La circunvalación de Sabiñánigo ha mostrado desde primeras horas de la tarde de este domingo retenciones de vehículos dirección a Huesca en lo que se ha convertido en el pan nuestro de cada día de los fines de semana, el viernes con la marcha hacia las estaciones de esquí y el domingo de retorno.
La circulación lenta se ha convertido en una costumbre vial en una carretera incapaz de absorber el número de vehículos que transitan dentro de la movilidad turística y funcional que caracterizan los tiempos. Los conductores han de tirar de resignación y paciencia, conscientes de que, como casi todas las comunicaciones terrestres ahora mismo en España, están abocados a no hacer planificaciones ni concretar horas de vuelta porque quedan desbaratadas por la realidad.
Esta tarde, los ocupantes de los vehículos afrontan la incomodidad de una marcha lenta y el cansancio de una atención absoluta en medio de retenciones larguísimas que alcanzarán kilómetros. La semana próxima, la escena se repetirá, y la temporada de esquí concluirá con una afección importante que disminuye la competitividad turística de nuestra provincia por un factor tan fundamental como es el de las comunicaciones.
Uno de los conductores que han padecido las retenciones explica que le ha costado llegar en su automóvil de Canfranc a Huesca tres horas. "Desde Sabiñánigo hasta la autovía, más de hora y media, con paradas y arrancadas, muchos minutos sin circular". Procedía de practicar raquetas en un día magnífico y llega a destino estresado y convencido: "Si esto sigue así, vamos a matar la gallina de los huevos de oro"
Un cuarto de siglo después de comenzar las obras de la autovía de Pamplona a Huesca y seis de la variante de Sabiñánigo, los sucesivos retrasos impiden aliviar el tráfico en esos cuellos de botella que comienzan en la capital del Alto Gállego y prosiguen en Lanave. La variante sabiñaniguense, 102 millones de euros (el precio de licitación fue de 70,92 millonesI y siete años después de su arranque, con un retraso de momento de más de tres años (estaba prevista para enero de 2023), no ha sido estrenada para finales de 2025 como anunció el ministro Puente en la inauguración del tramo Huesca-Siétamo de la conexión con Lérida.
Al contrario, Ministerio y la UTE Aldesa-Rover se encuentran en negociación del modificado técnico número 3, y es que la Unión Temporal de Empresas afirma que es preciso revisar las condiciones económicas al haberse visto superadas por las exigencias sobrevenidas para avanzar en los trabajos.