco", aunque asegura que no siente una presión excesiva. Tiene clara, por ahora, su inclinación por las ciencias y apunta hacia el ámbito sanitario como posible destino profesional, aunque admite que todavía dispone de dos años para concretarlo.

Martina también destaca el carácter del instituto, que define como un centro "pequeño, muy familiar Y muy acogedor". Esa dimensión más cercana forma parte, a su juicio, de la personalidad del Lucas Mallada y de la experiencia cotidiana de quienes estudian allí.
Martina considera que la asignatura que más dificultades plantea al alumnado son las matemáticas, más que la lengua, según su experiencia y lo que observa entre sus compañeros.
EL ATRACTIVO DEL IES LUCAS MALLADA
La llegada de estudiantes desde otros centros constituye uno de los aspectos que más satisfacción genera en el equipo directivo. Marsó considera que esta elección refleja el atractivo de una propuesta que ofrece diferentes itinerarios y perfiles educativos y asegura que el instituto hará todo lo posible por responder a la confianza depositada por las familias.
La diversidad constituye una de las principales señas de identidad del Lucas Mallada. El centro reúne estudiantes de distintas culturas y religiones, alumnado extranjero y jóvenes con altas capacidades, junto con programas destinados a atender diferentes trayectorias educativas. Entre sus propuestas figura también el Bachillerato Internacional, que amplía la oferta académica del instituto.
Otra de sus apuestas consolidadas es el debate, una actividad que el centro desarrolla desde hace casi una década como herramienta transversal para fomentar el pensamiento crítico y la alfabetización informacional. A esta iniciativa se suma el proyecto de aula jardín, con un huerto escolar en el que trabajan los estudiantes y que busca acercarlos a realidades vinculadas al medio rural que quedan alejadas de su experiencia cotidiana en un entorno urbano.
Marsó resume el espíritu del instituto con una definición que condensa su identidad: "Pequeñito en tamaño, pero grande, en ganas, en corazón, en ilusión".