La situación de las carreteras en el norte de la provincia de Huesca ha comenzado a mejorar progresivamente tras varias horas complicadas a causa del temporal de nieve que ha dejado la borrasca Leonardo, que ha afectado al puerto de Monrepós (A-23). En este eje fundamental de acceso al Pirineo ha sido necesario embolsar camiones y autobuses, reducir la velocidad y utilizar neumáticos de invierno, en un contexto en el que la nieve ha llegado a afectar a unas quince carreteras y alrededor de 200 kilómetros de la red viaria.
Aunque la circulación se ha normalizado en varios tramos respecto a la situación de primeras horas de la mañana, todavía se mantienen las complicaciones en distintas carreteras del Pirineo, todas ellas bajo avisos por nevada y con restricciones al tráfico pesado y a los autobuses, además de la obligatoriedad de cadenas o neumáticos de invierno.
En el valle de Tena, la A-136 presenta afecciones entre Formigal y la frontera del Portalet, mientras que la A-2606 mantiene restricciones entre El Pueyo de Jaca y Baños de Panticosa. En la Jacetania, la A-1205 se encuentra afectada entre Jaca y Bernués. En el Sobrarbe, la A-138 permanece afectada entre Bielsa y Parzán y hay riesgo de hielo en el túnel de Bielsa. También la A-2611 registra problemas de circulación entre Bielsa y Espierba. En la Ribagorza, la A-2617 presenta circulación difícil entre Benasque y Cerler, y la A-1605 entre Ballabriga y Castarné.
La previsión meteorológica apunta a que el episodio de inestabilidad continuará durante los próximos días. Para este miércoles se esperaque la cota de nieve ascienda esta tarde de los 900 hasta los 1.500–1.700 metros.
El jueves, las precipitaciones podrán ser débiles o moderadas, incluso localmente fuertes en el oeste, con una cota de nieve más alta, entre 1.600 y 1.900 metros. El viernes se centrarán en el área occidental, con la cota en torno a 1.200–1.500 metros, mientras que el sábado volverá a bajar, situándose entre 800 y 1.200 metros, especialmente durante la segunda mitad del día.
La evolución cambiante hace imprescindible consultar el estado de las carreteras antes de viajar, ya que las complicaciones pueden modificarse en función de la intensidad de las precipitaciones y de los trabajos de limpieza y mantenimiento.
