El Partido Verde de Huesca ha denunciado el estado del río Isuela a su paso por la ciudad, donde el bajo caudal, la acumulación de residuos y la presencia de algas evidencian, según la formación, un deterioro ambiental sostenido.
Sostiene la formación, que no se trata de un episodio puntual, sino de una situación estructural que atribuyen a la falta de actuación y control por parte de las administraciones competentes, en especial del Ayuntamiento de Huesca y de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).
La coportavoz del partido, Silvia Mellado, ha advertido de las consecuencias de esta situación: “Estamos ante una imagen que no solo es indignante desde el punto de vista ambiental, sino también preocupante para la salud del ecosistema y de la propia ciudad”.
En este sentido, ha insistido en que no se está garantizando el caudal ecológico del río, una cuestión que, según ha señalado, llevan años denunciando. “Estamos valorando trasladar esta situación a la Fiscalía de Medio Ambiente”, ha añadido.
La formación ha cuestionado además la actuación del equipo de gobierno municipal, al considerar que no existe coherencia entre los anuncios realizados y la situación actual del cauce. En este sentido, han recordado la presentación de proyectos de renaturalización en la antesala de las elecciones autonómicas, contraponiendo aquellas iniciativas con el estado actual del río.
“Aquella foto prometía un futuro mejor para el río, pero la realidad es muy distinta: el Isuela está abandonado y el Ayuntamiento no está ejerciendo la influencia que debería para exigir soluciones”, ha señalado Mellado.
El Partido Verde considera que las medidas anunciadas a largo plazo resultan insuficientes y reclama intervenciones inmediatas y sostenidas en el tiempo para revertir la situación, con actuaciones centradas en el mantenimiento, la limpieza y el control de vertidos.
En este contexto, la formación ha planteado varias demandas concretas, entre ellas la garantía efectiva del caudal ecológico, una inspección urgente por parte de la CHE, la puesta en marcha de un plan de mantenimiento inmediato en el tramo urbano y una mayor implicación del consistorio en la defensa del río ante otras administraciones.