La novena Caminata de la Flor del Almendro se ha despedido este domingo con una ovación a quienes hacen posible que todo encaje: los voluntarios de Ayerbe. Si el sábado caminaron 858 personas, este domingo han sido 762 las que tomaron la salida, completando las 1.600 plazas previstas en dos jornadas y confirmando la consolidación de esta cita como una de las propuestas senderistas más importantes de Aragón.
Los voluntarios de Ayerbe son la columna vertebral de la Caminata de la Flor del Almendro. Bajo la coordinación de José Antonio Sarasa, presidente del Club Deportivo Padelante, entidad organizadora junto al Ayuntamiento, hacen posible que cada año la cita sea una experiencia cuidada y valorada por todos. En esta segunda jornada de la novena edición ha quedado patente su papel esencial al recibir el equipo puesto en pie la ovación unánime de los asistentes.
El dispositivo de voluntariado alcanza las 120 personas, de todas las edades, y es el que permite que Ayerbe pueda acoger con solvencia eventos de gran formato como esta caminata, que da a conocer Ayerbe y su hospitalidad. Así lo ha subrayado la organización y el alcalde, Antonio Biescas, quien ha trasladado su agradecimiento a todas las personas que han contribuido a que la cita haya sido, un año más, un éxito.
Los equipo de voluntarios comienzan a las 5.00 a preparar los bocadillos; a las 5.45, los desayunos; a las 6.30 arrancan las acreditaciones. Después llegan los avituallamientos repartidos por el recorrido, la atención constante a los participantes y, al final, la comida popular. A media tarde, como si nada hubiera pasado, el recinto vuelve a estar recogido y limpio, sin rastro del trajín de casi 800 caminantes.
La mañana de esta segunda jornada ha comenzado fría y con niebla, pero el sol ha terminado imponiéndose y regalando una estampa luminosa de los campos teñidos de blanco y rosa. Los almendros, en distintos momentos de floración, han permitido disftutar al completo de la experiencia.
El ambiente en la llegada ha sido festivo. El grupo El Mal de Sambito ha puesto música al final de la caminata y ha conseguido poner a bailar a los participantes y que más de uno olvidara el cansancio acumulado tras los kilómetros recorridos. Después ha llegado la comida popular: ensalada y paella, con opciones para celíacos, vegetarianos y veganos, un detalle especialmente valorado. Durante el sorteo de regalos, una participante ha pedido el micrófono para agradecer públicamente la atención recibida como celíaca. “Nunca había participado en un evento tan bien organizado para atendernos”, ha expresado.
El agradecimiento de la organización se extiende también a Cruz Roja, Guardia Civil de Ayerbe y especialmente a Protección Civil por su labor durante todo el fin de semana. “Y sobre todo a los 1.600 caminantes que nos han acompañado y sin los que todo esto no tendría sentido”, ha transmitido desde la organización Alejandro Salcedo.
La Caminata de la Flor del Almendro no es solo una ruta entre campos en flor, es una carta de presentación del municipio, una inyección para el comercio y la hostelería y un ejemplo de cómo el voluntariado puede sostener grandes eventos desde lo local. Ahora Ayerbe ya mira al próximo año. La décima edición tiene fecha: 27 y 28 de febrero de 2027.
