La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha explicado este viernes que la pérdida de potabilidad del agua del manantial de Las Paulesas responde al aumento del nivel freático, al incremento del caudal procedente de la montaña y al cambio brusco de temperaturas registrado esta semana. Orduna ha señalado que se trata de una situación similar a la del pasado año y ha recalcado que no afecta al conjunto de la ciudad, sino al sistema del kilómetro 3.
La regidora ha detallado que la turbidez generada por la subida del nivel freático impide que la cloración sea plenamente efectiva, lo que obliga a mantener la restricción de consumo para beber y preparar alimentos hasta que el sistema se estabilice. Las brigadas municipales y el servicio de mantenimiento del agua trabajan ya para solucionar la incidencia “lo antes posible”.
El Ayuntamiento emitió este jueves un bando en el que advertía de que el agua del manantial no es apta para el consumo humano. En el texto se explicaba que la subida del nivel freático, tras las abundantes lluvias del último mes, había alcanzado la tapa de los pozos de captación y tratamiento, afectando al sistema de desinfección. La cloración del agua captada “no es totalmente efectiva”, al presentar un nivel de cloro libre residual “bajo y variable”.
Orduna ha indicado que estos episodios no son habituales en esta época del año, pero que la combinación de lluvias, aumento del caudal y subida de temperaturas ha provocado la alteración del agua de montaña. La restricción se mantendrá hasta que el nivel freático descienda y el sistema de tratamiento funcione con normalidad.
La alcaldesa ha aprovechado la situación para insistir en la necesidad de continuar con las inversiones hídricas en la ciudad. Ha recordado que parte de las redes de canalización son antiguas y que estos problemas recurrentes evidencian la importancia de modernizar las infraestructuras para evitar incidencias vinculadas tanto a las canalizaciones como a las variaciones del nivel freático.
El Consistorio comunicará oficialmente la reanudación del consumo cuando se restablezcan las condiciones de potabilidad.