La Asociación de Vecinos de María Auxiliadora ha celebrado este jueves el 25 aniversario de la creación del barrio como distrito independiente, en un acto desarrollado en su local social que ha reunido a residentes y representantes municipales.
La conmemoración ha tenido un carácter festivo y participativo, con un brindis popular de poncho y empanadico, la interpretación de villancicos a cargo de Os Faticos -incluida una letra alusiva al motivo de la reunión- y el descubrimiento de un Belén-mural preparado para la ocasión.
La cita institucional ha contado con la presencia del teniente de alcalde Ricardo Oliván y de las concejalas Gemma Allué, Susana Oliván y María José Cuello, que han acompañado a la junta directiva y a los vecinos del barrio en esta efeméride.
El presidente de la asociación, Javier Moreno, ha abierto el turno de intervenciones recordando la trayectoria del colectivo, que suma 32 años de actividad, y el proceso que culminó en el año 2000 con el reconocimiento oficial del barrio como distrito.
Ha subrayado que la aprobación municipal se produjo un 18 de diciembre, fecha en la que el pleno dio luz verde a la creación del distrito de María Auxiliadora, que cumple ahora 25 años.
Durante su intervención, ha puesto en valor el asociacionismo vecinal y el derecho de estas entidades a reivindicar mejoras, incluso tras 47 años de democracia y Constitución, defendiendo su papel como cauce de participación ciudadana.
La celebración ha tenido también un marcado carácter navideño, concebido como un espacio de convivencia, con el objetivo de reforzar la cohesión del barrio y dar continuidad al tejido asociativo.
UN BELÉN CON MENSAJE SOCIAL
El presidente ha vinculado la doble conmemoración de la Navidad y del 25 aniversario con la recuperación del Belén reivindicativo, una iniciativa interrumpida durante la pandemia y retomada ahora para dar visibilidad a problemas sociales actuales.
En esta edición, la asociación ha optado por un Belén mural, concebido como una representación crítica del reparto de los recursos económicos por parte del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Huesca.
El montaje distingue tres niveles, entre ellos una zona VIP, denominada “la nube”, que simboliza a sectores privilegiados que concentran recursos o se benefician de exenciones fiscales, y una parte baja, que representa a los ámbitos más desfavorecidos.
En esta zona inferior se refleja la escasez de recursos y la falta de profesionales en sectores básicos como la sanidad, la educación, los servicios sociales o la atención residencial, pilares del bienestar social.
El mural se completa con una guía explicativa, que facilita la interpretación del mensaje y permite a los visitantes comprender las referencias y el enfoque del conjunto.
VOLUNTAD DE ENTENDIMIENTO
Ricardo Oliván ha agradecido a la Asociación de Vecinos de María Auxiliadora la invitación al acto y ha subrayado la presencia de cuatro miembros del equipo de gobierno como muestra de cordialidad y voluntad de entendimiento, un elemento que ha señalado como punto de partida para el diálogo entre el Ayuntamiento y el movimiento vecinal.
El teniente de alcalde ha reconocido la legitimidad de muchas de las reivindicaciones planteadas por la asociación, aunque ha apuntado que algunas responden a cuestiones que, con una mejor explicación, podrían comprenderse desde otra perspectiva. En este sentido, ha admitido la necesidad de mejorar los canales de comunicación, ha defendido la autocrítica dentro del equipo de gobierno y ha señalado que no todas las demandas pueden resolverse, incluso contando con recursos públicos, por condicionantes administrativos o legales.
Oliván ha puesto en valor la labor de las asociaciones vecinales, destacando que la crítica forma parte de su función y que resulta esencial para el interés general, y ha agradecido el tiempo que dedican a pensar en la ciudad desde el ámbito ciudadano. Finalmente, ha trasladado el mensaje de felicitación navideña de la alcaldesa, ha reiterado la disposición del Ayuntamiento a seguir dialogando y ha deseado a los vecinos unas fiestas tranquilas y satisfactorias.
REIVINDICACIONES VECINALES
En una charla previa con periodistas, se han planteado reivindicaciones concretas para el barrio, entre ellas la necesidad de dotarlo de servicios públicos acordes a su peso poblacional.
Como referencia, se ha citado la reciente inauguración de un centro social en Teruel, con servicios para personas mayores, jóvenes y estudiantes, que incluye comedor asequible, espacios digitales y zonas de estudio, una infraestructura que se considera necesaria en María Auxiliadora.
También se ha aludido a infraestructuras pendientes, como el centro de emergencias o el edificio de la Policía Local, sobre cuya adecuación funcional se han expresado dudas.
UN BARRIO CON FUTURO
La población del barrio se sitúa entre 3.000 y 4.000 vecinos, lo que coloca a María Auxiliadora entre los distritos con mayor peso demográfico de la ciudad.
El perfil poblacional es mayoritariamente envejecido en zonas como Las Tres Torres, Ruiseñores y el entorno de la asociación, frente a áreas más jóvenes como Puerta del Pirineo, donde predominan viviendas de menor tamaño.
Pese a los movimientos residenciales derivados del crecimiento de las familias, el barrio mantiene una clara capacidad de regeneración, reforzada por futuros desarrollos como el ámbito de Capuchinas–Área 3.
El futuro de María Auxiliadora, según se ha destacado, es positivo, siempre que se refuercen los servicios básicos y se avance en la integración de espacios naturales como el entorno del Isuela, cuya recuperación como zona de paseo y disfrute ciudadano se considera clave.
La subestación eléctrica, uno de los asuntos históricos del barrio, continúa en los planes, aunque sin plazos concretos, y podría abordarse en una fase posterior con una solución más moderna y con mayores garantías de seguridad.