La Subdelegación del Gobierno en Huesca ha guardado un minuto de silencio a las puertas de su sede en señal de condena por el último asesinato machista ocurrido en Aragón. El acto ha contado con la presencia del subdelegado del Gobierno, Carlos Campo, la secretaria general, Amparo Roig, la presidenta de la Comarca de la Hoya, Mónica Soler, así como representantes de las fuerzas de seguridad, ediles, diputados y responsables socialistas y miembros de distintas entidades sociales.
Entre los asistentes se encontraban también la presidenta de la Federación de Barrios, Violeta Gracia, y el secretario territorial de UGT Aragón en la provincia de Huesca, José Antonio Alentá Mas, junto a otros representantes institucionales y sociales.
El subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, ha lamentado y condenado “profundamente el asesinato machista ocurrido el pasado sábado en Zaragoza”. Asimismo, ha recordado que “ya son 14 las mujeres asesinadas en Aragón desde 2003” y ha trasladado “un cariñoso saludo y afecto a los familiares y amigos de la víctima, así como a sus vecinos, que también han sufrido una gran conmoción”.
Campo ha recordado también el reciente caso de Colungo, ocurrido en enero, y ha lamentado la persistencia de esta violencia. En este sentido, ha señalado que “es una pena que la violencia de género continúe y que haya personas que crean que las mujeres son de su propiedad y pueden hacer con ellas lo que quieran”.
Asimismo, ha hecho un llamamiento a la implicación social. “Pedimos a quienes están siendo agredidas, así como a vecinos o familiares que lo observen, que denuncien, porque el Estado está para estar detrás de ellas y apoyarlas”.

De la misma forma, se ha guardado un minuto de silencio a las puertas del Consistorio oscense como muestra de dolor y solidaridad con la familia de la víctima y firme condena ante cualquier forma de violencia contra las mujeres. El acto ha estado presidido por la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, y han participado concejales del PP y PSOE, diputados en las Cortes de Aragón y en la DPH, representantes de CHA, miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, Policía Local y Bomberos, la vicerrectora del Campus de Huesca, Marta Liesa, y trabajadores del Ayuntamiento, entre otros.
Orduna ha expresado el rechazo y la repulsa del Ayuntamiento ante este nuevo suceso y lo ha calificado como un “acontecimiento fatídico para la sociedad aragonesa”, especialmente para las mujeres.
Orduna ha lamentado que este crimen se produzca nuevamente en la comunidad autónoma y ha subrayado la gravedad de una violencia que, a su juicio, sigue siendo “una lacra social” difícil de comprender en una sociedad que avanza. En este sentido, ha recordado que en lo que va de 2026 dos mujeres han sido asesinadas en Aragón, una en Barbastro y este de Zaragoza, “a manos de sus parejas o exparejas”, una situación que ha calificado de “incomprensible para las mujeres y para toda la sociedad”.
La alcaldesa ha reiterado el compromiso del consistorio en la condena de la violencia de género y ha enmarcado el minuto de silencio en esa línea de actuación institucional. Según ha señalado, el Ayuntamiento de Huesca ha mostrado de forma constante su rechazo a este tipo de hechos y ha insistido en la necesidad de seguir actuando frente a esta problemática.
Asimismo, ha expresado el deseo de que no sea necesario convocar más actos de este tipo, al considerar que ello significaría el fin de esta violencia. No obstante, ha advertido de que se trata de una realidad que debe abordarse de manera colectiva e inmediata, implicando a toda la sociedad.
El crimen tuvo lugar este sábado en Zaragoza, donde un hombre mató a tiros a una mujer en plena calle, en el barrio de Las Fuentes. Según explicó el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, el agresor conocía los movimientos de la víctima y actuó “con intención de asesinarla”, en un ataque que calificó de premeditado y de extrema crueldad.
El suceso se produjo en torno a las 9:20 en la calle Cardenal Cisneros. El autor, que contaba con licencia de armas deportivas, llevaba varias y utilizó una de concurso para disparar a la mujer. La investigación ha confirmado que ambos habían mantenido una relación sentimental previa, lo que sitúa el caso como un nuevo crimen de violencia machista.