Cientos de personas han participado este martes en una concentración convocada por la Plataforma de Vivienda de Huesca en la plaza Cervantes bajo el lema “¡Ni una Maricarmen más! Hasta conquistar el derecho a la vivienda”. El manifiesto leído durante el acto ha llamado a “construir entre todas un movimiento social capaz de arrastrar a los poderes públicos a cambiar de una vez esta extrema injusticia social, como es la escasez de un bien básico para la vida”.
La movilización, que ha reunido a unas 400 personas de distintas edades, con una notable presencia de jóvenes, se ha desarrollado en Huesca en el marco de las protestas surgidas en distintas ciudades españolas tras el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años, cuyo caso ha desencadenado una oleada de movilizaciones que se iniciaron con una manifestación y acampada en la Puerta del Sol de Madrid.
La protesta oscense se ha celebrado además el mismo día en que el Consejo de Ministros ha aprobado dos reales decretos ley relacionados con la vivienda, que se votarán en un pleno extraordinario en el Congreso este viernes. La Plataforma de Vivienda de Huesca ha optado por no valorar todavía el contenido de los decretos hasta conocer su detalle. Durante la concentración, además, sus representantes han informado de que están intentando paralizar un desahucio previsto en Huesca.

Con pancartas como “Vivienda pública de alquiler ya” y “Por el derecho a la vivienda, stop desahucios”, los participantes han coreado consignas como “¡La vivienda nos cuesta la vida. Por un parque público de alquiler!”, “¡Ni alquileres por las nubes ni salarios por los suelos!”, “¡Ni gente sin casa ni casas sin gente!” y “¡Rentistas culpables! ¡Gobiernos responsables! ¡Parque público de alquiler!”.
Se ha reclamado tope del precio de alquiler, contratos indefinidos, paralización de los desahucios y regulación del alquiler de habitaciones, en el caso de los inquilinos, y vivienda pública de alquiler, creación de la Sociedad municipal de vivienda de Huesca y prohibición de pisos turísticos, entre otras.
Desde la Plataforma Vivienda Huesca han leído el manifiesto Roberto Serrano, Antonia Piedrafira y Pilar Callén. El texto ha situado la vivienda como “la base de la estabilidad y la seguridad” y como un derecho que debe garantizar un techo “donde vivir en paz, con seguridad y dignidad”. A partir de ahí, la Plataforma ha centrado sus críticas en las dificultades de acceso a una vivienda y en las consecuencias que tienen los precios de los alquileres y la falta de un parque público suficiente.
Uno de los ejes del texto ha sido el caso de Maricarmen. La Plataforma ha recordado que el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas ha intervenido en casos de desahucios en España y ha reclamado garantías relacionadas con el derecho a una vivienda adecuada y la existencia de alternativas habitacionales. En el caso de Maricarmen, el colectivo sostiene que la petición de protección formulada ante Naciones Unidas no evitó finalmente el desalojo, que ahora se ha revertido.
"Estamos cansadas de foros político-inmobiliarios alardeando de una ciudad que no existe para la inmensa mayoría de las vecinas -han señalado-, mientras Huesca se llena de pomposos anuncios de construcción de vivienda de lujo. Día tras día, año tras año, el Ayuntamiento de Huesca y el Gobierno de Aragón se empeñan en una única política de vivienda: dejar que el mercado campe libremente sin control, favorecer a los promotores privados y dar más a quien más tiene con los impuestos de todas; lo último prometer la buena nueva de 287 viviendas públicas sin otro plazo que la ilusión".
"Mientras el Gobierno de España se agota en anuncios y promesas que, después de 8 años de mandato -ahí está el solar de la cárcel viendo pasar el tiempo- solo demuestran su impotencia o su falta de verdadera convicción en la necesidad de un parque público de vivienda de alquiler potente y capaz de intervenir el mercado. Veremos en que quedan los Reales Decretos Leyes que, de la misma manera que se han aprobado por la presión de la ciudadanía, solo mantendrán su relativa mejora en la práctica si la voluntad ciudadana de exigirlo se mantiene", han añadido.

El manifiesto ha trasladado después sus críticas a las distintas administraciones. En el caso de Huesca, la Plataforma ha cuestionado las políticas municipales y autonómicas de vivienda y ha reclamado una mayor intervención pública. Entre sus reivindicaciones figura la creación de una Sociedad Municipal de Vivienda de Huesca, así como el impulso de un parque público de alquiler con gestión pública y transparente.
La organización también ha reclamado la regulación de los alquileres turísticos, medidas frente a las viviendas vacías, una mayor intervención sobre viviendas en situación de ruina o solares sin desarrollar y el ejercicio por parte de las administraciones del derecho de retracto en las viviendas de protección oficial. El manifiesto plantea asimismo la posibilidad de aplicar la expropiación por incumplimiento de la función social de la propiedad cuando quede acreditado un abuso.
Para los inquilinos, las principales demandas pasan por establecer límites a los precios de los alquileres, congelar las rentas durante la vigencia de los contratos, avanzar hacia contratos indefinidos o renovaciones automáticas y paralizar los desahucios garantizando el pago de las rentas a los propietarios. También reclaman regular los alquileres de habitaciones para equiparar la protección de sus ocupantes a la de los arrendamientos de vivienda.
El colectivo ha puesto igualmente el foco en los jóvenes, las familias con menores y las personas que encuentran dificultades para acceder a un alquiler pese a disponer de ingresos. El manifiesto denuncia situaciones de discriminación en el acceso a la vivienda y sostiene que la subida de los precios está dificultando la emancipación y el desarrollo de proyectos de vida independientes.
La Plataforma ha reclamado que estas medidas se acompañen de actuaciones estructurales y no solo de respuestas puntuales. En ese sentido, ha defendido que el parque público de vivienda de alquiler debe convertirse en uno de los principales instrumentos para intervenir en el mercado y garantizar el acceso a una vivienda digna.

El acto ha concluido con un llamamiento a mantener la movilización social. "Para lograr que la vivienda sea un derecho y no un negocio, es necesario juntarnos, analizar, debatir y alentar y construir entre todas un movimiento social capaz de arrastrar a los poderes públicos a cambiar de una vez esta extrema injusticia social, como es la escasez de un bien básico para la vida. Es necesario actuar, unidas".
La Plataforma ha recuperado las palabras pronunciadas por Maricarmen ante los vecinos y activistas que acudieron a su calle el pasado 22 de septiembre, cuando, desde una silla de ruedas y acompañada por el Sindicato de Inquilinas, les animó: “¡Luchad, no os quedéis en casa! ¡Luchad por vuestra vivienda porque tenemos derecho a ella!”.
Con ese mensaje ha cerrado la concentración de Huesca, que la Plataforma ha presentado como el inicio de una movilización sostenida para reclamar “medidas de urgencia y medidas estructurales” y convertir la vivienda en un derecho efectivo.