La Osca romana vuelve a tomar forma en la avenida Monreal

El Ayuntamiento de Huesca inicia la colocación de los restos de una gran construcción romana en su emplazamiento original

D.H.
12 de Enero de 2026
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Destaca la longitud de algunos de los sillares de una gran construcción romana y su sistema de labra en espiga.
Destaca la longitud de algunos de los sillares de una gran construcción romana y su sistema de labra en espiga.

Han comenzado este lunes los trabajos de colocación de los restos arqueológicos hallados en la avenida Monreal número 1, una actuación del Ayuntamiento de Huesca que tiene pretende preservar, dignificar y poner en valor estos vestigios en su ubicación original. Se van a integrar en el espacio urbano y facilitar su correcta interpretación por parte de la ciudadanía.

Los restos corresponden a una gran construcción romana elaborada mediante sillares de gran tamaño, descubierta durante la construcción de dos edificios en la avenida Monreal, en los números 1 y 5. Aunque solo se conserva una parte, se sabe que la estructura tenía forma cuadrangular, con dos de sus lados de aproximadamente 24 y 22 metros, y una altura que oscila entre 1,5 y 2 metros. La construcción fue desmontada parcialmente entre los siglos X y XI, ya que sobre ella se levantaron viviendas, calles y otras edificaciones.

Las paredes se construyeron con sillares de roca arenisca de grandes dimensiones, con una anchura media de unos 50 centímetros y una altura de entre 50 y 60 centímetros. Destaca especialmente la longitud de algunos de estos sillares, que llegan a alcanzar hasta 1,5 metros, así como su sistema de labra en espiga, característico de los canteros romanos y muy visible en la parte exterior de la estructura. Los bloques fueron colocados en seco, sin mortero, lo que pone de relieve la pericia técnica de los constructores romanos, que trabajaron con piedras de varios cientos de kilos.

La función de este gran depósito, que no estuvo cubierto y cuyo interior era diáfano, sin compartimentación, sigue siendo una incógnita. Durante la excavación se constató que se encontraba colmatado por limos, de los que se recuperaron numerosas vasijas datadas entre los siglos I y II d. C., algunas de ellas en un extraordinario estado de conservación, llegando incluso a aparecer piezas casi completas, un hecho poco frecuente en el contexto arqueológico de Huesca.

Los trabajos de traslado y colocación han sido adjudicados a la empresa Piedra Casbi, S.L., cuentan con un presupuesto de 19.360 euros y tienen un plazo de ejecución previsto de 15 días.

Imagen del traslado de los restos arqueológicos a su lugar original.
Imagen del traslado de los restos arqueológicos a su lugar original.

La intervención incluye el traslado de los restos, que hasta ahora se encontraban almacenados en dependencias del Gobierno de Aragón, así como su colocación sobre el terreno conforme a los planos técnicos y a la documentación arqueológica elaborada durante la excavación iniciada en 2017. Para ello, se ha procedido al replanteo de los muros, la preparación del terreno y el asentamiento de la sillería, respetando su posición original y utilizando mortero de cal y sistemas de acuñado que garanticen su estabilidad. La actuación se desarrolla bajo supervisión arqueológica.

La actuación se completará con la instalación de un panel informativo que permitirá contextualizar históricamente el yacimiento y explicar sus principales características, contribuyendo así a la divulgación y conocimiento de uno de los conjuntos arqueológicos más singulares de la Osca romana.

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