Nueva unidad de convivencia en la Sagrada Familia: "Es como un hotel de cinco estrellas"

La consejera Carmen Susín ha visitado la residencia que ha puesto en marcha el nuevo espacio basado en un modelo de atención centrado en la persona

Periodista
31 de Marzo de 2026
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Visita de Carmen Susín a la nueva unidad de convivencia de la Residencia Sagrada Familia. Foto Mercedes Manterola
Visita de Carmen Susín a la nueva unidad de convivencia de la Residencia Sagrada Familia. Foto Mercedes Manterola

Lola Gracia tiene 72 años, lleva cinco en la Residencia Sagrada Familia de Huesca y ha trabajado en el hotel Hilton de Londres. Sabe bien lo que es un buen servicio. Por eso, cuando describe la habitación individual que va a estrenar en la nueva unidad de convivencia del centro, se muestra entusiasmada. "Me siento privilegiada, como si me hubiera tocado la Primitiva, es como un hotel de cinco estrellas", describe.

Lo que más valora es el espacio y la independencia. "Es cuatro o cinco veces mayor que la que tenía, muy bien montada, huele a nuevo, podré trabajar en el ordenador en una buena mesa y tener una pequeña biblioteca. Además tendré ducha independiente y no tendré que desplazarme con la silla de ruedas. Me ducharé cuando me dé la gana. Es mi casa", ha resumido.

La consejera de Bienestar Social y Familia en funciones, Carmen Susín, ha visitado este martes esta primera unidad de convivencia, que comenzará a recibir residentes después de Semana Santa, acompañada por el director provincial del Instituto Aragonés de Servicios Sociales en Huesca, Carlos Oliván, y junto a la directora del centro, Reyes Álvarez.

Las unidades de convivencia representan un cambio de modelo en la atención a las personas mayores. Crean pequeños grupos de residentes con espacios propios, personal estable y una organización que prioriza la autonomía y los proyectos de vida de cada persona. "Está basada en la atención centrada a la persona. Es una nueva forma de trabajar mucho más respetuosa con los usuarios, con un entorno mucho más amable, respetando esos deseos y esa independencia", ha explicado Susín. Ha subrayado que la formación del personal en este modelo se está aplicando ya en toda la residencia, no solo en la nueva unidad.

La directora del centro, Reyes Álvarez, ha detallado que la unidad habilitada en la segunda planta tiene capacidad para 11 personas, y que en el ala opuesta de la misma planta está prevista una segunda unidad para 14 residentes más, lo que completará una planta para 25 personas. "Son zonas mucho más amables, entornos mucho más hogareños, espacios mucho más amplios, con posibilidad de desarrollar actividades que en otras partes no hay, como cocinas para uso de los residentes", ha descrito Álvarez.

Una de las habitaciones de la nueva unidad de convivencia de la Sagrada Familia.
Una de las habitaciones de la nueva unidad de convivencia de la Sagrada Familia.

La directora ha subrayado además que el modelo no está pensado únicamente para personas autónomas: "También se sabe que personas dependientes se favorecen de entornos más amables, más hogareños, con olores por la mañana al desayuno o con música ambiental, otro tipo de estímulos que van más allá de la autonomía de la persona".

La puesta en marcha de la unidad se ha demorado más de lo previsto. Según ha explicado Álvarez, el proyecto inicial presentaba deficiencias técnicas -las camas, por ejemplo, no podían salir por las puertas- que han obligado a modificarlo antes incluso de comenzar las obras. Una vez en marcha, se ha aprovechado para incorporar mejoras no contempladas inicialmente, como ampliar los espacios comunes. El coste final de la obra ha sido de aproximadamente 350.000 euros, financiados con fondos europeos MRR, a los que se suman unos 75.000 euros adicionales para el equipamiento.

La consejera Susín ha criticado la situación de partida que ha retrasado el proyecto. "Es una más de todas las chapuzas que nos hemos encontrado; ha habido que ir modificando todos los proyectos de residencias y unidades de convivencia porque estaban mal hechos", ha afirmado, en referencia también a problemas similares detectados en otras residencias públicas aragonesas como El Buen Pastor en Zaragoza o la de Ateca.

En cuanto al criterio de asignación de habitaciones, Álvarez ha explicado que la prioridad ha sido devolver sus plazas a quienes tuvieron que abandonarlas durante las obras: "No nos parecía justo que tú salgas de tu casa, te la reformen y luego entre otra persona diferente". !Ahora estamos trabajando con las auxiliares para ver qué otro tipo de criterios implementamos para la ocupar las restos de habitaciones conforme se vayan quedando vacías", ha añadido.

FINANCIACIÓN DE LA DEPENDENCIA

La visita ha servido también a la consejera para reclamar una mayor financiación estatal del sistema de dependencia. Susín ha denunciado que el Gobierno de Aragón ha incrementado su inversión en casi 30 millones de euros en 2025, frente al millón adicional aportado por el Estado, lo que sitúa la aportación estatal en apenas el 31% del coste total, lejos del 50% que exige la ley. "Si hiciera como la portavoz del Partido Socialista la cuenta de la vieja, ahora mismo nos debe el Estado 126 millones de euros de la dependencia del año 2025, y eso daría ni más ni menos que para 16 nuevas residencias públicas", ha señalado.

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