Jorge Pueyo se ha comprometido este miércoles con la mejora del Hospital de Barbastro y de los centros de salud dependientes, en una comparecencia ante el Centro de Salud de Barbastro en la que ha situado la sanidad pública como eje de su propuesta política. El candidato a la Presidencia de Aragón por Chunta Aragonesista ha defendido un modelo “sin privatizaciones”, con más infraestructuras y mejores condiciones para el personal, y una Atención Primaria reforzada y distribuida por todo el territorio.
Durante el acto, en el que ha estado acompañado por Verónica Villagrasa, candidata número uno por el Alto Aragón a las Cortes, así como por José Luis Parra y José Miguel Ferrer, Pueyo ha denunciado que el actual Ejecutivo autonómico no entiende el papel estratégico del Hospital de Barbastro, que presta servicio a 116.000 personas en un territorio de 8.500 kilómetros cuadrados, “más extenso que Euskadi”, ha subrayado.
El candidato de CHA ha puesto el foco en las listas de espera, que ha calificado de “inasumibles”, y ha señalado que no afectan solo a las especialidades hospitalarias, sino también a numerosos centros de Atención Primaria, una situación que, según ha advertido, acaba saturando los servicios de urgencias. En este contexto, ha insistido en la necesidad de potenciar la Atención Primaria como pilar del sistema y de mejorar las condiciones laborales del personal sanitario.
En su intervención, Pueyo ha cargado con dureza contra el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, al afirmar que “es el pequeño aprendiz de Ayuso, un admirador de las políticas de Margaret Thatcher”, y ha añadido que, a su juicio, prioriza el negocio frente a la vida de las personas. Frente a ese modelo, ha contrapuesto la propuesta de Chunta Aragonesista, orientada a defender una sanidad pública, evitar privatizaciones, mejorar infraestructuras y reforzar la red de centros de salud en todo Aragón.
Pueyo ha reiterado que el Hospital de Barbastro y su área de influencia requieren una planificación acorde a la amplitud del territorio y a la población a la que atienden, y ha defendido que garantizar una atención sanitaria de calidad en el medio rural es una cuestión de equidad territorial y de derecho a la salud.