El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, ha trasladado la "gran preocupación" del Ejecutivo autonómico por la evolución del incendio declarado en la Sierra de Alcubierre, que en apenas dos horas y media ha arrasado alrededor de 1.000 hectáreas, el 90 % de ellas de masa forestal en este espacio natural situado entre las provincias de Zaragoza y Huesca. Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI), el consejero ha asegurado que se trata de un incendio "mucho, mucho más preocupante" que el registrado la semana pasada en Tamarite de Litera.
El incendio se ha declarado sobre las 15.50 y ha obligado a activar el Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales (Procinfo), mientras un amplio dispositivo terrestre y aéreo trabaja para controlar las llamas. Ante la evolución del incendio, el Gobierno de Aragón ha movilizado un Puesto de Mando Avanzado.
Bermúdez de Castro ha explicado que la diferencia con el incendio de Tamarite radica en que entonces la afección a la masa forestal fue reducida, mientras que en esta ocasión las llamas avanzan por una extensa superficie de pinar de la Sierra de Alcubierre. "En dos horas y media se nos han quemado mil hectáreas de bosque, que es una barbaridad", ha lamentado.
El responsable autonómico ha recordado que el Gobierno de Aragón ya había advertido de que la comunidad atravesaba un periodo de máximo riesgo por las altas temperaturas de los últimos días, pero ha señalado que la evolución del incendio ha sorprendido por su rapidez. El primer aviso se recibió a las 15.50 horas y, en apenas una hora, la emergencia pasó del nivel 0 al 2.2, lo que motivó la solicitud de intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
A pesar del importante despliegue realizado desde los primeros momentos, Bermúdez de Castro ha reconocido que las condiciones meteorológicas han jugado en contra del operativo. Ha señalado que las temperaturas cercanas a los 35 grados, unidas al fuerte viento de cierzo y a una humedad relativa muy baja, ha favorecido un comportamiento extremadamente virulento del fuego. "Lo que nos ha matado, hablando claro, ha sido la velocidad del viento", ha resumido.
El consejero ha lamentado especialmente el impacto ambiental del incendio, que afecta a "mil hectáreas de una zona preciosa de las provincias de Huesca y Zaragoza, donde están los espacios vinculados a Orwell y unas masas de pinar que tristemente se están destruyendo", ha señalado.
Durante la noche, los medios aéreos se retiran y el trabajo recaerá sobre los efectivos terrestres de Infoar, la UME, los bomberos de las diputaciones de Huesca y Zaragoza y del Ayuntamiento de Zaragoza. El objetivo será consolidar los flancos para evitar que el incendio continúe extendiéndose, especialmente después de haber cruzado ya hacia el término municipal de Robres.
Las previsiones meteorológicas tampoco invitan al optimismo. Aunque durante la noche el incremento de la humedad podría contribuir a reducir la intensidad de las llamas, Bermúdez de Castro ha advertido de que este miércoles volverán a complicarse las condiciones. Se esperan rachas de cierzo superiores a los 70 kilómetros por hora, un nuevo ascenso de las temperaturas y un descenso de la humedad relativa. "Mañana esperamos un día muy duro de extinción. No somos nada optimistas y hay que seguir trabajando con todos los medios para intentar mejorar las circunstancias del incendio", ha afirmado.
Pese a la gravedad del fuego, el consejero ha explicado que, por el momento, no se prevé la evacuación ni el confinamiento de ningún núcleo de población, aunque el CECOPI mantiene un seguimiento permanente de la evolución del incendio y del comportamiento del humo.
Bermúdez de Castro ha agradecido la colaboración de agricultores, voluntarios de Protección Civil y vecinos de los municipios afectados, que están prestando apoyo logístico al operativo y colaborando en la apertura de franjas de seguridad alrededor de localidades como Robres y Alcubierre para dificultar el avance de las llamas.
Asimismo, ha informado de que permanece cortada la carretera A-129 entre Leciñena y Alcubierre, del punto kilométrico 25 al 39, debido a la proximidad del incendio y a la escasa visibilidad provocada por el humo. La Guardia Civil se encarga de garantizar la seguridad en este tramo.
Finalmente, el consejero ha agradecido el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que ha movilizado hidroaviones y brigadas de refuerzo, así como la colaboración de todas las administraciones y servicios de emergencia implicados. Además, ha anunciado que el Gobierno de Aragón solicitará nuevos apoyos a Cataluña, la Comunidad Valenciana y Castilla y León, así como un segundo hidroavión al Ministerio, no por falta de recursos, sino para facilitar los relevos de pilotos y aeronaves ante la previsión de una intervención prolongada. "Mañana las condiciones meteorológicas no nos permiten ser optimistas", ha concluido.
La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, se ha desplazado este martes al Puesto de Mando Avanzado, donde ha trasladado un mensaje de tranquilidad al asegurar que, por el momento, no está previsto que el fuego afecte a núcleos de población. Vaquero ha visitado el operativo junto al consejero de Medio Ambiente, Luis Biendicho, desde donde ha destacado la rápida movilización de medios y la coordinación entre todas las administraciones implicadas.
"Nos encontramos ante un nuevo incendio que, afortunadamente, está alejado de la población", ha señalado y ha precisado que el fuego avanza por una zona de monte bajo, matorral y terrenos agrícolas, una vegetación que favorece su rápida expansión.
Ante la evolución del incendio, el Gobierno de Aragón ha decidido activar a la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ya se ha incorporado al dispositivo. En total trabajan alrededor de 250 efectivos, pertenecientes a Infoar, el Ministerio para la Transición Ecológica, el Ayuntamiento de Zaragoza, la Diputación Provincial de Zaragoza y otros servicios de emergencias, además de numerosos medios aéreos y terrestres. "Lo más importante es destacar una vez más la gran coordinación que existe entre todos los operativos y la profesionalidad con la que están actuando", ha subrayado.

El despliegue cuenta con siete helicópteros, hidroaviones, bulldóceres, autobombas y otros recursos que podrían reforzarse en función de la evolución del incendio. La vicepresidenta ha señalado que la disponibilidad de puntos de agua en la zona está facilitando las tareas de extinción, aunque ha reconocido que el viento continúa siendo uno de los principales condicionantes del operativo.
Respecto al origen del incendio, Vaquero ha indicado que las primeras informaciones apuntan a que podría haber sido provocado por una cosechadora. Ha pedido prudencia , pero ha indicado que "es una información que nos ha llegado como certera", ha afirmado.
La vicepresidenta también ha avanzado que el Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) volverá a reunirse a las 21.00 horas para evaluar la evolución del incendio, una reunión en la que participará por videoconferencia el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, desde Bruselas.
Por último, Vaquero ha ainsistido en la necesidad de extremar la precaución durante los próximos meses. "Desde que se dio por extinguido el incendio de Tamarite apenas han pasado unas horas y ya estamos trabajando en otro fuego. Todo indica que nos espera un verano complicado", ha advertido y ha apelado a la responsabilidad ciudadana. Ha agradecido tanto la labor de los profesionales como la colaboración de los vecinos de la zona, que ya se están organizando para atender las necesidades logísticas del operativo.
MEDIOS DESPLAZADOS
Con la llegada de la noche, los medios aéreos se han retirado del operativo y las labores de extinción continúan con un importante despliegue terrestre. El dispositivo del Gobierno de Aragón (Infoar) mantiene sobre el terreno seis brigadas terrestres, seis autobombas y dos bulldozer.
A este operativo se suma el Ministerio de Defensa, que ha desplegado dos secciones de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con un total de doce autobombas, dos vehículos nodriza, dos bulldozer y medios tecnológicos como un dron terrestre y otro aéreo.
Asimismo, permanecen movilizados efectivos de los servicios de extinción de la Diputación Provincial de Zaragoza, la Diputación Provincial de Huesca y el Ayuntamiento de Zaragoza, con seis autobombas y dos vehículos nodriza.
En el ámbito de Protección Civil, el dispositivo cuenta con un Puesto de Mando Avanzado, tres vehículos ligeros, dos unidades logísticas y dos técnicos del Servicio de Seguridad y Protección Civil del Gobierno de Aragón. También participan nueve trabajadoras sociales y cinco voluntarios de la Comarca de Los Monegros, además de cuatro voluntarios de la Comarca Central. El operativo sanitario mantiene una UVI móvil en preventivo, mientras que la Guardia Civil ha desplegado dos patrullas de Seguridad Ciudadana, cuatro de Tráfico y otras cuatro de la USECIC. A estos efectivos se suma una patrulla de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional.
Paralelamente, agricultores de la comarca continúan colaborando en las labores de defensa del territorio mediante el laboreo de parcelas agrícolas para crear una amplia franja de seguridad alrededor del municipio de Robres, con el objetivo de dificultar el avance del incendio hacia la población.